2017: Nuevos retos en la agenda internacional

ESTAS CUESTIONES SON LAS QUE EL REINO DE ESPAÑA VA A TENER QUE AFRONTAR
EN EL 2017, Y PARA ELLO DEBE DE HACER VALER SU POSICIÓN DE FUERZA EN LA UE
NO ACOMPLEJARSE ANTE LOS RETOS QUE DEPARE EL NUEVO AÑO
Hace cuatro días que empezó el nuevo año y con el damos la bienvenida a una serie de escenarios que van a marcar la agenda política, económica y social en los próximos 365 días. Debido al mundo globalizado en el que nos movemos los eventos internacionales que pueden tener repercusión en nuestro país son innumerables, pero aquí cito tres que claramente van a suponer los pilares de nuestra política exterior. La elección de Trump ene EEUU, el Brexit y Siria.
El ocho de noviembre, del ya año pasado, tuvo lugar la elección del nuevo presidente de los Estados Unidos en el que, a pesar de todos los pronósticos, salió victorioso el magnate neoyorkino Donald Trump. La comunidad internacional se pregunta que significa esto para el nuevo orden mundial que comienza este 2017. Sin embargo, lo único que se sabe es que se va a tratar de un presidente poco previsible, muestras de ello han sido; la campaña que ha llevado a cabo; los más que curiosos cambios de parecer, a pocas horas de ganar las elecciones, en temas tan controvertidos como inmigración, seguridad o corrupción política; los nombramientos para formar parte de su gobierno, en lo que se ha convertido en un extraño ejercicio de integración dentro de una misma administración a grandes magnates de los negocios como él y a viejas glorias republicanas que ya todos daban por amortizadas; y por último, las inesperadas declaraciones en materia de geopolítica que hacen prever que las relaciones entre EEUU y el gigante asiático no van a ser del todo amistosas. Todo esto, añadido a la más que comentada relación de cercanía entre Trump y Putin, hacen pensar que la nueva legislatura americana va a dar de que hablar en el próximo año.
Los eventos internacionales que pueden tener repercusión en nuestro país son innumerables
Por otra parte, el otro gran acontecimiento que ha tenido lugar en el 2016 y cuyos efectos van a empezar a notarse en el 2017 es el, también más que comentado y temido, Brexit. Desde que los británicos decidieran mediante referéndum que ya no querían seguir formando parte del proyecto europeo ya nada se da por hecho, y ya nada es totalmente fiable. La primera ministra Teresa May ya ha avanzado que se prevé que en los próximos meses comiencen las negociaciones entre Londres y Bruselas para materializar la desconexión total entre ambas partes. Hasta entonces nada es seguro. Todo lo que rodea al Brexit es un gran interrogante que se debe no solo a que es el primer Estado Miembro en tomar una decisión de este tipo, sino que la escasa diferencia entre los partidarios de la salida y la permanencia fue tan baja (menos de un 52% frente a un 48%) que el país se encuera ahora mismo dividido y por lo tanto cualquier medida que se tome debe de ser muy consensuada si no se quiere ahondar más en esta ruptura nacional. Además a ello se le une que las grandes entidades financieras de la City ya están tanteando el terreno en otros países próximos, como es el caso de España, para trasladar sus sedes europeas en caso de que las condiciones impuestas a raíz del Brexit sean demasiado estrictas. Ante esta nueva situación España debe hacer valer su actual posición de fuerza interna en Europa por una parte, pero sin olvidar que hay mas de 200.000 españoles en suelo británico que requieren de unas buenas relaciones diplomáticas entre ambos países.
Tanto EEUU como Reino Unido tienen a su vez un frente común abierto, al igual que toda la comunidad internacional, en oriente medio, y más concretamente en Siria. Desde que en 2011 estallara lo que se calificó como “La primavera árabe” los enfrentamientos armados se han ido sucediendo de forma constante en la zona. Pero actualmente el lugar, posiblemente, más complicado del planeta es Siria, no solo debido al popurrí de grupos armados que se disputan en Alepo o Mosul, sino por los diversos intereses extranjeros que hay en el terreno. Además la permanente partida de ajedrez que disputan en la zona EEUU y Rusia hace aún mucho mas desconcertante la situación. La comunidad internacional, la UE y también España, a titulo individual, deben definir su postura y actuar en consecuencia para conseguir la estabilidad en la zona, y actualmente ello solo pasa por apoyar el régimen de Bashar Al-Assad.
Estas cuestiones, unidas a la actual situación de inestabilidad en América latina, a los problemas de seguridad y contraespionaje de los países de la UE, la crisis de refugiados y algunos problemas de carácter puntual con determinados países, son los que el Reino de España va a tener que afrontar en el 2017, y para ello debe de hacer valer su posición de fuerza en la UE y no acomplejarse ante los retos que depare el nuevo año.

Luis Miguel Melián

Deja un comentario