¿Nos abandona la FED demasiado pronto?

LA SITUACIÓN ECONÓMICA DE EEUU PARECE PODER AGUANTAR UNA SUBIDA
PAULATINA DE TIPOS, ALGO YA DESCONTADO POR EL MERCADO, MIENTRAS
QUE LA VIEJA EUROPA ES MAS DEPENDIENTE DEL ECB

El pasado 14 de diciembre la FED decidió incrementar en 25 puntos básicos el rango de tipos de interés para los fondos federales de Estados Unidos (Target Federal Funds Rate) estableciendo dicho rango entre 0.50% y 0.75%. Esta tasa, que estuvo en mínimos históricos desde 2008 a 2015, regula el tipo de interés por el cual los bancos se prestan dinero entre ellos generalmente en operaciones intradía. De esta forma, los bancos obtienen financiación rápida con la que poder cumplir con sus requerimientos de capital.

Pero, ¿por qué el mercado mira con tanta atención a las políticas de los diferentes Bancos Centrales respecto a esta tasa? La FED, principalmente, utiliza esta tasa para dos objetivos: estabilización de precios (con un objetivo actual de inflación del 2.0%) y la creación de empleo. Un incremento de esta tasa desalienta a los bancos a prestarse dinero entre sí para llegar a sus requerimientos de capital al incrementar el coste del mismo y por lo tanto deben recurrir a incrementar sus reservas internamente inyectando menos dinero en el mercado o incrementando el tipo de interés de sus préstamos. Por el contrario una bajada de esta tasa incentivaría los préstamos interbancarios y maximizaría la cantidad de capital que los bancos pueden inyectar en el mercado en forma de préstamos a la vez que reduciendo su coste para el consumidor.

Para entender si es el momento adecuado o no para que la FED suba tipos, si debe seguir haciéndolo y a qué ritmo es importante tener en cuenta el concepto de “Tipo de interés Natural”.  Este estado de equilibrio es aquel en el que la tasa de interés es consistente con una inflación estable y con la economía a su nivel más eficiente. Si se estableciese una tasa de interés por encima de su punto de equilibrio se podría dar una situación de falta de liquidez en el mercado ya que el coste que los bancos establecerían para financiar la economía sería excesivo para el sector productivo con la consiguiente caída económica y crecimiento de la morosidad lo que a su vez podría llevar a una caída de precios (pudiendo llegar al extremo de deflación) y además afectaría la propia solvencia de los bancos. Si la tasa de interés estuviese por debajo del punto de equilibrio se daría el caso contrario.

Por lo tanto debemos hacernos dos preguntas:
  1. ¿Se encuentra la economía de EEUU y la economía mundial suficientemente preparada para una subida de tipos?
  2. ¿Acompañaran el resto de Bancos Centrales el cambio de sentido en la política monetaria de la FED y al mismo ritmo?
Analicemos primero cual es el estado actual de los puntos cardinales sobre los que la FED y el resto de bancos centrales basan su política monetaria: la inflación y el empleo. La inflación en Estados Unidos cerro 2016 en 2.1%, su tasa más alta desde 2012, un 0.1% por encima de la inflación objetivo marcada por la FED. Los analistas esperan que si el precio del petróleo se mantiene estable la inflación americana se mantendrá entre el 2%-2.5%. Mientras que en la zona Euro la inflación ha crecido desde 0.2% en diciembre 2015 a 1.1% en diciembre 2016. Muy por debajo del target del BCE del 2.0%. Primera discrepancia entre momento macro de EEUU vs Europa, ya que mientras que EEUU llega a su target de inflación la Unión Europea está por debajo con estimaciones de analistas para los próximos años del 1%-1.6%.



En cuanto al empleo, la tasa de desempleo en EEUU a diciembre 2016 fue 4.7%, colocándose al mismo nivel que los mejores datos de desempleo en niveles pre 2008. Por el otro lado la tasa de desempleo de la zona Euro a diciembre de 2016 es de 8.3% en comparación con niveles pre 2008 de entorno al 6.5%. Aunque hay muchos matices a estos números como la creciente desigualdad de poder adquisitivo, problemas estructurales de algunos países de la zona Euro y el tipo/calidad de trabajo creado en comparación con hace una década se observa de nuevo en este dato macro cierta disparidad en la consolidación de la recuperación económica entre EEUU y Europa.

Aunque aún hay dudas sobre las políticas económicas que la administración Trump llevará a cabo las señales parecen indicar que se centrará en una reforma fiscal que sirva de estímulo a la economía previendo un crecimiento del PIB en 2017 del 2.1% vs 1.6% en 2016. Otras reformas fiscales como las llevadas a cabo bajo la administración Reagan y Bush ya tuvieron un importante éxito pero hay que tener en cuenta que en el caso de Trump el estímulo es para una economía operando ya a su máxima capacidad.

En conclusión la combinación de un crecimiento más acelerado de la economía americana como resultado en parte del posible estímulo fiscal y una inflación alineada con los objetivos de la FED contribuirán en mi opinión a más incrementos de los rangos de tipos de interés en 2017 y 2018. En esencia se está sustituyendo una política de estímulos basada en políticas monetarias de la FED (reducción de tipos de interés y Quantitative Easing) por estímulos fiscales. Por otro lado Europa y Japón no han consolidado de forma tan agresiva como EEUU su recuperación económica lo que hace pensar que los bancos centrales de estas regiones no llevaran a cabo una subida de tipos o al menos no tan rápido como la FED. De hecho, el BCE en su reunión del pasado 19 de enero no incremento los tipos aunque si rebajo la cifra del QE mensual de €80 billones a €60 billones a partir de marzo 2017.

¿Mucho, poco o mal cualificados?

LAS EMPRESAS SE ENCUENTRAN EN MUCHAS OCASIONES CON CANDIDATOS
MUY CUALIFICADOS PERO NO ADECUADOS A SUS NECESIDADES Y MUCHOS
PUESTOS QUEDAN SIN CUBRIR POR FALTA DE IDONEIDAD

Estamos acostumbrados a oír hablar constantemente de cómo los parados tienen que reinventarse para adaptarse a las nuevas exigencias del mercado pero, ¿y de todas aquellas personas que, de partida, no se ajustan a éstas? Me refiero a todos aquellos titulados universitarios, ni más ni menos que el 19,7%, que están desempleados.
Hoy en día nos encontramos ante la idea de que “el que no estudia una carrera no va a ningún lado”. Estudiar en la universidad es algo ya generalizado y, sin duda, se trata no sólo de una oferta de mayores oportunidades sino también de un enorme avance reflejo de un espíritu de superación y de crecimiento personal importantes. Creo que no debemos olvidar, y por eso lo tratamos aquí, que el empleo ha de estar íntimamente ligado a la educación e incluso también en sentido inverso. Muestra de esto último es el sistema de Formación Profesional dual que se da intensamente en países como Alemania, donde la educación que recibe la persona está unida a su vez a las necesidades particulares de la empresa en cuestión. No pretendo hablar sobre el sistema educativo, eso es tarea de mi compañero de Educación y desde luego merece un tratamiento mucho más profundo. Pero sí que es cierto que no podemos considerar esos datos que nos hablan de tasas de paro del 18,9% y que tanto nos preocupan (con razón) sin plantearnos a su vez aquellos que muestran que hay una amplia gama de vacantes por la falta de adecuación educativa del candidato al puesto. No es que estemos muy cualificados o poco sino que, en muchas ocasiones, lo estamos mal.
Las previsionesnos hablan de contabilidad, comercio, tecnología e informática. Por lo tanto, la pregunta ya no es únicamente si estudiar o no en la universidad, sino más bien qué estudiar. Pero también demuestran que nuestro mundo tiende a la tecnificación y a la especialización; y es precisamente aquí donde las empresas encuentran grandes problemas a la hora de contratar. Muchas personas y muchos estudios; pero demasiada amplitud y escasa concreción. ¿Saber poco de mucho o saber mucho de poco?

Muchos países han optado por responder a estas nuevas demandas de las empresas que, al fin y al cabo, queramos aceptarlo o no, son las que crean empleo. Han optado por fomentar esa especialización, elevando a un nivel superior estudios como la Formación Profesional. Ya no se trata de una segunda categoría. El Gobierno estimó que, para el año 2020, el 50% de los puestos de trabajo exigirán un nivel medio de cualificación, mientras que sólo el 35% necesitarán de estudios superiores. Y por eso España también ha empezado, poco a poco, a apostar por esto. Facilidades no están faltando, aunque también hemos de ser conscientes de que este proceso pasa por un cambio de mentalidad y, como todos sabemos, eso es siempre más complicado y pasa por cada uno de nosotros.

Para concluir, no se pretende con esto optar por un modelo de formación frente al otro; sin duda la variedad es fundamental para el empleo y las diferencias en la cualificación son un enorme activo para las compañías. Pero sí se pretende concienciar de que la situación ha cambiado y de que debemos tratar de atender las particularidades de cada situación para así poder vernos todos más beneficiados pues, como dijo Rajoy muy acertadamente, “el empleo es motor de la economía, pilar del bienestar y clave de la igualdad”. Por eso, lo primero es hablar de empleo. A título ejemplificativo, el Randstad Research elaboró un informe en el que exponía que la digitalización generará 1.250.000 puestos de trabajo en los próximos cinco años en España. Y, visto esto, ¿no sería conveniente intentar responder adecuadamente a esta realidad en lugar de empeñarnosen hacer lo que por sistema se entiende que debe ser?
Se trata de un esfuerzo colectivo, incluso a nivel estatal, y no hay duda de que la situación de paro actual no se resuelve únicamente con el asunto de la cualificación. Sin embargo, es algo que debemos tener en cuenta; el propio Presidente del BCE, Mario Draghi, ya nos advirtió de que el desajuste educativo es causante de parte del paro estructural que experimentan los estados y éste es siempre el más peligroso de todos.

¿Cambio climático?

 ESTE TAN SIGNIFICATIVO CAMBIO, QUE MUCHOS QUE VIVAN EN EL MEDIO RURAL
PODRÁN APRECIAR, LLEVA CONSIGO UNAS MUY GRAVES CONSECUENCIAS
A LA HORA DE PRODUCIR NUESTRA PRECIADA MATERIA PRIMA

Siendo este mi primer artículo como Ministro de Agricultura y Medio Ambiente en El Ala Oeste de La Moncloa, quiero mostrar mi nostalgia y preocupación por el futuro de nuestros campos españoles, pues escribo estas líneas desde Colorado State University en los Estados Unidos de América, estando aquí por razones que no me toca enumerar pues es deber del Ministro de Educación (y a ciencia cierta estaré de acuerdo con él).

Como primer artículo del año 2017 y estreno de mi puesto, me siento en una situación de responsabilidad muy grande. Quería hablar de muchos temas como la PAC, ecologismo radical, las últimas decisiones sobre las especies invasoras de los ríos… Ciertamente hay un grandísimo abanico de debates abiertos hacia las decisiones tomadas para (o en contra de) nuestro medio rural, muy criticables muchas de ellas… No obstante, en este artículo primero, no he considerado meterme en materia detalle sobre leyes, si no en un tema mucho más global y “actual”; el cambio climático.

¿Qué está pasando en el campo? Considero que NO es mi deber concienciar a nadie sobre el uso del coche eléctrico, diésel, empujado por burros o por propulsión magnética; realmente ese no es un debate serio ni científico en ninguno de los casos. La realidad científica sobre este cambio que es real y que se está produciendo es porque el mundo está en continua evolución, y este último caluroso coletazo viene de muchos años atrás. Según los datos oficiales de la NASAnuestro planeta se encuentra en el momento más cálido desde 1880 aumentando 0,8º Centígrados. Aunque parezca un dato ridículo, es muchísimo. Este tan significativo cambio, que muchos que vivan en el medio rural podrán apreciar, lleva consigo unas muy graves consecuencias a la hora de producir nuestra preciada materia prima.



La consecuencia más evidente no es la desertificación ni mucho menos, pues eso sería lo último en llegar (sin ponernos demasiado catastrofistas). Lo principal del campo es el agua, y al calentarse la tierra -según en qué parte del globo se encuentre-, puede hacer que este bien tan preciado escasee más de lo que ya lo hace. Al ser el agua un bien excesivamente “caro”, los costes de producción subirían por las nubes y en resumidas cuentas los precios finales harían de la sociedad en la que vivimos la debacle. Y eso es solo el principio… Una tragedia griega en toda regla vaya.

Pero como enumerar las consecuencias no me va a hacer más feliz ni a ustedes interesarse por mis artículos, voy a hacer lo que siempre me han enseñado; dar soluciones realistas. Como bien he dicho anteriormente, no considero realista la destrucción total de los combustibles fósiles, una reacción lógica consiste principalmente en una gestión adecuada de los recursos acuáticos junto con unas recomendaciones para el conjunto de agricultores. Al hacer tanto calor las estaciones dan la sensación de venir “retrasadas”, pues no es normal presenciar, como ha ocurrido este año, el campo a finales de octubre completamente agostado, y por otro lado llover tanto como esta última primavera hasta más bien tarde. Haciendo por ejemplo que la almendra se haya quedado tan húmeda a principios de agosto y tan pequeña a finales del mismo mes.


Es competencia directa del Ministerio de Agricultura el fomento de medidas tanto a grandes como a pequeñas explotaciones agrarias el uso de esta información para su beneficio personal, pues si el campo no crea riqueza ¿quién nos va a alimentar de forma gratuita? Las medidas son muy sencillas, contratar (que no crear, pues ya existe) a un equipo de climatólogos que trabaje con Ingenieros Agrónomos competentes para crear información inmediata sobre la siembra, recolección, alimentación animal etc… Que sea proporcionada directamente a los agricultores de este país. De esta forma se estaría garantizando una correcta inversión del dinero para beneficio de los contribuyentes, y no en favor de juntas autonómicas infestadas de funcionarios chupa sobres que largan la oficina a la hora de comer.


Leopoldo Rodriguez-Jurado

Polémica en el podio

SACAR A LAS CHICAS DEL PODIO, O DE LA SUSODICHA FOTO CON EL GANADOR, SERÍA
POSITIVO PARA LA SOCIEDAD EN GENERAL, Y POR SUPUESTO PARA EL DEPORTE
Esta semana se dio a conocer el itinerario de la Vuelta Ciclista a España 2017. Algo más lejos, en Australia, el Tour Down Under abrió el telón del calendario del UCI World Tour con una singular medida: se acabaron las azafatas en el podio.
La polémica está servida, ya lo pueden imaginar. Una de las escenas habituales en nuestra Vuelta es la de las chicas que besan las mejillas del ciclista ganador. Escena que en las etapas de Australia del Sur ya se han encargado de prohibir, así como en las carreras automovilísticas. En el Tour Down Under, son ciclistas infantiles quienes reemplazan a las azafatas.
Creo que es algo que podría imitarse aquí. Los organizadores de la Vuelta podrían aplicarse el cuento: aunque la prueba no comienza hasta agosto, su presentación esta semana podría haber servido para anunciar alguna medida similar. Porque además de tratar el problema de sexismo, de tratar a la mujer como objeto, es el deporte un ámbito de promoción de valores, para la sociedad y para el propio deporte. Disciplinas como el ciclismo femenino han tenido que sortear muchos obstáculos para que sus pruebas ganen un mínimo de reconocimiento oficial. Y poco ayuda el hecho de que un par de chicas posen con los ganadores. Y para el deporte femenino, cualquier ayuda es poca.

El ciclismo femenino han tenido que sortear obstáculos para que sus pruebas ganen reconocimiento

¿Es pasarse? Creo que no. Entiendo las quejas de un sector de la sociedad que dice que la corrección política ha alcanzado últimamente cotas inusitadas, pero sacar a las chicas del podio, o de la susodicha foto con el ganador, sería positivo para la sociedad en general, y por supuesto para el deporte. En infinidad de galas y saraos se suele ver a un hombre y a una mujer compartir escenario. En otros deportes son los gerifaltes de, qué se yo, la FIFA, el COI o la NFL quienes hacen la entrega de trofeos.

En España, ciclistas españoles apenas han comentado el tema, con opiniones dispares. ¿Veremos un cambio en nuestra Vuelta? Desafortunadamente, no apostaría por ello a corto plazo. Al menos en España, las azafatas ‘hacen’ de azafatas, por lo que su función no se limita a entregar un ramo de flores y dar un par de besos al ganador de la etapa. Atienden a aficionados y periodistas; se ocupan de promoción en casetas o stands. Además, no deja de ser una opción más para cientos de chicas que quieren hacer carrera como modelos.
En cualquier caso, espero que la cuestión sirva como mínimo para reflexionar en el deporte femenino, y en algo más extenso, como el trato que se da a las mujeres en el deporte.

Carlos Pérez

¿Verdad o Internet?

“LA FALSEDAD ESTÁ TAN CERCANA A LA VERDAD, QUE EL HOMBRE PRUDENTE NO DEBE SITUARSE EN UN TERRENO RESBALADIZO”, CICERÓN

A lo largo de la historia, toda sociedad siempre ha contado con un gremio, generalmente ligado a las artes, en el cual la repercusión de su oficio les reportaba a los que se desempeñaban en él fama, reconocimiento e incluso adulación. Desde los filósofos de la Antigua Grecia, los monjes de la Edad Media hasta los novelistas de la Generación Perdida de principios del Siglo XX; todos a su manera tuvieron un gran impacto en el pensamiento de la época y a través de sus obras influyeron notablemente en el devenir de las generaciones futuras. Si algo tienen en común todos estos gremios es la profunda y dedicada preparación que poseían, mediante constante y continuo aprendizaje, lo que les llevaba a consagrarse como autoridades en sus diversos campos de conocimiento. Esta preparación solamente había una forma de llevarla a cabo: mediante la lectura. Cómo decía Will Smith en un discurso motivacional, leer es una de las claves de la vida.

En esta sociedad tecnológica y digital en la que vivimos, este concepto ha llegado a otro nivel. Gracias a Internet, todas las personas tienen todo el saber, conocimiento, experiencias y vivencias que se ha acumulado a lo largo de la historia de la humanidad al alcance de su Smartphone. Este acceso a la información lo considero una bendición, ya que como ya he mencionado en algún artículo anterior, la educación es la piedra angular del progreso de toda sociedad. Pero esto produce una disyuntiva preocupante. En la publicación de un libro toman parte varios filtros que aseguran la veracidad o plausibilidad de los hechos narrados. En cambio, en la era digital, cualquier persona con acceso a internet, un par de conceptos básicos y una correcta ortografía puede erigirse como erudito en cualquier ámbito o campo. El subconsciente del ser humano, a la hora de dirimir la autenticidad de cierta información, no se basa en el contenido; sino en la presentación del mismo. Cometemos el profundo error de que cualquier información, mientras esté bien redactada y presentada, darla por buena, lo que genera una de las mayores incongruencias de todos los tiempos: en la era de la información se está generando una gran desinformación.

Todos hemos sido testigos de cómo una noticia falsa sobre la muerte de algún personaje público ha dado la vuelta al mundo a través de las RRSS. Claro, este tipo de noticias tienen una fácil refutabilidad. ¿Pero y cuando la noticia versa sobre un conflicto en un lugar remoto como Uganda? O por poner un ejemplo más cotidiano, ¿cómo puede ser que Eugenia Cooney, youtuber de una delgadez enfermiza, tenga más de un millón de seguidores escuchando sus consejos de belleza y estética que promulgan la anorexia y la falta de alimentación? ¿Es normal que haya jóvenes acomplejados con su cuerpo que, en vez de acudir a un especialista, una persona respetada por sus conocimientos en este campo; sigan los consejos de esta niña?

En el mercado menos regulado del mundo, Internet, tenemos que comenzar a adquirir una mayor conciencia analítica. Mucha gente, un servidor incluido, usa sus redes sociales como fuente de información y de estar al día con la actualidad. Siete de cada diez estadounidenses concretamente. Es más, según Brenda Nyhan, profesora de Ciencias Políticas en Darmouth College, en la recta final del pasado periodo electoral americano “las 20 noticias de mejor desempeño de sitios falsos y blogs hiperpartidarios generaron 8.711.000 acciones de compartir, calificar y comentar en Facebook. En el mismo periodo las 20 noticias de mejor desempeño de 19 sitios de noticias de importancia generaron 7.367.000 acciones de compartir, calificar y comentar en Facebook. En esos meses, además, el volumen de contenido falso superó el de las noticias verdaderas”.

Bajo el marco de la Ley General de Protección de Datos Personales, el Gobierno debería tener una mayor colaboración, orientación e incluso penalización con las diversas plataformas de difusión (Facebook, Twitter, Google, etc.); para la detección y filtración de la información en la Red Facebook ha anunciado la implementación de ciertas medidas, aunque la solución dista mucho de ser alcanzada. El peligro de este mayor control necesario es que la comprobación y filtración de información evolucione en censura.

Guillermo González
Ministro de Industria, Energía y Turismo de AOM

¿Verdad o Internet?

“LA FALSEDAD ESTÁ TAN CERCANA A LA VERDAD, QUE EL HOMBRE PRUDENTE NO DEBE SITUARSE EN UN TERRENO RESBALADIZO”, CICERÓN

A lo largo de la historia, toda sociedad siempre ha contado con un gremio, generalmente ligado a las artes, en el cual la repercusión de su oficio les reportaba a los que se desempeñaban en él fama, reconocimiento e incluso adulación. Desde los filósofos de la Antigua Grecia, los monjes de la Edad Media hasta los novelistas de la Generación Perdida de principios del Siglo XX; todos a su manera tuvieron un gran impacto en el pensamiento de la época y a través de sus obras influyeron notablemente en el devenir de las generaciones futuras. Si algo tienen en común todos estos gremios es la profunda y dedicada preparación que poseían, mediante constante y continuo aprendizaje, lo que les llevaba a consagrarse como autoridades en sus diversos campos de conocimiento. Esta preparación solamente había una forma de llevarla a cabo: mediante la lectura. Cómo decía Will Smith en un discurso motivacional, leer es una de las claves de la vida.

En esta sociedad tecnológica y digital en la que vivimos, este concepto ha llegado a otro nivel. Gracias a Internet, todas las personas tienen todo el saber, conocimiento, experiencias y vivencias que se ha acumulado a lo largo de la historia de la humanidad al alcance de su Smartphone. Este acceso a la información lo considero una bendición, ya que como ya he mencionado en algún artículo anterior, la educación es la piedra angular del progreso de toda sociedad. Pero esto produce una disyuntiva preocupante. En la publicación de un libro toman parte varios filtros que aseguran la veracidad o plausibilidad de los hechos narrados. En cambio, en la era digital, cualquier persona con acceso a internet, un par de conceptos básicos y una correcta ortografía puede erigirse como erudito en cualquier ámbito o campo. El subconsciente del ser humano, a la hora de dirimir la autenticidad de cierta información, no se basa en el contenido; sino en la presentación del mismo. Cometemos el profundo error de que cualquier información, mientras esté bien redactada y presentada, darla por buena, lo que genera una de las mayores incongruencias de todos los tiempos: en la era de la información se está generando una gran desinformación.

Cometemos el profundo error de dar por buena cualquier información, mientras esté bien redactada y presentada.

Todos hemos sido testigos de cómo una noticia falsa sobre la muerte de algún personaje público ha dado la vuelta al mundo a través de las RRSS. Claro, este tipo de noticias tienen una fácil refutabilidad. ¿Pero y cuando la noticia versa sobre un conflicto en un lugar remoto como Uganda? O por poner un ejemplo más cotidiano, ¿cómo puede ser que Eugenia Cooney, youtuber de una delgadez enfermiza, tenga más de un millón de seguidores escuchando sus consejos de belleza y estética que promulgan la anorexia y la falta de alimentación? ¿Es normal que haya jóvenes acomplejados con su cuerpo que, en vez de acudir a un especialista, una persona respetada por sus conocimientos en este campo; sigan los consejos de esta niña?

En el mercado menos regulado del mundo, Internet, tenemos que comenzar a adquirir una mayor conciencia analítica. Mucha gente, un servidor incluido, usa sus redes sociales como fuente de información y de estar al día con la actualidad. Siete de cada diez estadounidenses concretamente. Es más, según Brenda Nyhan, profesora de Ciencias Políticas en Darmouth College, en la recta final del pasado periodo electoral americano “las 20 noticias de mejor desempeño de sitios falsos y blogs hiperpartidarios generaron 8.711.000 acciones de compartir, calificar y comentar en Facebook. En el mismo periodo las 20 noticias de mejor desempeño de 19 sitios de noticias de importancia generaron 7.367.000 acciones de compartir, calificar y comentar en Facebook. En esos meses, además, el volumen de contenido falso superó el de las noticias verdaderas”.

Bajo el marco de la Ley General de Protección de Datos Personales, el Gobierno debería tener una mayor colaboración, orientación e incluso penalización con las diversas plataformas de difusión (Facebook, Twitter, Google, etc.); para la detección y filtración de la información en la Red Facebook ha anunciado la implementación de ciertas medidas, aunque la solución dista mucho de ser alcanzada. El peligro de este mayor control necesario es que la comprobación y filtración de información evolucione en censura.

Guillermo González