¿Qué hacemos aquí?

EL OBJETIVO SIGUE SIENDO LA COHESIÓN TERRITORIAL,

LA VERTEBRACIÓN DE NUESTRO TERRITORIO Y EL DESARROLLO
ECONÓMICO, SIEMPRE AL SERVICIO DE NUESTRO PAÍS


Los cambios en el organigrama o en los presupuestos destinados a esta cartera no pueden interferir en la organización y las funciones del Ministerio. Sin embargo, estas modificaciones afectan directamente a los objetivos y medios del departamento dirigido actualmente por Iñigo de la Serna.

Aprovechando el arranque del segundo curso del Ala Oeste de la Moncloa, dedicaremos estas líneas a explicar las cómo se organiza del Ministerio de Fomento.

Tal y como lo requiere el Presidente Julio Wais, desde esta cartera estamos al cargo de la propuesta y la ejecución de la política del Gobierno en los ámbitos de las infraestructuras y servicios de transporte (terrestre, aéreo y marítimo), de acceso a la vivienda, edificación, urbanismo y suelo, de los servicios postales y otros servicios como los relativos a la astronomía, geodesia, geofísica y cartografía.

Para poder controlar estas áreas, el Ministerio se estructura según dos órganos directamente dependientes del propio ministro: la Secretaría del Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda y la Subsecretaría de Fomento, contando cada uno con su propio organigrama. Por otro lado, al Ministerio de Fomento están adscritas diversas entidades y entes públicos como ADIF, RENFE-Operadora, AENA o Puertos del Estado y Autoridades Portuarias.

Entre los programas más importantes se encuentran:
  1. Plan Estratégico de Fomento: pendiente de actualización porque está obsoleto, su periodo se estableció para la legislatura 2012-2015.
  2. Plan de Infraestructuras, Transporte y Vivienda (PITVI) 2012-2024: centrado principalmente en el ferrocarril español. Analizado en profundidad por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.
  3. Estrategia Logística de España: herramienta de diagnóstico y planificación de medidas encaminadas a resolver los problemas estructurales del sector, con una inversión prevista de aproximadamente 8.000 millones hasta 2024.
  4. Plan estratégico de subvenciones: importancia capital a la hora de evaluar, por ejemplo, subvenciones en las que el crédito no se agota por inexistencia de solicitantes, aquellas en las que el crédito es tan ínfimo que no incita a la actividad, controlar si se cumplen los objetivos establecidos, etc.
  5. Estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España: elaborado y enviado a la Unión Europea para satisfacer los requerimientos del organismo. Ambicioso proyecto para alcanzar a otros países punteros en este aspecto, siendo una oportunidad clave para consolidar la recuperación económica a través del sector inmobiliario y de la construcción.
Si finalmente no se aprueban los Presupuestos Generales del Estado (algo improbable pero posible), el Ministerio de Fomento volverá a contar en 2017 con la cifra del año anterior, 19.253 millones de euros. Si nos ceñimos a las palabras de la actual Presidenta del Congreso, Ana Pastor, ex-Ministra de Fomento, el objetivo sigue siendo la cohesión territorial, la vertebración de nuestro territorio y el desarrollo económico, siempre al servicio de nuestro país.

En los próximos meses hablaremos de estos temas y muchos más, dándole una visión de realidad desde el punto de vista de un gobierno ficticio.

Juan Abascal

Oh, Blanca Navidad

TODOS SUFRIMOS LAS CONSECUENCIAS SOCIALES Y EL GASTO DEL
NARCOTRÁFICO, EN PARTE POR UN DERROTISMO DEL GOBIERNO ANTE
LA BATALLA CONTRA LA ERRADICACIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS
 
Por fin ha terminado el bloqueo navideño de la Gran Vía, que nos ha complicado un poco la vida a todos los que circulamos normalmente por Madrid en coche. En uno de esos días en los que Carmena y la contaminación se aliaban para hacer imposible la vida normal a los madrileños, una prima mía me dijo: “Jorge, voy a llevar el coche, si me multan, que me multen, así es la vida. Pero lo que más me jode es la doble vara de medir, se dedican a multarnos a los que vamos a trabajar y luego dejan que en determinadas zonas se venda droga y no se hace nada”. Normalmente el vocabulario de mi prima es elegante, estaba claramente alterada por tener matricula par. En lo relativo a la droga, hacia clara alusión a sitios como la Cañada Real, conocido como El Mercado de la droga de Europa.
 
A raíz de esa conversación empecé a darle vueltas al mundo del narcotráfico, lo complejo que debe ser para el Gobierno ponderar entre mantener un mercado estable e ilegal, con el objetivo de no generar guerras entre organizaciones criminales, y la coherencia de no tolerar una infracción flagrante y continua de la Ley.
 
En busca de un statu quo social, de un orden y de la famosa “convivencia”, parece que se ha optado por hacer la vista gorda en determinados casos, es decir, la triste realidad es que el mundo del narcotráfico se tolera.
 
La droga es un drama, sobre todo para aquellas familias que ven como sus seres queridos van cayendo en un pozo que parece no tener fondo. Pasa la vida y muchos tenemos conocidos que tonteaban con los porros a los 16 años, y ahora en el mundo profesional tienen un tonteo un poco más nasal. Poco a poco se pasa de las drogas blandas a las duras, estas que afectan totalmente a tu carácter y crean una alta adicción.
 
Quiero aclarar que estoy totalmente en contra de la droga, la realidad es que solo caigo con el alcohol, consumo prudente, y con el café, consumo excesivo.
 
Desde un punto de vista económico, se estima que el mundo de la droga mueve en torno a 5.5000 millones de euros al año en España (Datos del INE, basado en información proporcionada por el C.I.T.C.O. “Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado” en 2014).
 
Ahora bien, encuentro una gran incoherencia por parte del gobierno hacer la vista gorda con la cara más oscura de la droga, permitiendo la venta “controlada”, y no hacer la vista gorda con la parte menos oscura, que es el movimiento económico que produce. Las leyes contra el blanqueo de capital se endurecen año a año, el mundo del Compliance tiene un protagonismo en auge en todas las empresas, sobretodo en el sector financiero, cada vez se hace más para evitar el blanqueo de capitales y fomentar un sentimiento responsabilidad social en el mundo empresarial.
 
Esa es la disyuntiva que planteo. Todos sufrimos las consecuencias sociales y el gasto del narcotráfico, en parte por un derrotismo del Gobierno ante la batalla contra la erradicación del consumo de drogas. Pero por otro lado, se ha decidido que la batalla contra el blanqueo de capitales no está pérdida y se endurecen las medidas para que el dinero generado con el sufrimiento de la droga no vuelva a la circulación normal de la economía, lo cual sería beneficioso para la sociedad.

 

No estoy en absoluto a favor de las actividades delictivas, ni de la permisividad con las mismas, pero encuentro paradójica la situación. Le voy a pasar la pelota a mi colega responsable de Hacienda, Gonzalo Aguilar, para que nos comente su perspectiva desde punto de vista fiscal y legal.
 
Jorge Gancedo

¿Despejar la X de la Iglesia?

SOBRE LA CASILLA DE LA IGLESIA EN EL IRPF Y SU EXTENSIÓN A OTRAS CONFESIONES
 
La casilla de la Iglesia. Una vez al año, cuando se acerca la declaración de la renta, nos vemos inundados de información y opiniones al respecto. Por un lado, anuncios televisivos pidiendo que marquemos la x, recordando la labor social de la Iglesia; por otro, artículos y campañas clamando contra la financiación de la religión por parte de un estado supuestamente aconfesional.
 
¿De dónde viene este debate? ¿Por qué la Iglesia tiene este privilegio? A muchos les sorprenderá saber que esta asignación tributaria no es una concesión del legislador, sino que se trata de un tratado internacional entre dos estados. Como resultado de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979, el Estado español pone a disposición del contribuyente la posibilidad de apoyar con sus impuestos al sostenimiento de la Iglesia Católica. El funcionamiento es simple: en la declaración de la renta se posibilita marcar una casilla con una x para que el 0,7% de nuestro IRPF vaya a las arcas de la Iglesia. La declaración de la renta sólo admite otra posibilidad, dedicar el 0’7% a fines sociales. Estas dos casillas son compatibles entre sí, de tal manera que se puede marcar una, ninguna, o ambas, en cuyo caso dedicaremos el 1,4% de nuestros impuestos a estos fines.
 
La Iglesia Católica es la única confesión que goza de este privilegio, pero no la única que lo desea. Otras confesiones, como la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Federe), ya han solicitado disponer de una casilla propia, aunque el Ministerio de Hacienda ha denegado dicha posibilidad, basándose en la falta de un acuerdo que lo posibilite. No se deniega la casilla por razón de la religión, sino porque no hay una base legislativa que lo permita. No hay que olvidar que la asignación tributaria a la Iglesia Católica es un acuerdo internacional con otro estado soberano, el Vaticano. Aparte de permitir la existencia de la asignación, el Acuerdo también proporciona cierto blindaje a la Iglesia, ya que romper un Acuerdo Internacional no es tan sencillo como revocar un decreto, y puede dañar la credibilidad del país en el escenario internacional.
 
No hay que olvidar que la asignación tributaria a la Iglesia Católica
es un acuerdo internacional con otro estado soberano, el Vaticano
El Ministerio de Justicia ha propuesto ampliar la casilla a las confesiones de notorio arraigo en España (un estatus jurídico que se puede solicitar, paso necesario y previo a la posible firma de acuerdos). No puedo estar más de acuerdo con esta decisión. Siempre que se respeten los trámites legales necesarios, lo que hace la casilla es dar más libertad al contribuyente. Nadie obliga a marcar la casilla y contribuir a la financiación de una confesión religiosa. El que no esté de acuerdo con financiar a la Iglesia lo tiene fácil, basta con no marcar la x. Ni un céntimo de su dinero se dedicará a financiar a la Iglesia. Los críticos de la medida se retratan en su anticlericalismo al reclamar la eliminación de la casilla (no les vale con no dar, exigen que nadie pueda tener la posibilidad de hacerlo), en vez de reclamar su extensión a otros conceptos (por ejemplo, la posibilidad de que ese 0,7% vaya a labores humanitarias en zonas de guerra, I+D+i, cooperación internacional, atención a refugiados, o la financiación de escuelas en países del tercer mundo, por citar unos cuantos que se me ocurren).
 
Es muy raro encontrar una persona que esté satisfecha con los impuestos que paga (y las que lo están, rara vez están satisfechas con los impuestos que pagan los demás), pero personalmente estaría más contento si tuviese alguna libertad en cuanto a los conceptos a los que va dirigido mi dinero. Igual que a otras personas no les gusta la posibilidad de financiar a la Iglesia, a mí no me gusta laobligación de financiar el iPad con el Candy Crush de los diputados, las obras de titiriteros enalteciendo al terrorismo, cabalgatas (ya sean de reyes o del orgullo gay), cursos de masturbación,  subvenciones a sectores ineficientes o la televisión pública (cuya labor ya cumple sobradamente la televisión privada). Para todos estos conceptos no existe una x, y los estamos financiando todos los españoles lo queramos o no.
 
Preferiría que este dinero se emplease en otras labores, como una mayor asignación a sueldos de profesores y médicos, fomento del arte, restauración de los monumentos públicos, subvenciones a la compra de vehículos eléctricos o, simplemente, recortes de impuestos y que cada ciudadano se gaste su dinero como le dé la gana. Lamentablemente, no tengo una x que marcar que me permita esta libertad.
 
Gonzalo Aguilar

Quizás uno más, quizás protagonistas

TRUMP PROMETE CAMBIAR LAS REGLAS DEL JUEGO, LA REALIDAD
INTERNACIONAL ASÍ LO DEMANDA.  SI ESPAÑA JUEGA BIEN SUS CARTAS,
LOS LAZOS ENTRE AMBOS PAÍSES NO HARÁN MÁS QUE ESTRECHARSE.
Las campañas electorales americanas ya presagiaban que el orden mundial no seguiría siendo el mismo, o al menos, no seguiría movido por los mismos intereses. Trump ya ha despertado a la comunidad internacional. Si es fiel a sus promesas electorales, pone en jaque a todo el movimiento liberal; claramente, no ha visto que una solución emanase del multilateralismo de Obama. Podría decirse que está abriendo las ventanas de par en par al más frío y controlador realismo, dónde priman los intereses nacionales, o debería decir, la seguridad nacional. Su famoso “America First” no promete menos.
 
Lejos de querer reflexionar acerca de la nueva política exterior americana que tiene en vilo al mundo, y dado que mi compañero de Exteriores la analizaría mejor, me centraré en qué va a mover estas nuevas relaciones diplomáticas. Hace unos pocos días, Rajoy y Trump mantuvieron una llamada de telefónica de apenas unos 20 minutos. No se necesita mucho tiempo cuando los intereses están claros. O a lo mejor, es una muestra de la importancia que tiene España para el nuevo presidente. Sea como fuere, solo el tiempo aclarará el papel  que España jugará con respecto al gigante americano, que asusta más que nunca. Tomando la iniciativa, Rajoy se apresuró a mantener contacto con Trump. Esperar hasta la próxima cumbre de la OTAN era demasiado. No se juega con el tiempo que no se tiene. Con una amenaza común, los objetivos no necesitaban ser discutidos. Los medios, quizás,  un poco más. Seguridad, defensa, y terrorismo. Esas fueron las ideas más repetidas, y no es para menos.
 
Más allá del desprecio generalizado de Trump al mundo, la posición geoestratégica de Españajuega a nuestro favor. Todo esto, claro está, si Trump encuentra el perfecto equilibrio entre sus ya conocidos deseos de amistad con el Kremlin, y con los demás países que le son necesarios en su nuevo juego.

España tiene la posición geoestratégica, EE.UU tiene los medios

 

En este sentido es indudable e indiscutible lo relevante de la posición española. Controlando el norte de África, cerrando Europa en su rama más occidental, una posición atlantista mojada por el Mediterráneo. Y que hablar de sus lazos históricos, no solo con sus socios europeos (que por supuesto) sino con los propios Estados Unidos, y con América del Sur, aunque eso ha Trump le de más igual.
 
Lo que está claro es que si hablamos de una estrategia ligada a la seguridad, España es un socio básico. Indispensable, me aventuraría a decir. Desde 1988 ambas potencias disfrutan de un Convenio mutuo de Cooperación para la Defensa. De hecho, hace menos de un año se firmó el tercer protocolo a dicho convenio, reforzando aún más las actuaciones comunes. EE.UU usa desde 2013 algunas bases aéreas españolas para una intervención rápida en el Norte de África. En Morón por ejemplo pueden haber desplegados hasta 2200 militares y más de 25 aeronaves.  Tantas cesiones tienen su explicación, y es que como Morenés aclaró,  la relación más importante para España en temas relacionados con seguridad y defensa es Estados Unidos.
 
Trump supondrá un giro a todas las relaciones diplomáticas; parece que la corriente realista vuelve a ganar seguidores, pero España tiene unos buenos cimientos para construir un nuevo proyecto, y es que, si se empiezan a primar más los intereses militares que los económicos, los lazos entre ambos se estrecharán aún más. Las cartas están ya sobre la mesa. El yihadismo no distingue entre países dentro de occidente.
 
Nada une más que un enemigo común. España tiene la posición geoestratégica, EE.UU tiene los medios. Ellos tienen lo que a nosotros nos falta, nosotros tenemos lo que ellos necesitan.

Miki Barañano

2017: Nuevos retos en la agenda internacional

ESTAS CUESTIONES SON LAS QUE EL REINO DE ESPAÑA VA A TENER QUE AFRONTAR
EN EL 2017, Y PARA ELLO DEBE DE HACER VALER SU POSICIÓN DE FUERZA EN LA UE
NO ACOMPLEJARSE ANTE LOS RETOS QUE DEPARE EL NUEVO AÑO
Hace cuatro días que empezó el nuevo año y con el damos la bienvenida a una serie de escenarios que van a marcar la agenda política, económica y social en los próximos 365 días. Debido al mundo globalizado en el que nos movemos los eventos internacionales que pueden tener repercusión en nuestro país son innumerables, pero aquí cito tres que claramente van a suponer los pilares de nuestra política exterior. La elección de Trump ene EEUU, el Brexit y Siria.
El ocho de noviembre, del ya año pasado, tuvo lugar la elección del nuevo presidente de los Estados Unidos en el que, a pesar de todos los pronósticos, salió victorioso el magnate neoyorkino Donald Trump. La comunidad internacional se pregunta que significa esto para el nuevo orden mundial que comienza este 2017. Sin embargo, lo único que se sabe es que se va a tratar de un presidente poco previsible, muestras de ello han sido; la campaña que ha llevado a cabo; los más que curiosos cambios de parecer, a pocas horas de ganar las elecciones, en temas tan controvertidos como inmigración, seguridad o corrupción política; los nombramientos para formar parte de su gobierno, en lo que se ha convertido en un extraño ejercicio de integración dentro de una misma administración a grandes magnates de los negocios como él y a viejas glorias republicanas que ya todos daban por amortizadas; y por último, las inesperadas declaraciones en materia de geopolítica que hacen prever que las relaciones entre EEUU y el gigante asiático no van a ser del todo amistosas. Todo esto, añadido a la más que comentada relación de cercanía entre Trump y Putin, hacen pensar que la nueva legislatura americana va a dar de que hablar en el próximo año.
Los eventos internacionales que pueden tener repercusión en nuestro país son innumerables
Por otra parte, el otro gran acontecimiento que ha tenido lugar en el 2016 y cuyos efectos van a empezar a notarse en el 2017 es el, también más que comentado y temido, Brexit. Desde que los británicos decidieran mediante referéndum que ya no querían seguir formando parte del proyecto europeo ya nada se da por hecho, y ya nada es totalmente fiable. La primera ministra Teresa May ya ha avanzado que se prevé que en los próximos meses comiencen las negociaciones entre Londres y Bruselas para materializar la desconexión total entre ambas partes. Hasta entonces nada es seguro. Todo lo que rodea al Brexit es un gran interrogante que se debe no solo a que es el primer Estado Miembro en tomar una decisión de este tipo, sino que la escasa diferencia entre los partidarios de la salida y la permanencia fue tan baja (menos de un 52% frente a un 48%) que el país se encuera ahora mismo dividido y por lo tanto cualquier medida que se tome debe de ser muy consensuada si no se quiere ahondar más en esta ruptura nacional. Además a ello se le une que las grandes entidades financieras de la City ya están tanteando el terreno en otros países próximos, como es el caso de España, para trasladar sus sedes europeas en caso de que las condiciones impuestas a raíz del Brexit sean demasiado estrictas. Ante esta nueva situación España debe hacer valer su actual posición de fuerza interna en Europa por una parte, pero sin olvidar que hay mas de 200.000 españoles en suelo británico que requieren de unas buenas relaciones diplomáticas entre ambos países.
Tanto EEUU como Reino Unido tienen a su vez un frente común abierto, al igual que toda la comunidad internacional, en oriente medio, y más concretamente en Siria. Desde que en 2011 estallara lo que se calificó como “La primavera árabe” los enfrentamientos armados se han ido sucediendo de forma constante en la zona. Pero actualmente el lugar, posiblemente, más complicado del planeta es Siria, no solo debido al popurrí de grupos armados que se disputan en Alepo o Mosul, sino por los diversos intereses extranjeros que hay en el terreno. Además la permanente partida de ajedrez que disputan en la zona EEUU y Rusia hace aún mucho mas desconcertante la situación. La comunidad internacional, la UE y también España, a titulo individual, deben definir su postura y actuar en consecuencia para conseguir la estabilidad en la zona, y actualmente ello solo pasa por apoyar el régimen de Bashar Al-Assad.
Estas cuestiones, unidas a la actual situación de inestabilidad en América latina, a los problemas de seguridad y contraespionaje de los países de la UE, la crisis de refugiados y algunos problemas de carácter puntual con determinados países, son los que el Reino de España va a tener que afrontar en el 2017, y para ello debe de hacer valer su posición de fuerza en la UE y no acomplejarse ante los retos que depare el nuevo año.

Luis Miguel Melián

¡Por España! Bueno, y por los españoles

 

EN 2016 UNA ACTITUD EJEMPLAR DE LOS CIUDADANOS ESPAÑOLES CONFIÓ MÁS EN LO CONSEGUIDO POR LA ANTERIOR ADMINISTRACIÓN QUE EN LAS PROMESAS IRREALIZABLES DE LA IZQUIERDA

Una de los últimos artículos de opinión que vimos en la prensa en 2016 fue la tercera de ABC en la que Antonio Garrigues Walker despedía el año con unas profundas palabras. En ellas, el jurista afirmaba que “2017 puede ser una espléndida oportunidad para demostrar -como país- nuestra fuerza y nuestra capacidad de acción”. Un mensaje de futuro lleno de esperanza por ver con una determinación clara que el papel de España en el mundo puede ser crucial. Hablaba de futuro, al contrario que el -me atrevo ya a decir- intelectual Juan Ramón Ralló, quien en su columna en El Confidencial del día anterior hacia una reflexión de ese 2016 reflejo de todas las imperfecciones de la democracia.

Ambas tribunas me invitaron a la reflexión y tras algunos thoughts comprobé la doble satisfacción que tengo al contemplar tanto el agotado 16 como el prometedor 17. Si hace un año me hubieran dicho que España sería el único gran país donde el populismo no triunfaría, no me lo hubiera creído; como tampoco lo hubiera hecho si me dijeran que en Estados Unidos iba a ganar Trump o que Gran Bretaña se iba a desvincular del proyecto europeo. ¡Increíble!

Bien es cierto que nos costó sangre sudor y lágrimas formar un gobierno en España, pero finalmente se logró. No escondo mi simpatía por el actual Ejecutivo y por el presidente Rajoy, y los resultados electorales en junio mostraron a mi parecer una gran madurez en los españoles. Creí que los cantos de sirena podemitas podrían haber convencido a la sociedad para catapultarles a la segunda posición, pero una actitud ejemplar de los ciudadanos confió más en lo conseguido por la anterior administración que en las promesas irrealizables de la izquierda. ¿Voto del miedo? ¡Toma ya, claro que sí! “No quiero que mi país se arruine y voto a los que crean más de 1.500 puestos de trabajo al día a pesar de que son un partido ensuciado por la corrupción”, o en otras palabras, madurez. Y hablo de ‘madurez’ porque la diferencia entre un adulto y un niño es la correcta atribución de importancia a los problemas, y los españoles le dieron más importancia al empleo que a la renta mínima, al crecimiento que al reparto, al corto que al largo plazo. De verdad, muy orgulloso.

He de criticar aquí algunos de los gestos que ha tenido en los últimos días el gobierno del PP al tomar medidas alejadas de la libertad. Les puedo asegurar que hago todo lo posible por ponerme en la piel de Rajoy a la hora de ser un interlocutor entre Bruselas, oposición, instituciones y sociedad civil, pero me cuesta mucho entender mayores impuestos, subidas sorprendentes del SMI, o aumentos salvajes de gasto. Hay que pagar, hay que reducir, hay que ahorrar. Todo lo que tú quieras que ‘haya’ pero al final siempre queda mermado el bolsillo de las personas, su propiedad privada, su libertad.

Y con esto vuelvo al título donde reflejo un sentimiento de orgullo por nuestro país, pero también por sus ciudadanos, quienes han tenido una responsabilidad clave con su país y sin embargo ven como vuelven a ser las víctimas una vez más. No voy a ocultar que argumentos como “la subida del SMI”, “la imposición de tasas a empresas” o “el aumento de las pensiones” defienden que dichas medidas se han hecho para proteger al ciudadano. Claro, a corto plazo, tal y como haría cualquier gobierno de apariencia socialdemócrata y/o comunista. Volvamos a la senda de la reforma laboral, ese gran proyecto de la X legislatura que impulsó a través de unos intentos de libertad a la economía española y al crecimiento de todas sus gentes. Si se hizo una apuesta a largo plazo y funcionó electoralmente a pesar de tener la oposición más feroz vista en España, ¿por qué no iba a resultar eficaz ahora? El año que arranca nos exige olvidar los acuerdos cortoplacistas y los grandes pactos llenos de populismo. Como podría haber dicho un tocayo mío: “futuro, futuro y futuro”.

Cierro el estreno de AOM 2.0 con las mismas palabras de AGW. “Una España fuerte descubrirá que es mucho más importante y mucho más capaz de lo que creemos. Llegó nuestro momento”.

Julio Wais
Presidente de Gobierno de AOM