La declaración de Rajoy: ¿propaganda política de la oposición?

LA CORRUPCIÓN HA HECHO Y HACE MUCHO MAL A NUESTRO PAÍS. SIN EMBARGO, MUCHAS FUERZAS POLÍTICAS LA UTILIZAN COMO ESPADA DE DAMOCLES EN SU PROPIO BENEFICIO, EN VEZ DE LUCHAR Y TRABAJAR POR HACER FUNCIONAR LA DEMOCRACIA Y VELAR POR LOS INTERESES DE NUESTRA ESPAÑA Y NUESTROS ESPAÑOLES.

El Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, ha declarado en juicio el pasado 27 de julio en la Audiencia Nacional como testigo del caso Gürtel. Este hecho sin precedentes en nuestro país ha sido utilizado, como muchos sugieren, como estrategia política de una oposición que tiene como único objetivo quitarle el mando a un presidente elegido democráticamente, en unas elecciones justas y libres y echarle del gobierno a cualquier precio.

En un país como el nuestro, donde en la televisión lo que más audiencia tiene son los programas del corazón y otros como “Adán y Eva” o “Mujeres y hombres y viceversa” y se utilizan como herramienta para la campaña política de algunos partidos, se pretende expandir el espectáculo a nuestro Congreso y a nuestros Juzgados. El claro ejemplo es la moción de censura del pasado mes de junio y, ahora, el llamamiento a testificar por la Asociación de Abogados Demócratas por Europa (Adade) a nuestro presidente Mariano Rajoy. La cuestión se presenta en la intención de la oposición en hacer justicia o, por el contrario, manchar y acabar con la reputación y la confianza de una sociedad hacia su presidente, que en nuestro caso ha sido llamado como testigo,- que no investigado o imputado.

La tergiversación que se puede llegar ha observar de los acontecimientos es realmente sorprendente, y, por qué no, vergonzante. Y, por ello se pretende mantener en la sombra. Todo ello se demuestra no sólo con la acusación popular, compuesta por abogados de la oposición, que dinero para esto sí que tienen, sino por el tipo de preguntas que los mismos han dirigido al presidente. Tanto afán de acusarle directamente en vez de tratarle como testigo que el juez, Ángel Hurtado, ha sido criticado por sus numerosos vetos a preguntas y respuestas de ambas partes.

Sin embargo, la justicia española no es la primera en involucrar a un gobernante político en un procedimiento judicial. En otros países europeos, presidentes y primeros ministros también se han personado como parte en un juicio, y no han sido precisamente llamados a testificar, como Mariano Rajoy. Como expone rtve, en Francia varios presidentes han pasado por manos de la justicia, desde Jacques Chirac hasta Nicolas Sarkozy, pero éstos sí fueron investigados y condenados. También en Francia, al igual que Rajoy encontramos testigos con los primeros ministros Lionel Jospin y Dominique Villepin. En Alemania, el presidente Wulff y el canciller Kohl también se vieron salpicados por casos de corrupción. En Italia, el claro ejemplo es Berlusconi. También David Cameron y Donald Tusk han comparecido ante tribunales. Incluso al otro lado del charco, Donald Trump tuvo que realizar una declaración jurada, aunque no es el único conflicto legal que éste mantiene abierto.

Lo que realmente deberíamos apreciar es que el hecho de que un gobernante tome parte en un procedimiento judicial forma parte de la democracia y, si no sucediese así, entonces es cuando deberíamos preocuparnos. Es una de las ventajas de un sistema político democrático: poder materializar la accountability a través del sistema judicial y de los órganos judiciales.

Dicen que la justicia es un show político en nuestro país pero, ¿quién es el mayor protagonista de ese show? Como recalcaba la diputada Ana Oramas en el debate de moción de censura, algunos partidos políticos españoles se han propuesto convertir las instituciones públicas en un verdadero espectáculo teatral que pagamos a un precio muy alto todos los españoles, y con ello trasladar el ejercicio de la democracia a los platós de televisión. Parece ser que también quieren hacer lo mismo con la justicia, burlando a la democracia y destruyéndola desde lo más profundo: sus instituciones.

La corrupción ha hecho y hace mucho mal a nuestro país. Sin embargo, muchas fuerzas políticas la utilizan como espada de Damocles en su propio beneficio, en vez de luchar y trabajar por hacer funcionar la democracia y velar por los intereses de nuestra España y nuestros españoles. Confío en que no se caiga en la trampa y no se utilicen nuestros Juzgados como herramienta de propaganda política. Y, por último, recordemos que el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se ha personado como testigo, no como acusado, y el principio de presunción de inocencia de nuestro sistema judicial debería ser aplicado a todos y cada uno de los ciudadanos por igual.

Marta Fernández de Córdoba
Ministra de Justicia de AOM

Fuente de la imagen Eldiario.es

Pagando independentismos

Debemos tener cuidado a la hora de valorar ciertas estrategias políticas, especialmente si implican la separación de nuestro país. El Gobierno Central debe estudiar las causas por las que una parte considerable de la población desea la independencia, pero no puede plegarse ante exigencias infundadas.

Los proyectos de creación de las centrales nucleares en el País Vasco se apoyaban en la necesidad de combatir crisis energéticas como la del petróleo y la dependencia energética española, especialmente acentuada en esta comunidad debido a su alto porcentaje de industrialización y su baja generación a través de otras fuentes.

En un principio, la izquierda nacionalista pensó que podría suponer la independencia energética de la región (suministraba hasta un 70% de los requerimientos energéticos del País Vasco), sin embargo la presión popular y los movimientos ecologistas impulsaron el cierre de otros proyectos en la zona vasco-navarra (Ea en Guipúzcoa y Tudela en Navarra)

ETA, como siempre a través de la sangre, pretendió hacer suya la reivindicación popular, sin embargo, tal y como sucediera después con el asesinato del concejal Miguel Ángel Blanco, la población se manifestó en contra de los brutales asesinatos llevados a cabo para presionar la demolición de la central nuclear (José María Ryan, Ángel Pascual Múgica, Andrés Guerra, Alberto Negro y Ángel Baños). En total se registraron 246 ataques procedentes de la organización terrorista contra Lemóniz y otras instalaciones de Iberduero.

Representativo fue el momento en el cual, tras un ataque de un comando etarra al puesto de la Guardia Civil que vigilaba las obras, uno de los terroristas murió durante el tiroteo y la izquierda abertzale lo apodó “el primer mártir de Lemóniz”. No sé si el proyecto tenía o no que salir adelante, en cualquier caso, los mártires fueron otros.

Es cierto que se consiguió la paralización del proyecto (hay quien dice que por los asesinatos de ETA y otros por la movilización popular y la ecologista), sin embargo, en mi opinión se trató de otro movimiento equivocado por parte de la banda terrorista.

Si tu objetivo último es la independencia del País Vasco, deja que, lo que tú consideras España, te construya las infraestructuras necesarias para poder subsistir sin depender energéticamente de ellos (nosotros). Del mismo modo, si quieres anexionar Navarra a tu nuevo país, no me opondría a la construcción de la autovía Leizarán (entre Pamplona y San Sebastián) o a las vías ferroviarias de alta velocidad también pagadas con el dinero de España (para nosotros “el resto de España”).

Salvando las distancias con el independentismo promulgado por ETA, el movimiento nacionalista catalán se apoya en algunos argumentos. No quiero rebatir todos ellos porque no estoy preparado al no conocer el tema en profundidad, sin embargo, la publicidad “España nos roba” me parece engañosa.

Con las infraestructuras que ofrecen comunidades como Madrid o Cataluña es normal que concentren mayor número de habitantes y de empresas. Sin embargo, los servicios contratados en Cuenca en una compañía telefónica que genera puestos de trabajo en Madrid, por supuesto crearán mayor riqueza en la comunidad madrileña, pero no hay que olvidar que el dinero procede de un conquense. Lo que también  hacemos, de nuevo el resto de España, es pagar el rescate financiero de Cataluña a través del Tesoro Español, pagar embajadas catalanas, pagar la asamblea parlamentaria más cara del país, etc.

Estoy absolutamente a favor de que el Gobierno central se siente con todas las comunidades autónomas para comprobar en qué se puede mejorar, buscando un reparto más justo y equilibrado. Estoy completamente en contra de que, sus respetables aspiraciones políticas se encuentren al margen de la ley y, al menos en parte, apoyadas en manipulaciones para engañar a la ciudadanía.

Aprendan del error de los terroristas y aprovechen mientras puedan. Si sale adelante el proceso independentista, el “chollo” terminará cuando empiece su andadura.

Juan Abascal
Ministro de Fomento de AOM

Un techo de gasto con distintas alturas

TODO INDICA QUE ESTA LEGISLATURA NECESITARÁ VARIOS MILAGROS PARA SALIR ADELANTE, AUNQUE POR EL BIEN DEL PAÍS, LA CLASE POLÍTICA DEBERÁ VELAR POR EL INTERÉS REAL DE TODOS

Es bien sabido por la ciudadanía que en las fechas veraniegas muchos de los grandes estrenos de cine esperados para el año salen a la luz y esperan a los millones de espectadores en las salas. Bien, pues recién inaugurado julio llega a nuestras mejores pantallas “¡No a la subida del techo de gasto!”. Se trata de la última parte de la famosa saga No es no en la que recordarán títulos como “¡No a los recortes!”, “¡El déficit público se dispara!” y “¡El tribunal de Estrasburgo ha hablado!”.

Tras googlear “techo de gasto” he tenido que irme hasta el segundo link para encontrar una noticia de Expansión donde expone, valga la redundancia, en qué consiste dicha subida y cuál sería su efecto. Si bien el diario puede estar satisfecho con la actuación del Gobierno de los últimos años, no me imagino un peloteo institucional que perjudique la objetividad de la información, y dicha objetividad destaca que esta subida servirá para sufragar gastos autonómicos tanto de sanidad como de educación. Sin coincidir con dicha subida –sabéis de sobra que a mí me gusta que las hipotéticas subidas o bajadas de gasto las decidan las personas con su propia economía– me parece de una irresponsabilidad de importantes magnitudes la postura de la oposición de la medida. Es imposible hacer nada bien y para una oposición estupenda no hay nada bueno por llevar a cabo. El rechazo continuo con un argumentario tan básico como que “penaliza gravemente” a las comunidades autónomas en la distribución del déficit que el Gobierno les ha asignado demuestra que la contrariedad es más partidista que otra cosa. Por el lado de Podemos acuden al clásico “no atiende los principales retos económicos y sociales de nuestra economía”, algo inverosimil cuando las cifras que se revelan sobre empleo (principal reto económico y social en España) siguen batiendo records. Me pregunto si están haciendo lo mejor para España y para los españoles y si en vez de negarse en rotundo a cualquier medida del Ejecutivo no deberían estar lanzando alguna que otra propuesta, tal y como ha hecho Ciudadanos (una muy sana, por cierto).

Y llegados a este punto toca aportar. No concibo una subida de gasto en ninguna situación ordinaria. Un escenario de guerra podría exigirlo, pero si no fuera el caso, contadas situaciones exigirían mayor gasto. Sin embargo, creo que por el propio interés egoísta España debe cumplir con todas sus obligaciones internacionales. No llegar al nivel de déficit pactado con Europa en este caso o no cumplir con los compromisos con la OTAN en otro, puede traer graves consecuencias en nuestro futuro, tanto de credibilidad como de seguridad. España debe ser un país serio, como también lo debe ser su gente. Y aunque de cara a la opinión pública el saldo de deudas no sea visible, el cumplimiento está ahí, y nos garantiza un estado de bienestar que en última instancia nos sitúa en la posición número 27 dentro del Índice de Desarrollo Humano, según datos del 2016. No soy partidario de subir el techo de gasto, pero mucho menos de escaquearnos de nuestras obligaciones.

Con todo ello si el Ala Oeste de la Moncloa estuviera en el Gobierno, desde mi posición saldría como propuesta un ajuste que pasara por la redistribución de los fondos. ¿Qué ocurre? Que al final los márgenes son prácticamente nulos, y regatear a los números es muy difícil. Ya lo he comentado anteriormente: el político, en mayor o menor medida, es continuamente un interlocutor, y aguantar todas las fuerzas requiere una destreza sobrehumana.

El Congreso de los Diputados ha sido testigo de algunos de los mayores milagros de la historia de España, desde la disolución de las cortes franquistas hasta la última aprobación de los presupuestos generales. Todo indica que esta legislatura necesitará varios de ellos para salir adelante, aunque por el bien del país, la clase política deberá velar por el interés real de todos.

Julio Wais
Presidente de Gobierno de AOM