Otro chantaje a la sociedad

LA HUELGA EN EL AEROPUERTO DE EL PRAT CONSTITUYE ANTE TODO UN CHANTAJE A LA SOCIEDAD Y A LAS INSTITUCIONES

Hace un par de meses fui a una reunión de Young and Seekers, un grupo genial que tiene la búsqueda de la mejora y el aprendizaje como filosofía de vida. Allí estaba Alejandro Artacho; CEO y fundador de SPOTAHOME, mencionó en un discurso motivante que las personas estaban divididas en dos grupos: players y víctimas, animando a los presentes a ser players.

Me pareció una manera muy “startupera” de decirlo, políticamente correcta. Desde mi perspectiva la división entre gente responsable de su vida y gente que ve una conspiración mundial en su infortunio ha existido siempre. Si bien la evolución de la sociedad va restando argumentos progresivamente a estos últimos.

Si bien sus argumentos están en caída libre, el victimismo está de moda. Este victimismo se está reflejando en las polémicas huelgas.

Las huelgas se suponían una reacción a unas condiciones laborales injustas, estuvieron en auge en la Inglaterra industrial del siglo XIX, la clase obrera hizo uso de ellas como herramienta de presión para mejorar su situación. Mucho ha llovido desde la Inglaterra de los Peaky Blinders. La situación de indefensión que se sufría en el siglo XIX, con las dificultades de acceso a la formación y a la información, la reducida movilidad geográfica… etc, no tiene nada que ver con la situación actual donde todos tenemos acceso a la formación y la información. Como decía Matt Damon en El indomable Will Hunting a un alumno de Derecho de Harvard: “Te has gastado miles de dólares en una formación que te hubiese costado un par de pavos en retrasos en la biblioteca pública”.

En la actualidad hay muchos sectores que mediante la huelga pueden chantajear a la sociedad para que se mejoren sus condiciones laborales. En la compleja maquinaria económica nacional casi todos los engranajes son indispensables, pero no por ello tiene derecho cada pieza a poner en jaque constante el buen funcionamiento de nuestra economía.

El último ejemplo son los trabajadores de EULEN del aeropuerto de Barcelona. Estos individuos conocedores de su posición de poder han decidido que tenían que mejorar sus condiciones laborales. En vez de buscar en el libre mercado un puesto de trabajo que cumpliese con sus expectativas, o crear ellos una empresa y dar trabajo en unas condiciones acorde a sus demandas, han decidido chantajear a la sociedad española dificultando sus vacaciones y empeorando la imagen de España en el extranjero, imagen imprescindible, ya que como comentó en su día mi colega Sol Sepúlveda, el turismo supone más del 15% de la economía española.

Este patrón de comportamiento se repite mucho en la actualidad, alegar la indefensión y ejercer el chantaje; otros ejemplos son las huelgas de los recogedores de basura, las huelgas de los conductores de metro… etc.

Europa, pese a ser mejorable, es el paraíso del mundo, la gente es libre para cambiar de trabajo, tiene medios para aprender otras profesiones, tiene libertad de movimiento, tiene libertad de expresión… Nada impide a esos trabajadores de EULEN buscar otro trabajo, estoy seguro que con un 20% de paro en España, alguien querrá su puesto vacante.

Los empleados de EULEN con su caprichosa huelga están poniendo en riesgo la seguridad en el aeropuerto y están perjudicando a unos de los pilares de nuestra economía. Desde AOM, creo contar con el apoyo de todos mis compañeros de gabinete, estamos a favor de que se haya hecho uso de la Guardia Civil para continuar con la actividad normal del aeropuerto de El Prat. La Guardia Civil ha demostrado ser flexible a la hora de asumir nuevas funciones y tener gran vocación de servicio público.

Jorge Gancedo
Ministro del Interior de AOM

Welcome tourists

EL RETO PARA ESPAÑA NO ES FRENAR EL TURISMO MASIVO; ES SER CAPAZ DE ADECUARLO A LA SITUACIÓN DEL PAÍS PARA SACAR EL MÁXIMO PROVECHO DE ELLO, SOBRE TODO EN EL EMPLEO

Mi compañero del Ministerio de Turismo habló hace ya unos meses acerca del problema del sistema turístico en nuestro país. Ahora, en pleno período estival, vuelvo a retomar la cuestión como consecuencia del fenómeno de la ‘turismofobia’ del que hemos estado oyendo hablar últimamente.

En primer lugar, creo que antes de quejarnos y poner pegas a la actual situación deberíamos valorar el significado y repercusión del crecimiento del turismo en España. La aportación que hace este sector y los vinculados con éste al PIB de nuestro país supera ya el 15%. Igualmente, el 16% del empleo en España se debe al mismo. No son cifras absurdas o insignificantes. El número de desempleados en el segundo trimestre de este año se redujo en 340.700 personas debido a la Semana Santa y a los contratos preveraniegos. Y cada verano comprobamos cómo el paro se reduce notablemente gracias, entre otras cosas, a la expansión del sector turístico. ¿Quizás no es el tipo de contrato idóneo? Puede ser pero, al fin y al cabo, es empleo.

Me llama la atención cómo determinados sectores (por cierto, los más violentos, vandálicos y, por ende, antidemocráticos) se empeñan en atacar este bien tan preciado para la economía española y el conjunto de la sociedad y a la vez se dedican a criticar las enormes cifras de paro en nuestro país. ¿Cómo es posible, en estas circunstancias, un ataque tan encarnecido hacia algo que genera casi el 20% de los empleos en España? Con un poco de sentido común veríamos que el paro no va a desaparecer sólo con el turismo pero, sin duda, este problema empeorará si frenamos o atacamos al turista.

Por supuesto, no pueden ser obviadas algunas de las desventajas y fallos del sector turístico. Es cierto que el empleo que se genera es, en muchas ocasiones, estacional e inestable. Es cierto que el turismo masificado unido a una falta de infraestructuras puede producir estragos. Y también es cierto que la economía y su posibilidad de generar puestos de trabajo no pueden sustentarse únicamente en un sector marcado por la estacionalidad. Sin embargo, España es un país de posibilidades, de muchas posibilidades; con una riqueza y variedad incalculables. Es un país capaz de desarrollar la infraestructura adecuada para acoger al creciente número de turistas (que, por cierto, no son sólo extranjeros sino que ha crecido enormemente el turismo interno, lo cual es un gran dato). Es un país capaz de fomentar un turismo de calidad y de desarrollar formas diferentes del mismo, no sólo de playa y de verano.

Optemos por establecer un turismo marcado por la calidad y la diversificación, en lugar de poner límites y trabas al turista. Beneficiémonos del envejecimiento activo a través de los viajes para mayores, que permiten que las infraestructuras hoteleras y balnearios puedan mantener sus puertas abiertas durante todo el año y no sólo en la época vacacional, con el consiguiente sostenimiento del empleo; saquemos provecho del excelente sistema sanitario español a través del turismo de salud, que permitirá que los pacientes extranjeros puedan llevar a cabo su recuperación disfrutando de nuestra oferta cultural, gastronómica, artística… Aprovechemos el suave clima de nuestras costas a lo largo de todo el año así como los parajes de montaña, el patrimonio histórico-artístico y la oferta gastronómica de nuestras ciudades y pueblos.

A veces no es necesario crear algo nuevo sino mejorar lo existente. El turismo es un gran bien para España y para su empleo y economía. Mejorémoslo y estos mejorarán con ello.

Sol Sepúlveda
Ministra de Empleo y Seguridad Social de AOM

Alerta cinco

HAY QUE TOMAR CARTAS EN EL ASUNTO, NO PODEMOS SEGUIR IMPASIBLES. LAS CIRCUNSTANCIAS SON DIFÍCILES Y REQUIEREN MEDIDAS CONTUNDENTES Y COMPLEJAS.

Dos no se pelean si uno no quiere, no se pelean dado que cuando uno pega y el otro no hace nada, no es una pelea, es una paliza.

La semana pasada recibimos en España otro puñetazo más, esta vez en la ciudad condal… Se demuestra que la intención de los gobiernos europeos es quitarle leña al fuego, el video de TVE en el que sacaron una manifestación de hace años intentando engañar a la sociedad fue desconsolador. Qué mala señal cuando tu propio gobierno altera la verdad… La mentira demuestra la falta de confianza en la madurez del pueblo español y la incongruencia que supone vivir en una Democracia cuando nuestros dirigentes no nos consideran merecedores de la verdad. ¿Seremos borregos a los que engañar para perpetuarse casi maquiavélicamente en el poder?

El mensaje, a mi entender, venía a decir: “No es para tanto, no generalicéis, hay musulmanes que están en contra de que se mate indiscriminadamente”. Lo sabemos, todos sabemos que hay musulmanes estupendos, gente trabajadora, honrada, buena… etc., de no haberlos no habría ninguno en Europa, porque los europeos somos modernos, integradores, liberales, democráticos, pero no tontos.

Ante la verdad de que la mayoría de los musulmanes son tan buenos como lo puede ser cualquier otro colectivo, también está la realidad de que el punto en común de los ataques terroristas que estamos sufriendo en el S.XXI es que son perpetrados por musulmanes…

Para vencer esta guerra contra el terror, como en toda guerra, habrá que ser pragmático y calculador.

En determinadas ocasiones en la vida te encuentras en el único restaurante de una isla, aunque todos los platos sean infames, toca escoger el menos malo de todos.

Hay que tomar medidas que dificulten la perpetración de atentados. Una medida lógica, que seguro que se está haciendo, es rastrear el origen de los fondos de los que han hecho uso los terroristas. Cortar el tráfico de recursos es fundamental.

En su día uno de los argumentos que se dio para iniciar la libre circulación de personas en la Unión Europea fue que no hay mayor capital que el capital humano, y que si se quería dar una libre circulación de capitales, debiera por lógica darse primero la libre circulación de personas.

Haciendo uso de esa misma lógica, que llevó al mejor periodo de Europa de la historia, la cual dice que las personas son el principal activo del mundo, cabe plantearse si las medidas de lucha contra el terrorismo que limiten la circulación de determinados colectivos pudieran ser unas medidas que limitasen sustancialmente su capacidad de actuación.

Esta reflexión no es fácil, no es agradable, no es popular. Pero hay que tomar cartas en el asunto, no podemos seguir impasibles. Las circunstancias son difíciles y requieren medidas contundentes y complejas.

Por poner un ejemplo, no habría tenido sentido poner el mismo número de controles “anti-ETA” en Cáceres que en San Sebastián… Nadie habría tildado a Felipe González de racista por efectuar más controles en San Sebastián.

En está ocasión pasa algo parecido, el nexo no es geográfico-ideológico si no que se trata más bien de un nexo religioso-ideológico.

Todo el mundo tiene los mismos derechos, todos somos iguales ante la ley, pero la seguridad del pueblo español debe primar… El preámbulo de nuestra constitución dice así:

“La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo. Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular. Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones. Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida. Establecer una sociedad democrática avanzada, y Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra. En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente constitución.”

España debe permanecer unida ante la amenaza terrorista de los musulmanes radicales, considero que cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar… Debemos aumentar el nivel de alerta al cinco. Nuestras Fuerzas Armadas deben dar soporte. La pasada semana se hizo evidente como la formación militar puede resultar clave para la seguridad de los españoles, nuestro héroe de Cambrils, antiguo legionario y ahora “Mosso d’Esquadra”, nos salvó de otro atentado.

Estamos en guerra. En la guerra deben luchar los soldados, para eso tenemos soldados, para que nos defiendan. Los conflictos políticos, ya sea con los separatistas o con los podemitas, no pueden estar por encima de los españoles, el gobierno por responsabilidad para con España tiene la obligación de protegernos.

Desde el Ala Oeste de la Moncloa queremos transmitir nuestra preocupación, ya que puede entenderse que en el orden de prioridades del Gobierno existen intereses políticos que están por encima de la seguridad de los españoles.

Jorge Gancedo
Ministro del Interior de AOM

Fuente de la imagen 20 Minutos

Dinero para quemar

EL CAMINO AL INFIERNO ESTÁ EMPEDRADO CON BUENAS INTENCIONES

Recientemente, leí que el bolívar, moneda de Venezuela, se valora menos en el mercado negro respecto al dólar que el oro del videojuego World of Warcraft, que se consigue principalmente derrotando monstruos, generados de manera infinita. Que la moneda de un país se valore menos respecto al dólar que la moneda virtual infinitamente creciente de un videojuego da una idea de los problemas del país.

La inflación consiste en un aumento generalizado de los precios de los bienes de un país, por lo que con la misma cantidad de dinero se pueden adquirir cada vez menos bienes. La inflación en Venezuela está alcanzado un punto difícilmente sostenible, con más de un 200% acumulado en lo que va de año y con previsiones del 700% para el año que viene, según el Fondo Monetario Internacional. De pasar en España, algo tan simple como una Coca Cola de supermercado, que puede valer en torno a los 60 céntimos, superaría los 4€, precio que consideraríamos abusivo hasta en un restaurante. Aplicado al resto de la economía, un país no puede sobrevivir de esta manera (se cuenta, por ejemplo, que en la Alemania de los años 20 se calentaba más la casa quemando billetes que con la leña que podría comprarse con ellos).

¿Qué medidas ha tomado el gobierno venezolano para solucionar el problema? Subir el salario mínimo una y otra vez, para elevar la capacidad adquisitiva de los trabajadores. Esta medida, que parece intuitiva, lo único que hace es acrecentar el problema. Si los trabajadores cobran un 50% más, los costes de todas las empresas aumentan considerablemente, por lo que para evitar la ruina tendrán que incrementar los ingresos, subiendo de nuevo los precios y generando más inflación.

¿Por qué se ha dado esta inflación tan brutal? La ola de expropiaciones de los gobiernos de Chávez y Maduro, combinado con su incapacidad para seguir produciendo al nivel anterior llevó a la escasez de productos básicos, con el consiguiente aumento de su precio. Para evitar que los precios se disparasen, el gobierno estableció controles de precios limitando el precio máximo de determinados productos. Ahora bien, cuando un producto es escaso y no es fácil adquirirlo siempre habrá gente dispuesta a pagar más por obtenerlo. Si un empresario tiene 100 litros de leche y al venderlos en la tienda gana x por litro pero al venderlos de manera ilegal puede ganar 5x, apartará parte de la producción para el contrabando. Esto es lo que ocurrió en Venezuela, generando aún más escasez, y perjudicando a aquellos que actúan dentro de la legalidad. El resto de la economía, al ver la espiral de inflación de determinados bienes, aumentó los precios para no perder poder adquisitivo, llegando a los niveles de inflación actuales.

Al final, la única manera de controlar la inflación con un control de precios es establecer precios para todo el conjunto de la economía y crear un estado policial lo suficientemente poderoso como para eliminar la posibilidad de contrabando. Es decir, un estado prácticamente comunista.

No es una solución ideal, pero para controlar la inflación lo mejor es no tocar los precios. La inflación se da por la escasez, por lo que si se quiere solucionar el problema actuando en vez de dejar al mercado corregirse, lo mejor es fomentar la producción hasta que se equilibre oferta y demanda en un precio asequible (aunque se corre el riesgo de crear una burbuja). En política nada es sencillo, e incluso intentar, con la mejor intención, limitar los precios de un producto para que todos puedan permitírselo puede acabar causando el colapso en cadena de toda la economía del país si no se actúa correctamente.

Gonzalo Aguilar
Ministro de Economía, Industria y Competitividad de AOM

Egoísmo inteligente

ACABAR CON EL RIESGO TERRORISTA ES UNA LUCHA INABARCABLE PARA CUALQUIER ESTADO. GESTIONARLA ANTES DE QUE SE CONVIERTA EN AMENAZA ES, SI CABE, ALGO MÁS VIABLE. PERO, ¿A QUÉ PRECIO?

Si algo nos ha dejado claro la historia es que en las relaciones internacionales no hay sitio para el altruismo ni la filantropía. Desde los matrimonios de conveniencia en el pasado hasta las votaciones conjuntas hoy en día en la ONU vemos que están hechas únicamente para promover unos intereses. Si estos intereses comulgan con nuestros valores, pues eso que nos llevamos. Pero tampoco ha quitado el sueño nunca a nadie. El interés principal de un gobierno es la seguridad de sus ciudadanos. En parte porque es su trabajo , y en parte porque es quiénes les votan. Que también es importante.

Decían que la antigua gran Europa era maestra en lograr el cumplimiento de sus intereses sin mancharse las manos. En lograr que los demás quisieran lo que ella quería que quisieran. ¿Soft power?, ¿diplomacia? Sea como fuere, e independientemente del término calificativo, esta forma tan loable y poco violenta de lograr sus objetivos era siempre posible por un factor fuerza que residía detrás. Cualquier tiempo pasado siempre nos parece mejor, pero es indiscutible el declive europeo, tanto militar como diplomáticamente. Hemos sido testigos ya de una Europa dubitativa y sin capacidad de reacción que comete el terrible error de pensar que la historia la respaldará eternamente. Una Europa que no hizo frente a una Rusia potente durante la crisis de Crimea, o una Europa con una clara falta de coordinación ante el terrorismo.

Tras el 11 S, el terrorismo islámico se coronó como amenaza number one. Pero si, como decía Visanzay, medimos el riesgo en pérdida de vidas humanas, el terrorismo es un riesgo insignificante (en comparación, por supuesto). Y si hablamos de riegos, uno muy de novatos es olvidarnos de las demás amenazas, o de las amenazas en potencia. Los sectores más marginados de las sociedad, los que viven sumidos en la pobreza, en el tráfico humano y de drogas, los que viven en zonas de guerra, o lo que se sienten abandonados y/o rechazados son los más propensos a desestabilizar y a “querer castigar” a las instituciones o personas malas malísimas que permiten su situación. El concepto de egoísmo inteligente no es más que prevenir antes que curar y aunque la idea rebose maquiavelismo por todos sus poros, mantener contentos a ciertos sectores de la sociedad sería la manera más directa de mantener una paz nacional prolongada. Me explico:

Asegurar una integración, un acceso al estudio de la lengua nacional, o una ayuda económica para empezar una nueva vida serían consideradas como estrategias nacionales; independientemente de que moralmente se crea que es lo correcto , sino para evitar que en unos años ese mismo refugiado pueda aparecer en los titulares como lobo solitario. Y esto que nos puede resultar tan frío y controlador, qué lo es, no está lejos de realidades que calificamos a día de hoy como “emprendedoras” o “con visión de futuro”. El hecho de que las empresas creen áreas de descanso o entretenimientos en las oficinas como el contacto con animales, mesas de pin pon, sofás, horarios más abiertos… no es por el amor incondicional del jefe a sus trabajadores sino porque se ha estudiado que aumenta la productividad de los mismos. Ford sabía que si aumentaba el salario de sus trabajadores, estos podrían acabar comprando los coches que él fabricaba.. Si en la política no hay lugar para el altruismo, en la empresa privada mucho menos.

Algo tan sencillo (y criticado), como el cartel de Welcome Refugees puede verse como una estrategia política. Claramente una pancarta no va a incitar a que entren más refugiados, simplemente va a favorecer la integración y el bienestar de esas personas, que, repito, han entrado independientemente del cartel que haya colgado en Cibeles, si no es por voluntad nuestra, será por mandato europeo. Este bienestar es lo que a su vez favorecerá a nuestra seguridad nacional. Y a los hechos me remito.

El problema es saber ponerle límites. Cuanto más das, más pedirán al estado. Más exigirán. E igual que te exige el refugiado en situación de riesgo, te exige el parado en situación de pobreza, o el catalán que se siente oprimido. Cada vez más personas se sientes discriminadas, pero son siempre los mismos los que pagan. Comprar tu seguridad siempre sale caro. ¿Una inversión?, o ¿ceder al chantaje?

Miki Barañano
Ministra de Defensa de AOM

Sol, moscas y almendras

AGOSTO ES UN MES DE POCO MOVIMIENTO EN ESPAÑA SALVO UN SECTOR MUY NOTABLE ÚLTIMAMENTE: LA ALMENDRA

En un calor que parece no dar tregua desde hace ya unos meses se presenta un panorama fácilmente mejorable… Evidentemente Agosto es un mes de poco movimiento en España salvo un sector muy notable últimamente: La Almendra.

Si bien he hablado mucho de ganadería y de cinegética, a título personal, el mundo de la almendra es, por unas razones o por otras, al que más ligado estoy. Por ello quería dedicar el artículo de este mes a todos los agricultores para los que agosto es el mes estrella. Por supuesto a futuros agricultores o aquellos que están empezando, espero poder ayudar o marcar alguna referencia para el futuro.

No es ningún secreto que el precio de la almendra es realmente llamativo (o lo ha sido en los últimos años), es por esto que una grandísima cantidad de poseedores de tierras han optado en estos tiempos apostar por este árbol frutal de pepita. Muchos pensarán que evidentemente a mayor producción menos precio, pero eso no es del todo cierto… Los precios de la almendra no dependen ni mucho menos de la producción española, si no del grande americano: EEUU. Nosotros estamos entre los primeros productores del mundo pero nunca llegaremos a ser directivos de los precios. Independientemente de que no lo seamos, dentro de nuestras fronteras tenemos otros precios un poco más altos, ya que nuestras almendras son de una muchísimo mayor calidad que la americana. Todo esto significa que son grandes noticias para los futuros productores de almendras, los precios siempre oscilarán entre los 4 y 5 euros (o quizás más, nunca se sabe) pues la tendencia alimenticia mundial apunta a que la almendra va a seguir siendo uno de los productos más consumidos en el mundo.

Por otra parte, no es el oro todo lo que reluce… El pensamiento de que el kilo de almendra es tan carísimo por lo general no es del todo acertado. Me explico; a la hora de hacer cuentas y plantar almendros hay que tener en cuenta que ese precio se paga por el kilo de pepita (sin cascara), por lo que si por ejemplo tenemos 100 kilos de almendras con cáscara habría que tener en cuenta que de eso peso sólo se pagaría la pepita, que suele ser un 33% de media. Esto significa que se pagaría en realidad 33 kilos a ese precio tan alto. Haciendo cuentas la realidad es que el almendro da un beneficio muy parecido al del olivo.

Con esto no quiero desanimar a nadie ni desmotivar a quien esté pensando en sacar beneficio de este tipo de explotación sino todo lo contrario, de hecho animo a los que duden que se aventuren a ello pues es un mundo muy apasionado y que además reporta muchísimas satisfacciones en todos los sentidos. También recalcaría que si se tiene la posibilidad y se duda entre olivo y almendro, yo pondría ambos, ya que diversificar en el campo es una de las mejores opciones sin lugar a dudas.

Por último quería dar unas palabras de ánimo a todos aquellos que se encuentren en este momento en el campo recogiendo las almendras, que poco a poco estamos haciendo a España un país en el que la almendra se está convirtiendo en una insignia nacional, y que gracias a ellos el país se está convirtiendo en un país cada vez más rico en el aspecto económico, cultural y tecnológico. Con esto dicho, es hora de ir a recoger los frutos de todo un año de esfuerzo y sacrificio: Alea iactaest.

Leopoldo Rodriguez-Jurado