¿Cambio climático?

ESTE TAN SIGNIFICATIVO CAMBIO, QUE MUCHOS QUE VIVAN EN EL MEDIO RURAL PODRÁN APRECIAR, LLEVA
CONSIGO UNAS MUY GRAVES CONSECUENCIAS
A LA HORA DE PRODUCIR NUESTRA PRECIADA MATERIA PRIMA

Siendo este mi primer artículo como Ministro de Agricultura y Medio Ambiente en El Ala Oeste de La Moncloa, quiero mostrar mi nostalgia y preocupación por el futuro de nuestros campos españoles, pues escribo estas líneas desde Colorado State University en los Estados Unidos de América, estando aquí por razones que no me toca enumerar pues es deber del Ministro de Educación (y a ciencia cierta estaré de acuerdo con él).

Como primer artículo del año 2017 y estreno de mi puesto, me siento en una situación de responsabilidad muy grande. Quería hablar de muchos temas como la PAC, ecologismo radical, las últimas decisiones sobre las especies invasoras de los ríos… Ciertamente hay un grandísimo abanico de debates abiertos hacia las decisiones tomadas para (o en contra de) nuestro medio rural, muy criticables muchas de ellas… No obstante, en este artículo primero, no he considerado meterme en materia detalle sobre leyes, si no en un tema mucho más global y “actual”; el cambio climático.

¿Qué está pasando en el campo? Considero que NO es mi deber concienciar a nadie sobre el uso del coche eléctrico, diésel, empujado por burros o por propulsión magnética; realmente ese no es un debate serio ni científico en ninguno de los casos. La realidad científica sobre este cambio que es real y que se está produciendo es porque el mundo está en continua evolución, y este último caluroso coletazo viene de muchos años atrás. Según los datos oficiales de la NASA nuestro planeta se encuentra en el momento más cálido desde 1880 aumentando 0,8º Centígrados. Aunque parezca un dato ridículo, es muchísimo. Este tan significativo cambio, que muchos que vivan en el medio rural podrán apreciar, lleva consigo unas muy graves consecuencias a la hora de producir nuestra preciada materia prima.

La consecuencia más evidente no es la desertificación ni mucho menos, pues eso sería lo último en llegar (sin ponernos demasiado catastrofistas). Lo principal del campo es el agua, y al calentarse la tierra -según en qué parte del globo se encuentre-, puede hacer que este bien tan preciado escasee más de lo que ya lo hace. Al ser el agua un bien excesivamente “caro”, los costes de producción subirían por las nubes y en resumidas cuentas los precios finales harían de la sociedad en la que vivimos la debacle. Y eso es solo el principio… Una tragedia griega en toda regla vaya.

Pero como enumerar las consecuencias no me va a hacer más feliz ni a ustedes interesarse por mis artículos, voy a hacer lo que siempre me han enseñado; dar soluciones realistas. Como bien he dicho anteriormente, no considero realista la destrucción total de los combustibles fósiles, una reacción lógica consiste principalmente en una gestión adecuada de los recursos acuáticos junto con unas recomendaciones para el conjunto de agricultores. Al hacer tanto calor las estaciones dan la sensación de venir “retrasadas”, pues no es normal presenciar, como ha ocurrido este año, el campo a finales de octubre completamente agostado, y por otro lado llover tanto como esta última primavera hasta más bien tarde. Haciendo por ejemplo que la almendra se haya quedado tan húmeda a principios de agosto y tan pequeña a finales del mismo mes.

Es competencia directa del Ministerio de Agricultura el fomento de medidas tanto a grandes como a pequeñas explotaciones agrarias el uso de esta información para su beneficio personal, pues si el campo no crea riqueza ¿quién nos va a alimentar de forma gratuita? Las medidas son muy sencillas, contratar (que no crear, pues ya existe) a un equipo de climatólogos que trabaje con Ingenieros Agrónomos competentes para crear información inmediata sobre la siembra, recolección, alimentación animal etc… Que sea proporcionada directamente a los agricultores de este país. De esta forma se estaría garantizando una correcta inversión del dinero para beneficio de los contribuyentes, y no en favor de juntas autonómicas infestadas de funcionarios chupa sobres que largan la oficina a la hora de comer.

Leopoldo Rodriguez-Jurado
Ministro de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente de AOM

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