La utopía catalana

EN EL UTÓPICO PAÍS CATALÁN, UNA VEZ QUE TODOS CONTENTOS HAN DEPOSITADO SU VOTO EN LAS TAN DEMOCRÁTICAS URNAS, LA VIDA VUELVE A LA NORMALIDAD EN CUESTIÓN DE DÍAS. DE REPENTE, UN MÁGICO, POTENTE Y SOBRE TODO ORGANIZADO EJÉRCITO INUNDA LA CAPITAL BARCELONESA. CUENTA CON ARMAS DE ÚLTIMA GENERACIÓN, FORMACIÓN DE ALTA CALIDAD,  APOYO INTERNACIONAL CONSTANTE… Y SOBRE TODO,  FINANCIACIÓN ILIMITADA. HOMBRES DE POCA FE: BIENVENIDOS A LA UTOPÍA CATALANA.

El señor Puigdemont afirmó hace poco que el ejército era indispensable en una Cataluña independiente. ¿Os lo imagináis? Espero que sí, porque es lo más cerca que vamos a estar de ver un ejército catalán. Hablar es muy fácil, pero los números son otra cosa, y aunque a nuestro querido President de la Generalit le cueste, sus números no dan. Pongámonos que ganan. Su principal preocupación será la estabilización política (que no es poco), regular o al menos intentar su economía, conseguir que las empresas no se trasladen unos cuantos kilómetros al oeste por eso de huir de la inestabilidad. Les tacharán de locos, ya veréis. Luego se preocuparán, digo yo, por la educación. Ya luego la sanidad. El sistema fiscal. El sistema jurídico. Red de transportes. Relaciones exteriores… y una larga lista de obligaciones la cual los independentistas parecen obviar. Muy mal acostumbrados están a tener todo hecho, y pagado.

Pero pongámonos que sí, juguemos a su juego y soñemos con la utopía catalana. ¿Qué pasará con el ejército? En un primer lugar, hasta que la situación se estabilice, Cataluña no contaría con ejército, y un estado independiente  que permanece un solo día sin ejército se vuelve dependiente de los intereses extranjeros. Con lo que le gusta a Carles ir a su bola, vaya por Dios.

Cataluña, para más inri, no es un territorio que pase desapercibido, de hecho, ha sido el primer flanco de la barbarie islámica en la península. Una independencia que no esté respaldada por un ya formado y eficaz ejército sería una irresponsabilidad. Pero suelen primar los intereses políticos a la seguridad ciudadana. Y no parece quitarles el sueño. Indudable la eficacia de los Mossos d´Esquadra en Cataluña y de su gran labor, pero en estos tiempos que corren cualquier ayuda es poca. Aún seguimos agradeciendo su labor al exlegionario en los pasados ataques terroristas. La separación entre ambas fuerzas de seguridad es necesaria. No sé si hasta que formen su ejército los Mossos vestirán de verde durante el día y de azul por la noche. Tampoco veo más opciones si afirman que el ejército es indispensable. No sé de qué ejército hablan.

Sigamos imaginando. Hace tiempo que dejamos de ir por libres en el mundo. Nuestras relaciones exteriores vienen marcadas en parte por la UE y nuestras decisiones militares por la OTAN. Parece que todos  faltaron a clase cuando explicaron que para ser miembro de alguna de las dos, se necesita la aceptación de todos los miembros. España inclusive. Que calladito tienen algunas cosas, ¿verdad?. Ah, tampoco será miembro de la ONU, FMI, G20… yo lo dejo caer.

Pero sigamos, que está siendo muy entretenido. El ejército catalán es tan bueno que no necesita aliados internacionales. Venga, lo compramos. Pero, ¿dónde van a comprar las armas? Porque también resulta que el día que faltaron a clase nos contaron como por la normativa de la OTAN no podrán comprar armas ni a EE.UU ni a otros aliados. Eso sí, podrían comprárselo a China. Espero que Venezuela, Cuba o Corea les hagan buenas recomendaciones. También son clientes asiduos.

Pongámonos que pueden con todo. Que crean su ejército, que forman parte de nuevo de todas las organizaciones, que consiguen comprar armas, que consiguen financiar las mismas….A largo plazo, claro. Pero en el corto plazo, ¿quién pretenden que les proteja?, ¿Como van a promocionar el turismo, por ejemplo, si no son capaces de garantizar unos mínimos de seguridad?

Al final, desde el ministerio de Defensa vemos inviable la idea de un ejército catalán. Si un Estado fracasa en su labor de defender a sus ciudadanos, ha fracasado como Estado. El señor Puigdemont quiere pasar a la historia. El Estado Catalán le da más igual, porque si le importara, jamás cometería la irresponsabilidad de convocar tan siquiera un referéndum sin unas fuerzas armadas eficaces y consolidadas que le respalden.

Miki Barañano
Ministra de Defensa de AOM

 

Egoísmo inteligente

ACABAR CON EL RIESGO TERRORISTA ES UNA LUCHA INABARCABLE PARA CUALQUIER ESTADO. GESTIONARLA ANTES DE QUE SE CONVIERTA EN AMENAZA ES, SI CABE, ALGO MÁS VIABLE. PERO, ¿A QUÉ PRECIO?

Si algo nos ha dejado claro la historia es que en las relaciones internacionales no hay sitio para el altruismo ni la filantropía. Desde los matrimonios de conveniencia en el pasado hasta las votaciones conjuntas hoy en día en la ONU vemos que están hechas únicamente para promover unos intereses. Si estos intereses comulgan con nuestros valores, pues eso que nos llevamos. Pero tampoco ha quitado el sueño nunca a nadie. El interés principal de un gobierno es la seguridad de sus ciudadanos. En parte porque es su trabajo , y en parte porque es quiénes les votan. Que también es importante.

Decían que la antigua gran Europa era maestra en lograr el cumplimiento de sus intereses sin mancharse las manos. En lograr que los demás quisieran lo que ella quería que quisieran. ¿Soft power?, ¿diplomacia? Sea como fuere, e independientemente del término calificativo, esta forma tan loable y poco violenta de lograr sus objetivos era siempre posible por un factor fuerza que residía detrás. Cualquier tiempo pasado siempre nos parece mejor, pero es indiscutible el declive europeo, tanto militar como diplomáticamente. Hemos sido testigos ya de una Europa dubitativa y sin capacidad de reacción que comete el terrible error de pensar que la historia la respaldará eternamente. Una Europa que no hizo frente a una Rusia potente durante la crisis de Crimea, o una Europa con una clara falta de coordinación ante el terrorismo.

Tras el 11 S, el terrorismo islámico se coronó como amenaza number one. Pero si, como decía Visanzay, medimos el riesgo en pérdida de vidas humanas, el terrorismo es un riesgo insignificante (en comparación, por supuesto). Y si hablamos de riegos, uno muy de novatos es olvidarnos de las demás amenazas, o de las amenazas en potencia. Los sectores más marginados de las sociedad, los que viven sumidos en la pobreza, en el tráfico humano y de drogas, los que viven en zonas de guerra, o lo que se sienten abandonados y/o rechazados son los más propensos a desestabilizar y a “querer castigar” a las instituciones o personas malas malísimas que permiten su situación. El concepto de egoísmo inteligente no es más que prevenir antes que curar y aunque la idea rebose maquiavelismo por todos sus poros, mantener contentos a ciertos sectores de la sociedad sería la manera más directa de mantener una paz nacional prolongada. Me explico:

Asegurar una integración, un acceso al estudio de la lengua nacional, o una ayuda económica para empezar una nueva vida serían consideradas como estrategias nacionales; independientemente de que moralmente se crea que es lo correcto , sino para evitar que en unos años ese mismo refugiado pueda aparecer en los titulares como lobo solitario. Y esto que nos puede resultar tan frío y controlador, qué lo es, no está lejos de realidades que calificamos a día de hoy como “emprendedoras” o “con visión de futuro”. El hecho de que las empresas creen áreas de descanso o entretenimientos en las oficinas como el contacto con animales, mesas de pin pon, sofás, horarios más abiertos… no es por el amor incondicional del jefe a sus trabajadores sino porque se ha estudiado que aumenta la productividad de los mismos. Ford sabía que si aumentaba el salario de sus trabajadores, estos podrían acabar comprando los coches que él fabricaba.. Si en la política no hay lugar para el altruismo, en la empresa privada mucho menos.

Algo tan sencillo (y criticado), como el cartel de Welcome Refugees puede verse como una estrategia política. Claramente una pancarta no va a incitar a que entren más refugiados, simplemente va a favorecer la integración y el bienestar de esas personas, que, repito, han entrado independientemente del cartel que haya colgado en Cibeles, si no es por voluntad nuestra, será por mandato europeo. Este bienestar es lo que a su vez favorecerá a nuestra seguridad nacional. Y a los hechos me remito.

El problema es saber ponerle límites. Cuanto más das, más pedirán al estado. Más exigirán. E igual que te exige el refugiado en situación de riesgo, te exige el parado en situación de pobreza, o el catalán que se siente oprimido. Cada vez más personas se sientes discriminadas, pero son siempre los mismos los que pagan. Comprar tu seguridad siempre sale caro. ¿Una inversión?, o ¿ceder al chantaje?

Miki Barañano
Ministra de Defensa de AOM

Pagando independentismos

Debemos tener cuidado a la hora de valorar ciertas estrategias políticas, especialmente si implican la separación de nuestro país. El Gobierno Central debe estudiar las causas por las que una parte considerable de la población desea la independencia, pero no puede plegarse ante exigencias infundadas.

Los proyectos de creación de las centrales nucleares en el País Vasco se apoyaban en la necesidad de combatir crisis energéticas como la del petróleo y la dependencia energética española, especialmente acentuada en esta comunidad debido a su alto porcentaje de industrialización y su baja generación a través de otras fuentes.

En un principio, la izquierda nacionalista pensó que podría suponer la independencia energética de la región (suministraba hasta un 70% de los requerimientos energéticos del País Vasco), sin embargo la presión popular y los movimientos ecologistas impulsaron el cierre de otros proyectos en la zona vasco-navarra (Ea en Guipúzcoa y Tudela en Navarra)

ETA, como siempre a través de la sangre, pretendió hacer suya la reivindicación popular, sin embargo, tal y como sucediera después con el asesinato del concejal Miguel Ángel Blanco, la población se manifestó en contra de los brutales asesinatos llevados a cabo para presionar la demolición de la central nuclear (José María Ryan, Ángel Pascual Múgica, Andrés Guerra, Alberto Negro y Ángel Baños). En total se registraron 246 ataques procedentes de la organización terrorista contra Lemóniz y otras instalaciones de Iberduero.

Representativo fue el momento en el cual, tras un ataque de un comando etarra al puesto de la Guardia Civil que vigilaba las obras, uno de los terroristas murió durante el tiroteo y la izquierda abertzale lo apodó “el primer mártir de Lemóniz”. No sé si el proyecto tenía o no que salir adelante, en cualquier caso, los mártires fueron otros.

Es cierto que se consiguió la paralización del proyecto (hay quien dice que por los asesinatos de ETA y otros por la movilización popular y la ecologista), sin embargo, en mi opinión se trató de otro movimiento equivocado por parte de la banda terrorista.

Si tu objetivo último es la independencia del País Vasco, deja que, lo que tú consideras España, te construya las infraestructuras necesarias para poder subsistir sin depender energéticamente de ellos (nosotros). Del mismo modo, si quieres anexionar Navarra a tu nuevo país, no me opondría a la construcción de la autovía Leizarán (entre Pamplona y San Sebastián) o a las vías ferroviarias de alta velocidad también pagadas con el dinero de España (para nosotros “el resto de España”).

Salvando las distancias con el independentismo promulgado por ETA, el movimiento nacionalista catalán se apoya en algunos argumentos. No quiero rebatir todos ellos porque no estoy preparado al no conocer el tema en profundidad, sin embargo, la publicidad “España nos roba” me parece engañosa.

Con las infraestructuras que ofrecen comunidades como Madrid o Cataluña es normal que concentren mayor número de habitantes y de empresas. Sin embargo, los servicios contratados en Cuenca en una compañía telefónica que genera puestos de trabajo en Madrid, por supuesto crearán mayor riqueza en la comunidad madrileña, pero no hay que olvidar que el dinero procede de un conquense. Lo que también  hacemos, de nuevo el resto de España, es pagar el rescate financiero de Cataluña a través del Tesoro Español, pagar embajadas catalanas, pagar la asamblea parlamentaria más cara del país, etc.

Estoy absolutamente a favor de que el Gobierno central se siente con todas las comunidades autónomas para comprobar en qué se puede mejorar, buscando un reparto más justo y equilibrado. Estoy completamente en contra de que, sus respetables aspiraciones políticas se encuentren al margen de la ley y, al menos en parte, apoyadas en manipulaciones para engañar a la ciudadanía.

Aprendan del error de los terroristas y aprovechen mientras puedan. Si sale adelante el proceso independentista, el “chollo” terminará cuando empiece su andadura.

Juan Abascal
Ministro de Fomento de AOM

Un techo de gasto con distintas alturas

TODO INDICA QUE ESTA LEGISLATURA NECESITARÁ VARIOS MILAGROS PARA SALIR ADELANTE, AUNQUE POR EL BIEN DEL PAÍS, LA CLASE POLÍTICA DEBERÁ VELAR POR EL INTERÉS REAL DE TODOS

Es bien sabido por la ciudadanía que en las fechas veraniegas muchos de los grandes estrenos de cine esperados para el año salen a la luz y esperan a los millones de espectadores en las salas. Bien, pues recién inaugurado julio llega a nuestras mejores pantallas “¡No a la subida del techo de gasto!”. Se trata de la última parte de la famosa saga No es no en la que recordarán títulos como “¡No a los recortes!”, “¡El déficit público se dispara!” y “¡El tribunal de Estrasburgo ha hablado!”.

Tras googlear “techo de gasto” he tenido que irme hasta el segundo link para encontrar una noticia de Expansión donde expone, valga la redundancia, en qué consiste dicha subida y cuál sería su efecto. Si bien el diario puede estar satisfecho con la actuación del Gobierno de los últimos años, no me imagino un peloteo institucional que perjudique la objetividad de la información, y dicha objetividad destaca que esta subida servirá para sufragar gastos autonómicos tanto de sanidad como de educación. Sin coincidir con dicha subida –sabéis de sobra que a mí me gusta que las hipotéticas subidas o bajadas de gasto las decidan las personas con su propia economía– me parece de una irresponsabilidad de importantes magnitudes la postura de la oposición de la medida. Es imposible hacer nada bien y para una oposición estupenda no hay nada bueno por llevar a cabo. El rechazo continuo con un argumentario tan básico como que “penaliza gravemente” a las comunidades autónomas en la distribución del déficit que el Gobierno les ha asignado demuestra que la contrariedad es más partidista que otra cosa. Por el lado de Podemos acuden al clásico “no atiende los principales retos económicos y sociales de nuestra economía”, algo inverosimil cuando las cifras que se revelan sobre empleo (principal reto económico y social en España) siguen batiendo records. Me pregunto si están haciendo lo mejor para España y para los españoles y si en vez de negarse en rotundo a cualquier medida del Ejecutivo no deberían estar lanzando alguna que otra propuesta, tal y como ha hecho Ciudadanos (una muy sana, por cierto).

Y llegados a este punto toca aportar. No concibo una subida de gasto en ninguna situación ordinaria. Un escenario de guerra podría exigirlo, pero si no fuera el caso, contadas situaciones exigirían mayor gasto. Sin embargo, creo que por el propio interés egoísta España debe cumplir con todas sus obligaciones internacionales. No llegar al nivel de déficit pactado con Europa en este caso o no cumplir con los compromisos con la OTAN en otro, puede traer graves consecuencias en nuestro futuro, tanto de credibilidad como de seguridad. España debe ser un país serio, como también lo debe ser su gente. Y aunque de cara a la opinión pública el saldo de deudas no sea visible, el cumplimiento está ahí, y nos garantiza un estado de bienestar que en última instancia nos sitúa en la posición número 27 dentro del Índice de Desarrollo Humano, según datos del 2016. No soy partidario de subir el techo de gasto, pero mucho menos de escaquearnos de nuestras obligaciones.

Con todo ello si el Ala Oeste de la Moncloa estuviera en el Gobierno, desde mi posición saldría como propuesta un ajuste que pasara por la redistribución de los fondos. ¿Qué ocurre? Que al final los márgenes son prácticamente nulos, y regatear a los números es muy difícil. Ya lo he comentado anteriormente: el político, en mayor o menor medida, es continuamente un interlocutor, y aguantar todas las fuerzas requiere una destreza sobrehumana.

El Congreso de los Diputados ha sido testigo de algunos de los mayores milagros de la historia de España, desde la disolución de las cortes franquistas hasta la última aprobación de los presupuestos generales. Todo indica que esta legislatura necesitará varios de ellos para salir adelante, aunque por el bien del país, la clase política deberá velar por el interés real de todos.

Julio Wais
Presidente de Gobierno de AOM

¿TUA CULPA?, ¿MEA CULPA?

LA RADICALIZACIÓN EMPIEZA EN CASA. Y DEBE ACABAR EN CASA. ESTAMOS EN MEDIO DE UN CÍRCULO VICIOSO. LOS POPULISTAS NOS PROMETEN ACABAR CON EL TERRORISMO CERRANDO LAS FRONTERAS, PERO EL TERRORISMO YA ESTÁ EN CASA. Y SE NUTRE A BASE DE INTERNET. Y ES HUMANA Y TECNOLÓGICAMENTE IMPOSIBLE CONTROLARLO. NO SÉ QUIÉN TIENE MÁS CULPA, PERO SÍ CREO QUE EUROPA NO SE ESTÁ PLANTEANDO BIEN ESTE TEMA

Nuestro querido amigo Boris Johnson pedía, y cito textualmente, “Recuperar el control de nuestras fronteras, recuperar el control de la inmigración, recuperar el control de nuestra democracia” y como era de esperar, al Daesh le ha dado exactamente igual. Creó, y es mi humilde opinión, que más que la institución que respalde a Reino Unido, al Daesh le importa su acción exterior, la presente, y no sabemos hasta qué punto la pasada. La huella del colonialismo  no ha empezado ni a diluirse, pero el señor Johnson veía más en Europa que en la intervención exterior (continua y desmesurada) la razón de tanto terrorismo.

Y me pregunto, y quiero que se entienda bien mi pregunta, ¿de quién es la culpa?, ¿de oriente?, ¿de occidente?, ¿de los dos?, ¿del Islam? ¿de las religiones extremistas? Porque tendemos a simplificar etiquetando sin cuidado. Ellos, “los malos malísimos”, nosotros, “los buenos buenísimos”. Y no aceptamos ninguna valoración entre medias.

La inmigración es un movimiento natural del hombre, desde todas partes hacia todas partes. Europa inclusive. De hecho, tengo mis más fundadas sospechas de que cuando (generosa y desinteresadamente) firmamos en Europa todas las regulaciones sobre asilo e inmigración era para cubrirnos las espaldas a nosotros mismos. Ahora, según muchos, es la causa de tanta inmigración descontrolada. Ergo, ¿tanto terrorismo?

Y es indudable que el nuevo terrorismo, como ya se le conoce académicamente (y sí, no yo también pienso que no se  han pensado mucho el nombre) es el fundamentalista, el que mata en nombre de Alá. Pero los últimos atentados muestran, y corroboran que los terroristas en su mayoría SON NACIONALES. Son hijos de inmigrantes, comúnmente conocidos como inmigrantes de segunda e incluso de tercera generación.

Y vuelvo a plantear, ¿de quién es la culpa?, por qué no son inmigrantes. Los hermanos Kouachi eran de nacionalidad francesa. Salman Abedi, el terrorista del concierto de Manchester era británico. Mohamed Abrini, uno de los sospechosos de los atentados de Bélgica era belga. Hijo de. Siempre hijos de. Y aquí mi teoría: ¿hasta qué punto la actuación de un nacional es problema de un autodenominado estado?

Por supuesto que Daesh reivindica todos los atentados, y no sé hasta qué punto realmente Daesh ha estado detrás. El término “lobo solitario” le ha venido que ni pintado. Tantas portadas, tanta repercusión mediática y tanto miedo infundido, es perfecto para ellos. Europa se está convirtiendo en la mejor empresa de marketing del terrorismo. Y no nos estamos dando ni cuenta. Y el miedo lleva al miedo, y este a la desconfianza, y es IN-E-VI-TA-BLE, que se llegue al racismo. Y, ¿entonces? El musulmán se siente poco aceptado, menospreciado, siente que la gente se cambia de sitio al sentarse en el metro, siente que sus contratos de trabajo disminuyen de manera inversamente proporcional al número de atentados. Y se refugia en su comunidad. Y se aísla. Y ahí, y solo ahí, es donde entra el Daesh, y sus procesos de radicalización.

¿De quién es la culpa? Pues creo que un poco de todos, creo que es un problema nacional que un nacional atente contra los demás nacionales. Creo que es un problema ideológico que una banda terrorista mate en nombre de su Dios. Pero la radicalización empieza en casa. Y debe acabar en casa. Estamos en medio de un círculo vicioso. Los populistas nos prometen acabar con el terrorismo cerrando las fronteras, pero el terrorismo ya está en casa. Y se nutre a base de internet. Y es humana y tecnológicamente imposible controlarlo. No sé quién tiene más culpa, pero si creo que Europa no se está planteando bien este tema.

Creo que el inmigrante no es terrorista. Creó que el refugiado no es terrorista. Creó que el DAESH, el extremismo, el fundamentalismo, la ignorancia y la desesperación son terroristas. Y etiquetar, y juzgar, y meter a todos en el mismo saco, solo hace que salgan cada vez más y más terroristas. Nacionales.

Miki Barañano
Ministra de Defensa de AOM

*Fuente imagen: Alerta Digital

Europa por España y España por Europa

ANTE RIESGOS AISLACIONISTAS, ESPAÑA APUESTA POR MÁS INTEGRACIÓN, MÁS UNIÓN, Y MÁS ACCIÓN COMÚN. Y POR PRIMERA VEZ, DESDE DEFENSA, YA QUE SERÁ EL PILAR SOBRE EL QUE SE REALCE DE NUEVO NUESTRO PROYECTO EUROPEO. LOS ÚLTIMOS AÑOS HAN DEMOSTRADO QUE LA AMENAZA ES GLOBAL, Y UNA ACCIÓN NACIONAL, SE QUEDARÍA DEMASIADO CORTA

Hemos hablado del Brexit, y bien que si hemos hablado de ello. Día y noche. Que si lo han hecho bien, que si lo han hecho mal, que si nos dejan solos con todo el marrón. Y ahora, además, parece que la fiebre aislacionista se contagia. ¿Frexit? ¿Nexit? ¿Spexit? Le Pen amenaza con su victoria en la segunda ronda, y Francia, con todo mi respeto por Gran Bretaña, es Francia. Es uno de los países fundadores, de los países que más aportan a la unión,  la cabeza pensante de la mayor parte de los tratados. Francia no es Gran Bretaña. Francia crea, y Gran Bretaña en general, destruye. Limita. Siempre fue un poco escéptica con el proyecto europeo, y de hecho, ni el euro, ni Schengen, ni la carta social se las conseguimos vender. Nunca fueron europeos (y entenderme cuando digo europeos, se muy bien donde están situados en el mapa) de hecho, Churchill cuando habló de los famosos Estados Unidos de Europa dijo “I meant it for them, not for us” y con esto, y un agradecimiento a Churchill, mi breve aportación al famosísimo Brexit.

Pero pensareis, ¿Qué tiene esto que ver con España? Y mucho menos, ¿Qué tiene esto que ver con la defensa? Pues tiene que ver, y mucho, porque siempre vamos a contra corriente. Ante riesgos aislacionistas, España apuesta por más integración, más unión, y más acción común. Y por primera vez, desde Defensa.

La idea de Defensa Común Europea no es nueva, de hecho, es bastante más antigua de lo que se cree. Nuestro amigo Monet pensó en ella a la vez que en la CECA, pero tuvo (bastante) menos éxito. ¿El problema? A ver quien es el listo que cede soberanía en su política exterior, y aún menos en su defensa. Y sobre todo, que ya tenemos a la OTAN, no vamos a vendernos por dos lados, o eso creían. 60 años después España se aventura y afirma que la defensa será el pilar sobre el que se realce nuestro proyecto europeo.

Es indudable que la Unión Europea ha logrado el mayor periodo de paz de la historia. Pero las reglas del juego han cambiado; hemos conseguido que Francia y Alemania sean íntimos, ya nadie volverá a invadir Alsacia, y de momento, y digo de momento, Rusia se mantiene “al margen” de los países del este… pero ahora la amenaza es otra, y es incluso más global.

La amenaza de Europa es un terrorismo que no entiende de formas, que no tiene ejercito fijo, que no tiene objetivos concretos, y que se aprovecha, mejor que nadie, de las nuevas tecnologías. Ante riesgos globales, acciones globales. Un esfuerzo nacional, jamás podrá vencer a una amenaza de ese calibre. Y es verdad, os compro a todos que tenemos la OTAN, pero el papel que desempeñamos allí es irrisorio, y el blanco del Daesh es Europa, no la OTAN, y es una gran diferencia.

Europa, y por primera vez con España a la cabeza, se intenta proyectar y adaptarse al nuevo orden internacional. Estamos liderando el futuro europeo, reafirmándonos en nuestros valores, y defendiéndolos. Parece que todos pueden defender sus creencias, pero nosotros, por eso de no ofender, nos quedamos callados. Creemos en la democracia, en la ley, en los derechos humanos… y la defensa al fin y al cabo es una proyección de nuestros valores, de lo que nos ha hecho a nosotros llegar hasta donde hemos llegado. Y tenemos que creérnoslo. Hace unos pocos días Cospedal decía que nos habíamos comprometido a llegar a ese 2 por 100 del gasto en defensa, y que lo conseguiríamos. Pero que de poco nos servirá si no llenamos el 98 por 100 restante con un rearme armamentístico de valores.

El proceso de integración no puede acabar en Lisboa. Cojeamos de tantas patas, que nos acabaríamos cayendo por nuestro propio peso. La defensa debe ser nuestro nuevo impulso y nuestro apoyo, porque podemos, y sobre todo porque sabemos. Una Defensa Común Europea (no merece menos que ponerse en mayúsculas) es un gran paso, es una gran concesión de soberanía, sí, pero hemos demostrado estos años que juntos estamos mejor, y como todo, la defensa se tiene que adaptar; el campo de batalla es otro, las armas son diferentes, y la respuesta nacional se queda corta. No tenemos que apostar por más defensa, sino por mejor defensa. Nada une más que un enemigo común, y es el momento de que Europa empiece a defender a Europa.

Miki Barañano
Ministra de Defensa de AOM