Algo más que selectividad

EN NOMBRE DE LA SELECTIVIDAD SE HAN HECHO ACTOS Y DECISIONES BASTANTE DESAFORTUNADAS

El caos educativo en el que se ha visto España no tiene nombre. Las leyes educativas y sus jeroglíficos nombres se han convertido en algo que no solo causa problemas hoy, sino que los causará también a largo plazo.

Con tanta reforma educativa, contrarreforma y requetecontrarreforma, quienes más se ven perjudicados son los alumnos y los profesores. La sombra de la Selectividad se cierne sobre los profesores año tras año, y siempre amenaza con cambios de formato o de materias a última hora.

¿Cómo va a estar un profesor seguro en lo que enseña, entonces? Recuerdo que cuando cursé segundo de Bachillerato, varios profesores esperaban aún ciertos cambios drásticos a falta de pocos meses para la Selectividad.

Eso genera otro problema: la dependencia extrema en la Selectividad, la tiranía del examen. Profesores y alumnos se centran en preparar de la mejor manera las preguntas de un examen, y aprender queda en un segundo plano. ¿Es eso lo mejor? Creo que no. Creo que la educación debería servir para crecer como individuo y a fin de cuentas un examen de acceso a la universidad no es algo malo de por sí. Pero en nombre de la Selectividad se han hecho actos y decisiones bastante desafortunadas. Si, como venden, la Selectividad no es tan decisiva, ¿por qué tiene tanto peso en la vida estudiantil de los jóvenes?

Aunque no sepa la solución, sí identifico estos dos problemas. No se puede generar tanto caos de un año para otro (ni de legislatura en legislatura), porque quienes lo sufren principalmente son aquellos a quienes se pretende beneficiar: los alumnos. Y conviene repensar el sistema de exámenes que tiene lugar entre el final del Bachillerato y el comienzo de la etapa universitaria, porque no me salen las cuentas. Por lo pronto, los políticos podrían hablar con un comité de expertos y dejarse de batallas partidistas. El presente y futuro de España saldrían (saldríamos) beneficiados.

Carlos Pérez
Ministro de Educación, Cultura y Deporte

Pasión de muchos, respeto de todos

PROHIBIRLA SERÍA NEGAR LA ACONFESIONALIDAD DEL PAÍS Y LA LIBERTAD DE SUS CIUDADANOS, PORQUE SE OBLIGARÍA A (NO) PRACTICAR LO QUE DICTA EL ESTADO

Como cada año, la Semana Santa levanta no solo sentimientos religiosos, sino también polémicas que ya se han convertido en habituales.

Ya se ha convertido en tópico recurrente la cantinela de los derechos y la libertad de los no creyentes. Seguro que entre su grupo de amistades o familiares hay alguien que no solo se siente ofendido por la celebración, sino que además exige su prohibición.

Creo que aplicar el filtro de la corrección política no procede aquí. Quiero decir, eso de que la Semana Santa ofende y por ende debería prohibirse no me lo termino de creer. La Semana Santa no me ofende a mí, que quizá encajo con la definición de agnóstico. En el calendario español, las fiestas y sus motivos se suceden, y si nos sentáramos a hacer una criba no se libraría ni una: la unanimidad es imposible. Seguro que en Valencia haya gente que le molesta el ruido de las mascletás, lo mismo que en Pamplona más de uno pensará que es un engorro llenar las calles de toros y de personas durante las fiestas de San Fermín. Pero precisamente ahí radica el encanto de las fiestas españolas: con unas nos identificamos más, y con otras menos. Y que cada uno se apunte a la que quiera.

Entiendo que durante Semana Santa haya amigos que tengan la agenda más ocupada porque tienen que hacer sus quehaceres con el de arriba y en la tele solo pongan películas de Jesús. Sí, puede llegar a saturar, pero el asunto solo dura una semana.

Para mí, querer prohibir la Semana Santa porque hay gente que no cree en Dios es lo mismo que abolir la Liga o el Mundial para no marginar a quienes no les gusta el fútbol. Precisamente, ya son varios los años en los que Miércoles Santo coincide con algún partido importante, y las dos ‘pasiones’ confluyen sin conflicto alguno.

Y no deja de ser arte. Arte religioso, sí. Pero que alguien ponga en duda lo que significa Salzillo para Murcia, por ejemplo. Las catedrales e iglesias merecen ser preservadas aun en el hipotético caso que las religiones dejaran de ser practicadas. A nadie se le ocurriría derribar la Mezquita de Córdoba porque el islam se practica menos que el catolicismo. El legado histórico, arquitectónico, artístico y cultural es incalculable.

Sean fábula las religiones o no (y eso queda a consideración de cada uno), entiendo que el aconfesionalismo del Estado precisamente legitima que se celebre la Semana Santa. Prohibirla sería negar la aconfesionalidad del país y la libertad de sus ciudadanos, porque se obligaría a (no) practicar lo que dicta el Estado. ¿Dónde queda el respeto, si no?

Al final, si la Semana Santa tiene lugar solo una vez al año, es un aliciente turístico de primer orden, genera ingresos y fomenta el patrimonio cultural patrio, ¿por qué habría que prohibirla?

Carlos Pérez
Ministro de Educación, Cultura y Deporte

Los mejores embajadores

DE NO APROVECHAR NUESTRA CAPACIDAD PARA SER EL FOCO DE ATENCIÓN MEDIÁTICO Y DEPORTIVO, PERDEREMOS LA OPORTUNIDAD DE METER UN ‘GOL’ IMPORTANTÍSIMO PARA LA ‘MARCA ESPAÑA’

No voy a inventar la pólvora si digo que el deporte es un nexo gigantesco de culturas. Y el fútbol es el deporte más global. Cuando un español sale al extranjero y comienza a conocer gente, tarde o temprano te hacen la pregunta:

-¿Barça o Madrid?

Luego cada uno responde ser de un equipo, de otro, o de ninguno, por supuesto. Pero es innegable que el Real Madrid y el FC Barcelona se han convertido en las últimas décadas en embajadores mundiales de la ‘Marca España’. El éxito reciente de la selección española y los equipos patrios en las competiciones internacionales no han hecho sino aumentar ese puesto de ‘representantes’ de nuestro país.

Pocos clubes pueden toser a merengues y azulgranas. Según diversas encuestas y análisis, los dos clubes de la Liga son los equipos de fútbol más populares del mundo, junto al Manchester United y al Bayern de Múnich.

Y por primera vez en la historia, Real Madrid y Barcelona jugarán el Clásico del fútbol español lejos de nuestras fronteras. El partido no deja de ser un amistoso de pretemporada, pero estoy seguro de que los organizadores se frotan las manos ante los beneficios que generará el encuentro. Los precios oficiales de las entradas para el duelo de Miami son prohibitivos (400 dólares las más baratas), qué decir de las reventas oficiales (y las no oficiales).

Será un partido histórico no tanto por la capacidad de juego (es previsible que los equipos no alineen a sus estrellas, obviamente), sino por el precedente que puede fijarse para promocionar la ‘Marca España’.

Hace algunos años se especulaba que la Federación Española de Fútbol quería llevarse la Supercopa de España, el título que mide a los campeones de Liga y Copa del Rey, a China. Esta práctica no es nueva: las ligas italiana y francesa ya disputan este título en otras latitudes. Pero el rechazo de Madrid y Barça, campeones habituales, hizo que el acuerdo nunca fructificase.

No será la Supercopa, cierto, pero este amistoso puede trazar el camino hacia algo grande para España y su fútbol. Si el experimento sale bien (y seguro que sale bien), no sería nada descartable repetirlo durante varios veranos y, por qué no, dotar el encuentro de un carácter más oficial y probar en otros rumbos de América y Asia.

Ni Barcelona ni Madrid, ni Messi ni Cristiano, necesitan desplegar un operativo publicitario para que la máquina de generar billetes siga funcionando. De no aprovechar esa capacidad para ser el foco de atención mediático y deportivo, perderíamos la oportunidad de meter un ‘gol’ importantísimo para la ‘Marca España’.

Carlos Pérez
Ministro de Educación, Cultura y Deporte

Maldita ortografía

HAY QUE PRIORIZAR MÁS EL ESTUDIO DE LA ORTOGRAFÍA Y LA GRAMÁTICA EN LAS ESCUELAS ESPAÑOLAS

Tildes, uves, bes… Tenga cuidado. La ortografía se ha cobrado miles de víctimas desde que el ser humano aprendió a escribir. No conocer la diferencia entre una ge y una jota puede ser peligroso. Recuerde no manipular una hache en casa, en la escuela, o sin la supervisión de un adulto: podría terminar en el hospital. Pero quédese tranquilo. La Policía Nacional ya ha tomado cartas en el asunto.

Se ha decidido que la prueba de ortografía en las oposiciones a este cuerpo no se evalúe. ¿Por qué? Por difícil. Y según parece, este examen ya no aparecerá en el futuro, en vista de la polémica y las quejas. No es para menos, oiga. El examen constaba de 100 palabras, y el aspirante tenía que decidir si estaban bien o mal escritas. Admito que me parece una salvajada, porque servidor considera el contexto un aspecto fundamental en cualquier ámbito de la vida, y una prueba de ortografía con palabras como “Colera” o “Revolver”, es ir con mala uva. La tilde diacrítica, esa asesina de masas.

No lo justifico, ojo.

Otro ejemplo. El 60% de los aspirantes a bombero en Burgos suspendió la prueba de ortografía. Y aquí sí había contexto: un dictado cuya temática se relaciona con la temática en cuestión. Nivel ESO, exigen. Y cayeron 38 de 62.

¿Y ahora qué? ¿Hacemos la vista gorda, o no?

Con el WhatsApp, sí. De momento. Pero hasta ahí. Porque estos ojos han visto estudiantes de Periodismo quejarse de pruebas de ortografía. Hay profesores que dan un examen por suspenso con tan solo un fallo ortográfico. ¿Exagerado?

Para mí, no. Yo veo lógico que te exijan dominio de las letras en una profesión en la que te vas a hartar del verbo haber. Pero digo más: en el resto de carreras y profesiones deberían existir las mismas exigencias.

El Ministerio de Educación de AOM se posiciona del lado de la ortografía, porque entiende que esta situación es culpa de España, como país. Que un español no escriba bien su propio idioma es intolerable. Hay que priorizar más el estudio de la ortografía y la gramática en las escuelas españolas. Fomentar la lectura. Porque no solo es una cuestión particular de un puesto de trabajo: es una parte integral de nuestra cultura, es algo que nos define como españoles. El castellano está en nuestro ADN, y debemos cuidarlo.

Carlos Pérez
Ministro de Educación, Cultura y Deporte

Polémica en el podio

SACAR A LAS CHICAS DEL PODIO, O DE LA SUSODICHA FOTO CON EL GANADOR, SERÍA
POSITIVO PARA LA SOCIEDAD EN GENERAL, Y POR SUPUESTO PARA EL DEPORTE

Esta semana se dio a conocer el itinerario de la Vuelta Ciclista a España 2017. Algo más lejos, en Australia, el Tour Down Under abrió el telón del calendario del UCI World Tour con una singular medida: se acabaron las azafatas en el podio.

La polémica está servida, ya lo pueden imaginar. Una de las escenas habituales en nuestra Vuelta es la de las chicas que besan las mejillas del ciclista ganador. Escena que en las etapas de Australia del Sur ya se han encargado de prohibir, así como en las carreras automovilísticas. En el Tour Down Under, son ciclistas infantiles quienes reemplazan a las azafatas.

Creo que es algo que podría imitarse aquí. Los organizadores de la Vuelta podrían aplicarse el cuento: aunque la prueba no comienza hasta agosto, su presentación esta semana podría haber servido para anunciar alguna medida similar. Porque además de tratar el problema de sexismo, de tratar a la mujer como objeto, es el deporte un ámbito de promoción de valores, para la sociedad y para el propio deporte. Disciplinas como el ciclismo femenino han tenido que sortear muchos obstáculos para que sus pruebas ganen un mínimo de reconocimiento oficial. Y poco ayuda el hecho de que un par de chicas posen con los ganadores. Y para el deporte femenino, cualquier ayuda es poca.

¿Es pasarse? Creo que no. Entiendo las quejas de un sector de la sociedad que dice que la corrección política ha alcanzado últimamente cotas inusitadas, pero sacar a las chicas del podio, o de la susodicha foto con el ganador, sería positivo para la sociedad en general, y por supuesto para el deporte. En infinidad de galas y saraos se suele ver a un hombre y a una mujer compartir escenario. En otros deportes son los gerifaltes de, qué se yo, la FIFA, el COI o la NFL quienes hacen la entrega de trofeos.

En España, ciclistas españoles apenas han comentado el tema, con opiniones dispares. ¿Veremos un cambio en nuestra Vuelta? Desafortunadamente, no apostaría por ello a corto plazo. Al menos en España, las azafatas ‘hacen’ de azafatas, por lo que su función no se limita a entregar un ramo de flores y dar un par de besos al ganador de la etapa. Atienden a aficionados y periodistas; se ocupan de promoción en casetas o stands. Además, no deja de ser una opción más para cientos de chicas que quieren hacer carrera como modelos.

En cualquier caso, espero que la cuestión sirva como mínimo para reflexionar en el deporte femenino, y en algo más extenso, como el trato que se da a las mujeres en el deporte.

Carlos Pérez
Ministro de Educación, Cultura y Deporte

Polémica en el podio

SACAR A LAS CHICAS DEL PODIO, O DE LA SUSODICHA FOTO CON EL GANADOR, SERÍA
POSITIVO PARA LA SOCIEDAD EN GENERAL, Y POR SUPUESTO PARA EL DEPORTE
Esta semana se dio a conocer el itinerario de la Vuelta Ciclista a España 2017. Algo más lejos, en Australia, el Tour Down Under abrió el telón del calendario del UCI World Tour con una singular medida: se acabaron las azafatas en el podio.
La polémica está servida, ya lo pueden imaginar. Una de las escenas habituales en nuestra Vuelta es la de las chicas que besan las mejillas del ciclista ganador. Escena que en las etapas de Australia del Sur ya se han encargado de prohibir, así como en las carreras automovilísticas. En el Tour Down Under, son ciclistas infantiles quienes reemplazan a las azafatas.
Creo que es algo que podría imitarse aquí. Los organizadores de la Vuelta podrían aplicarse el cuento: aunque la prueba no comienza hasta agosto, su presentación esta semana podría haber servido para anunciar alguna medida similar. Porque además de tratar el problema de sexismo, de tratar a la mujer como objeto, es el deporte un ámbito de promoción de valores, para la sociedad y para el propio deporte. Disciplinas como el ciclismo femenino han tenido que sortear muchos obstáculos para que sus pruebas ganen un mínimo de reconocimiento oficial. Y poco ayuda el hecho de que un par de chicas posen con los ganadores. Y para el deporte femenino, cualquier ayuda es poca.

El ciclismo femenino han tenido que sortear obstáculos para que sus pruebas ganen reconocimiento

¿Es pasarse? Creo que no. Entiendo las quejas de un sector de la sociedad que dice que la corrección política ha alcanzado últimamente cotas inusitadas, pero sacar a las chicas del podio, o de la susodicha foto con el ganador, sería positivo para la sociedad en general, y por supuesto para el deporte. En infinidad de galas y saraos se suele ver a un hombre y a una mujer compartir escenario. En otros deportes son los gerifaltes de, qué se yo, la FIFA, el COI o la NFL quienes hacen la entrega de trofeos.

En España, ciclistas españoles apenas han comentado el tema, con opiniones dispares. ¿Veremos un cambio en nuestra Vuelta? Desafortunadamente, no apostaría por ello a corto plazo. Al menos en España, las azafatas ‘hacen’ de azafatas, por lo que su función no se limita a entregar un ramo de flores y dar un par de besos al ganador de la etapa. Atienden a aficionados y periodistas; se ocupan de promoción en casetas o stands. Además, no deja de ser una opción más para cientos de chicas que quieren hacer carrera como modelos.
En cualquier caso, espero que la cuestión sirva como mínimo para reflexionar en el deporte femenino, y en algo más extenso, como el trato que se da a las mujeres en el deporte.

Carlos Pérez