Cinco medidas clave para volver a la senda del crecimiento económico

EL FUTURO GOBIERNO NO PUEDE RETRASAR LAS REFORMAS ECONÓMICAS QUE
DESDE HACE AÑOS EL MERCADO RECLAMA. APOSTAR POR LA TECNOLOGÍA Y LA
BAJADA DE IMPUESTOS SON DOS ELEMENTOS FUNDAMENTALES.
Hace unos días asistíamos a uno de los debates más esperados, y como era de esperar tuvo una fuerte repercusión en todos los medios y especialmente en las rrss, de donde se pudo obtener una conclusión clara: los españoles no están dispuestos a votar por tercera vez. 
Hemos asistido atónitos desde primera fila a un espectáculo de circo. Desde los amores y desamores de Sánchez con Rivera e Iglesias (recordemos que el amor suele ser cosa de dos y no de tres), hasta la pasividad de Rajoy. Es sorprendente cómo cuatro políticos no han sido capaces de ponerse de acuerdo. ¿Demasiadas líneas rojas? ¿Puede ser que todos los intentos de acercamiento hubiesen sido puro teatro y lo que buscaban era una segunda votación? En cualquier caso, existe un hecho innegable: el país va a la deriva, sin rumbo. Las reformas se han frenado, y a todos parece preocuparles más el poder que la estabilidad necesaria para volver a la senda del crecimiento.
Desde este Ministerio se urge y anima a que, tras el 26-J, se tomen medidas económicas de calado, teniendo siempre en mente que la fortaleza de una economía se mide por la capacidad que tiene esta para reaccionar ante cambios en sus ingresos y no por la rijidez que se introduce en ella a través de leyes y decretos. Asimismo, es crucial discernir las medidas urgentes de las importantes y, sobre todo, hacerlo de manera que el más beneficiado sea el ciudadano y no las arcas públicas.
El futuro gobierno no puede seguir retrasando las reformas económicas que desde hace años el mercado exige

Las medidas con:

  1. Urgente: Aplicar una política fiscal expansiva a las familias, traduciéndose en bajadas de impuestos. Es imprescindible devolverles poder adquisitivo y permitirles consumir y ahorrar más. Así se les compensaría el esfuerzo exigido durante los años más duros de la crisis. La bajada de los tipos impositivos del IRPF y un aumento de las deducciones y exenciones fiscales serían buenos ejemplos.
  2. UrgenteDisminuir las cotizaciones sociales a las que las empresas deben hacer frente por cada trabajador. Reducir el coste de contratación y de mantenimiento de un empleado permite contratar a más trabajadores, disminuyendo el desempleo y aumentando el consumo. Se permitirá el crecimiento de las empresas, facilitando que las micropymes, nuestro principal tejido económico, puedan crecer, obtener competitividad y acceder a economías de escala. Al mismo la medida implicaría un aumento de la base imponible del sistema, haciéndolo más sostenible. Es preferible un sistema con un gran número de trabajadores pero que paguen cotizaciones más bajas.
  3. Urgente: Negociar con la UE la flexilización de los acuerdos previamente firmados, especialmente los referidos al déficit y los recortes presupuestarios. Las bajadas de impuestos suponen en el corto plazo una disminución de los ingresos del país, pero a medio y largo, implican aumentos de ingresos y creación de empleo. Es imprescindible flexibilizar los niveles acordados para así no frenar la bajada de impuestos, y por tanto, la recuperación. Afortunadamente, el actual gobierno en funciones se encuentra en negociaciones y algunos expertos apuntan a que se obtendrá cierta mejoría.
  4. ImportanteFomentar alternativas de inversión más allá de los bancos. Una regulación adecuada que promocione y facilite nuevos tipos de financiación (crowdfunding, crowdlending, capital semilla) y figuras como la de los business angels ayudaría a pymes a sortear problemas de crédito en caso de turbulencias en el mercado. La situación actual de fuerte dependencia crediticia a través de los bancos ha demostrado su inestabilidad y falta de predisposición hacia la pequeña empresa. Establecer reducciones de impuestos a sociedades y vehículos de inversión que financien a pequeños empresarios es un ejemplo del tipo de acciones a introducir.
  5. ImportanteFomentar la inversión privada en I+D como gran generadora de valor en la economía. Es esencial apostar por modelos que se cimenten sobre la tecnología y no sobre los bajos costes laborales para desarrollar un crecimiento sostenible. La transformación del modelo productivo es lenta y puede tardar años. Sin embargo, es una decisión que antes o después debe asumirse. No es admisible que la política económica se plantee y altere de acuerdo a perspectivas de 4 años. Aunque pueda parecer que el gobierno debe orientar al país hacia los sectores que crea más acertados, la realidad es que el modelo productivo no puede ser definido por la clase política a golpe de subvención y decreto, sino por la empresa privada, con la toma de decisiones y la asunción de riesgo. El fomento de la inversión por parte de la administración debería restringirse al establecimiento del marco regulatorio óptimo, que atrajese inversión nacional y extranjera, redujese la burocracia y los trámites administrativos.
Independientemente del resultado de las elecciones el futuro gobierno no puede seguir retrasando las reformas económicas que desde hace años el mercado exige. Situar a España a la cabeza de las economías no es tarea fácil, pero requiere del esfuerzo de sus ciudadanos y especialmente de su clase política. Los ciudadanos ya han cumplido. Le toca mover ficha a la clase política.

Gonzalo Bonelo

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