Después de la tormenta no viene la calma

A NUESTROS REPRESENTANTES NO LES HA QUEDADO OTRA QUE RENDIRSE
YA QUE NO QUEDA MÁS REMEDIO Y PORQUE ES LO QUE MÁS NECESITAMOS
Y de repente, apenas 314 días después, tenemos Gobierno. Al final se ha pasado rápido y todo. Si uno echa la vista atrás y mira a un 2016 en funciones comprueba que lo que ha pasado ha sido exactamente lo que hemos comentado en este blog: desde los deseos de los ciudadanos por una España constitucional, soberana y del bienestar se ha llegado a un consenso nacional por un proyecto que será un punto de partida, de inflexión y de encuentro. Esto resume a la perfección el recorrido de los últimos meses.

Sin embargo hablar del pasado ya no sirve de nada y la única pregunta que cabe es “¿y ahora qué?”.

Hablar de pacto entre grandes partidos o de la gran coalición como dice el señor Iglesias es algo ridículo. En primer lugar porque se trata de una consecuencia por los resultados de diciembre y junio. En segundo porque ninguno de los dos partidos en su sano juicio prefiere pactar con otro a gobernar en mayoría. A nuestros representantes no les ha quedado otra que rendirse al “ajo y agua” (perdonen el lenguaje políticamente nada correcto) y encumbrar los pactos de Estado como pipa de la paz entre bandos es meramente una necesidad de guión.

Encumbrar los pactos de Estado como pipa de la paz entre bandos es meramente una necesidad de guión
¿Qué va a pasar? Como presidente de este juego ficticio procuraría dos cosas. Primero ser investido como Jefe del Ejecutivo, algo que Rajoy parece que va a conseguir. Más adelante conseguir que se aprueben unos presupuestos generales que deben contentar tanto a Bruselas como a oposición. Por un lado se pide un recorte de 5.500 millones para cumplir con los niveles de déficit; por otro se pretende un aumento del gasto social (a pesar de que en el año anterior Gobierno destinó el 53,5% del Presupuesto a estos fines).

Personalmente considero que con esta base todo podría avanzar. ¿Pactos de Estado? De todos los colores y sabores, como le gustan al señor Rivera. Pacto de Toledo por las pensiones, Pacto por la Educación, Pacto contra la Corrupción (¿con mayúsculas ya?), Pacto para realizar pactos… Lo que quieras. Así creo que al menos un par de años se podría sobrevivir, periodo de tiempo lo suficientemente amplio como para poder ganarse a la población para poder ganar otras elecciones generales, por allá a finales del 18 o principios del 19. Esta sería una estrategia “amarrategui” en la que si todo lo demás sigue su tránsito normal España podría seguir avanzando. Luego, claro está, problemas cruciales. El primero de todos Cataluña, que servirá para comprobar qué compromiso del PSOE es mayor: el que tiene con su país o el de su lucha contra el Gobierno. Otros asuntos también estarán sobre la mesa: las pensiones, la financiación autonómica o el déficit (por solo hablar de algunos “marrones”) darán grandes dolores de cabeza y mucho de que hablar. Por eso el diálogo y política, según dicen los tertulianos, tendrán que estar presentes, pero porque no queda más remedio y es lo que más necesitamos, todos.

Veremos qué sucede finalmente con el todavía principal partido de la oposición y con su desarrollo en los próximos meses. Sin duda aislar a los morados será otra tarea parlamentaria ya que su presencia en las instituciones ha cumplido su misión e incentivando actos como los que se pretenden celebrar el sábado reflejan que su lugar no es el de la representación popular.

Julio Wais

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