El forofismo en los asuntos públicos

EL FRAUDE FISCAL ES UN PROBLEMA GRAVE QUE AFECTA A
TODOS LOS QUE PAGAN IMPUESTOS, Y POR TANTO DEBERÍA
TRATARSE CON OBJETIVIDAD Y RIGOR, NO CON FOROFISMO

Rojos o fachas. Católicos o anticlericales. Centralismo o autonomías. Taurinos o antitaurinos. Tortilla hecha o poco hecha. Incluso en las cuestiones más triviales resulta sencillo dividir a España en dos bandos irreconciliables. Una de esas rencillas, puede que la más famosa, y desde luego la más internacional, es la rivalidad entre el Real Madrid y el FC Barcelona.

Esta rivalidad, que tiene una profunda base política de fondo, a veces sobrepasa los límites de la lógica, y afecta a la percepción de noticias con importancia real. Basta con ver el diferente tratamiento del caso Messi según el medio leído. Messi ha sido condenado en primera instancia por un delito de evasión fiscal, lo que le ha conllevado una fuerte multa y 21 meses de prisión, que difícilmente serán pedidos por el juez, al no haber antecedentes o riesgo de fuga. Pues bien, para un bando era culpable antes de empezar el juicio. Se puede ver una tendencia en noticias de este mismo mes, en las que parece que los jugadores de cierto club tienen una mayor proclividad a cometer fraude fiscal, pero esa misma recopilación ignora casos como los de Iker Casillas, famoso por jugar en el equipo favorito de la redacción. El caso Mascherano no ha sido tan famoso como el caso de Messi, pero siendo similar al de Xabi Alonso, ha tenido una difusión mucho mayor.

Y si todo lo demás falla, Messi siempre puede echarle la culpa al sistema. Fuente: Wallpaercrave.com
Para el otro bando, Messi ha sido prácticamente un inocente engañado por la oscura ingeniería fiscal de sus abogados. Su club, el Barcelona, incluso lanzó una campaña en una red social con el hasta #todossomosmessi. Es entendible que se quiera defender al empleado estrella, imagen del club, y actual balón de oro, pero uno no puede ignorar que el Real Madrid no ha tenido campañas de #todossomosbenzema. Es especialmente sangrante que el Barcelona defienda a un condenado por evasión fiscal cuando el club respalda la política separatista de “España ens roba”. Parece que está bien evadir impuestos si eres futbolista, pero está mal redistribuirlos si va para regiones menos desarrolladas.

Hay que saber separar las cosas. No hay que alegrarse si a Messi le absuelven, ni entristecerse si no tiene pena de cárcel. El fútbol es la cosa más importante de las menos importantes, dijo Valdano, y como algo trivial, no deberíamos juzgar los casos criminales bajo las gafas del forofismo particular. Importa bastante más el hecho de que la Hacienda Pública no sea estafada que el que Messi pueda meter un gol o dejar de jugar durante un año. El juez no es un árbitro de un partido, y la condena o absolución no es un título más para las vitrinas del club. La evasión fiscal está por encima de eso, ya que se trata de un delito que por su naturaleza afecta a todos los contribuyentes. Cuando un futbolista evade impuesto -cuando cualquier persona evade impuestos-, los perjudicados somos todos los habitantes del país. El caso Messi todavía no ha sido resuelto, ya que está en curso la apelación, pero los medios deberían informar de los contecimientos, y no incluir sus preferencias o fobias particulares en la valoración y difusión de los hechos. Messi puede ser culpable o puede ser absuelto, pero eso dependerá de la opinión del juez y de las pruebas que pueda aportar Leo a favor de su inocencia.

Y si todo lo demás falla, Messi siempre puede echarle la culpa al sistema.

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