Gestación subrogada

 ¿INSTRUMENTALIZACIÓN DE LA MUJER O DERECHO
DE PADRES Y FAMILIAS MONOPARENTALES?
Mucho se está hablando de la gestación subrogada (vulgarmente conocida como “vientres de alquiler”), y debo reconocerles que poco he aprendido sobre la misma durante la facultad (probablemente porque hasta el día de hoy es una práctica prohibida en nuestro país), pero con el objetivo de ser más precisos en nuestro análisis, intentaremos entender el concepto basándonos en la definición de la OMS: Gestante subrogada: mujer que lleva adelante un embarazo habiendo acordado que ella entregará el bebé a los padres previstos. Los gametos pueden originarse de los padres previstos y/o de terceros.
Desde el punto de vista de la Medicina, observo con cierto temor la “mercantilización” de un tema tan serio como es una gestación. Podría utilizar 50 artículos como éste exponiéndoles las numerosas complicaciones que pueden surgir de un embarazo: desprendimiento de placenta, placenta previa, polihidramnios, preeclampsia, diabetes gestacional… y un largo etcétera del que desgraciadamente muchos de los lectores han conocido por propia experiencia.
No es mi intención utilizar el miedo como argumento en contra, pero describir una gestación como un acuerdo entre dos partes (probablemente legal en un futuro) a cambio de una retribución económica es reducir lo que para mí es el milagro más importante de la vida a un simple intercambio de bienes.
Es cierto que la infertilidad adquiere una notable importancia en nuestro días debido a múltiples factores, entre los que se encuentran, la incorporación de la mujer en el mundo laboral, el cambio de mentalidad en nuestra sociedad, la crisis económica…, y es dicho argumento el que se utiliza con fuerza para hacer presión y cambiar las leyes, pero no puede esgrimirse para fomentar esta práctica, porque el fin no justifica los medios y un recién nacido NO es un derecho.
Nunca podré explicar el dolor que supone a unos padres la incapacidad de traer una nueva vida al mundo, pero religión aparte, hay circunstancias en la vida que no podemos revertir, y cuyas consecuencias estamos padeciendo ya hoy día (si quieren otro día comentamos los resultados de las distintas técnicas de reproducción asistida).
No juzgaré jamás a nadie que haya realizado dicha práctica (sinceramente porque no sabría cómo actuar ante la desesperación y la impotencia que supone dichas situaciones), pero como sociedad no podemos dejarnos guiar por sentimientos, pues para mí la dignidad de una mujer y un recién nacido deben estar protegidas, y no podemos defender la instrumentalización del cuerpo de la mujer transformado en herramienta de producción.
No deberíamos cometer los mismos errores del pasado, convertir algo en legal no lo transforma automáticamente en algo éticamente correcto, ya que previsiblemente, todo apunta a que al final se legalizará.
Para finalizar me gustaría que reflexionarán sobre un dato, según los últimos números oficiales del Ministerio que data de 2012: Casi 35.000 menores se encontraban bajo tutela o guarda de las administraciones, en concreto, 29.754 tutelados y 4.143 en régimen de guarda. De ellos, más de 21.000 están en acogimiento familiar, pero alrededor de 14.000 aguardan en residencias la llegada de una familia, en muchos casos hasta los 18 años, y todo ello a pesar de la unanimidad existente acerca de la conveniencia de que estos niños y niñas crezcan en un entorno familiar”. No se olviden, todavía quedan esperando muchos niños que SÍ tienen derecho a un entorno familiar.
 
Miguel Ángel Rojas

Deja un comentario