Navidades llenas de energía

CONTINUAR LA REFORMA ELÉCTRICA DE 2013, CONSOLIDAR NUESTRA POSICIÓN HEGEMÓNICA EN EL TURISMO INTERNACIONAL O GESTIONAR EL EXPONENCIAL PROTAGONISMO DEL MUNDO DIGITAL Y TECNOLÓGICO SON SOLO ALGUNOS DE LOS DESAFÍOS DE LA NUEVA LEGISLATURA

Este es un artículo atípico. Ya doy el aviso para navegantes. La Navidad es esa época del año que mayor ilusión y esperanza genera entre nosotros, desde el niño que vibra con la Cabalgata de los Reyes Magos hasta aquel que vive la Lotería con mil sueños por cumplir. Es una época de unión, paz y harmonía. Familias que quizá no se han visto en todo el año se juntan en estas fechas para celebrar el reencuentro, ya que por muchas diferencias que pueda haber (territoriales, económicas o ideológicas) la familia siempre será familia. Esto es lo que busca transmitir Mariano Rajoy con el nombramiento de Álvaro Nadal como nuevo Ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, un jugador de equipo que tendrá que entenderse y convencer a todos los ámbitos ideológicos para sacar adelante su agenda política.

Llevaba varios días divagando indeciso sobre qué tema podría escribir, lo que me llevó a dilucidar la complejidad de esta cartera. La continuidad de la Reforma Eléctrica de 2013, la consolidación de nuestra posición hegemónica en el panorama del turismo internacional o la gestión del exponencial protagonismo del mundo digital y tecnológico en nuestra sociedad son solamente algunos de los desafíos que se presentan en esta nueva legislatura que echaba a andar hace unos días con el nombramiento de los nuevos ministros. Apodado la “silla eléctrica” coloquialmente por la clase política y dirigente, el nuevo Ministerio presenta todo un reto hercúleo en la carrera del contrastado y experimentado reciente Ministro, el cual después de varios años en la sombra como Secretario de la Oficina Económica de la Moncloa (señalado muchos como uno de los consejeros más valorados por Rajoy, motivo de fuertes disputas con De Guindos) ha dado un paso al frente en el siempre cambiante panorama político español con la asignación de esta cartera ministerial.


Para afrontar la multitud de frentes abiertos que tiene por delante, la hoja de ruta a seguir debe de ser consecuente e inalterable. Por esta razón quiero emplear este medio para pedir a toda la clase política algo fundamental e indispensable para el funcionamiento apropiado de un Gobierno: estabilidad. Apelo al sentido solidario y social que se debe de presuponer en cualquier político, el cual su función es la de mirar por los intereses de todos, y no los personales o los partidistas. Debido a las diversas ideologías que campan a día de hoy en el Congreso, uno podrá estar más de acuerdo o en desacuerdo con las políticas que escoja seguir el Ministro, pero lo que es indudable y asumimos como tal por su preparación y profesionalidad, es que estas medidas estarán diseñadas para una mejora en este campo fundamental para el desarrollo de España. Debemos dejar de un lado las rencillas y disputas para juntos construir un proyecto de futuro que tenga un impacto positivo en el devenir de nuestra sociedad, dónde tanto el papel del Gobierno como de la Oposición serán claves.

La estrategia a seguir, por mucho que entre dentro del marco de objetivos políticos de cada uno, bajo ningún concepto se puede asemejar a lo vivido en la Cámara Baja el día de la investidura. Llas discusiones y los gritos más propios de un mercado popular fue lamentable y no debe de volver a repetirse. Al contrario, se debe buscar un consenso y un trabajo en equipo necesario para que todas las medidas puedan ser implementadas. El balance general de un Gobierno se debe realizar una vez finalizado su debido plazo, y ahí es cuando todos deben de rendir cuentas de lo conseguido con todos los medios puestos a su disposición. La crítica fácil y el desprestigio mutuo antes de comenzar esta nueva aventura lo único que conseguirá será que sigamos siendo la cenicienta de la UE, donde un país de la fortaleza, potencial e historia de España debe de salir para comenzar a ser una parte activa en la toma de decisiones comunitarias. Comencemos un proyecto que a todos nos enorgullezca para recuperar el espíritu nacional, de unidad, solidaridad, compañerismo y cohesión que tanto hace falta en estos tiempos.


Guillermo González

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