Sol, moscas y almendras

AGOSTO ES UN MES DE POCO MOVIMIENTO EN ESPAÑA SALVO UN SECTOR MUY NOTABLE ÚLTIMAMENTE: LA ALMENDRA

En un calor que parece no dar tregua desde hace ya unos meses se presenta un panorama fácilmente mejorable… Evidentemente Agosto es un mes de poco movimiento en España salvo un sector muy notable últimamente: La Almendra.

Si bien he hablado mucho de ganadería y de cinegética, a título personal, el mundo de la almendra es, por unas razones o por otras, al que más ligado estoy. Por ello quería dedicar el artículo de este mes a todos los agricultores para los que agosto es el mes estrella. Por supuesto a futuros agricultores o aquellos que están empezando, espero poder ayudar o marcar alguna referencia para el futuro.

No es ningún secreto que el precio de la almendra es realmente llamativo (o lo ha sido en los últimos años), es por esto que una grandísima cantidad de poseedores de tierras han optado en estos tiempos apostar por este árbol frutal de pepita. Muchos pensarán que evidentemente a mayor producción menos precio, pero eso no es del todo cierto… Los precios de la almendra no dependen ni mucho menos de la producción española, si no del grande americano: EEUU. Nosotros estamos entre los primeros productores del mundo pero nunca llegaremos a ser directivos de los precios. Independientemente de que no lo seamos, dentro de nuestras fronteras tenemos otros precios un poco más altos, ya que nuestras almendras son de una muchísimo mayor calidad que la americana. Todo esto significa que son grandes noticias para los futuros productores de almendras, los precios siempre oscilarán entre los 4 y 5 euros (o quizás más, nunca se sabe) pues la tendencia alimenticia mundial apunta a que la almendra va a seguir siendo uno de los productos más consumidos en el mundo.

Por otra parte, no es el oro todo lo que reluce… El pensamiento de que el kilo de almendra es tan carísimo por lo general no es del todo acertado. Me explico; a la hora de hacer cuentas y plantar almendros hay que tener en cuenta que ese precio se paga por el kilo de pepita (sin cascara), por lo que si por ejemplo tenemos 100 kilos de almendras con cáscara habría que tener en cuenta que de eso peso sólo se pagaría la pepita, que suele ser un 33% de media. Esto significa que se pagaría en realidad 33 kilos a ese precio tan alto. Haciendo cuentas la realidad es que el almendro da un beneficio muy parecido al del olivo.

Con esto no quiero desanimar a nadie ni desmotivar a quien esté pensando en sacar beneficio de este tipo de explotación sino todo lo contrario, de hecho animo a los que duden que se aventuren a ello pues es un mundo muy apasionado y que además reporta muchísimas satisfacciones en todos los sentidos. También recalcaría que si se tiene la posibilidad y se duda entre olivo y almendro, yo pondría ambos, ya que diversificar en el campo es una de las mejores opciones sin lugar a dudas.

Por último quería dar unas palabras de ánimo a todos aquellos que se encuentren en este momento en el campo recogiendo las almendras, que poco a poco estamos haciendo a España un país en el que la almendra se está convirtiendo en una insignia nacional, y que gracias a ellos el país se está convirtiendo en un país cada vez más rico en el aspecto económico, cultural y tecnológico. Con esto dicho, es hora de ir a recoger los frutos de todo un año de esfuerzo y sacrificio: Alea iactaest.

Leopoldo Rodriguez-Jurado

Cazar en España: Responsabilidad

TODO CAZADOR QUE NO SE TOME EN SERIO LAS NORMATIVAS QUE EXISTEN PARA PROTEGER LA FAUNA NO ES UN CAZADOR SI NO UN DESTRUCTOR SEDIENTO DE CANTIDAD DE TROFEOS

Para este mes, he decidido dirigirme a uno de mis temas favoritos, pero a su vez, uno de los que más controversia provocan: La caza. No es un misterio que hoy en día hay una grandísima división de opiniones sobre este tema, sobre la ética en dar muerte a un animal y sobre la forma de utilizar los bosques españoles. Dejando atrás opiniones de personas ajenas al mundo rural, que dicen estar en contra de la caza porque alguna vez vieron Bambi y ya dentro del colectivo de los que practican esta apasionante actividad, se podría dividir en dos grupos; los cazadores y los destructores. Como muchos que opinen igual que yo, sabrán ya que cuando me refiero al primer grupo, hablo de las personas que cazan de forma responsable, ética y desde la admiración y respeto al campo y a sus habitantes. Por otra parte, nos encontramos con los destructores, estas personas son las encargadas de crear el mal y faltar el respeto a nuestro amado campo.

El verdadero problema viene cuando las malas prácticas de la caza se empiezan a convertir en algo común y no solo de una pequeña parte de los cazadores. Por ejemplo: La administración da un número limitado de precintos de corzo (a propósito de las fechas), como estos son muy caros de comprar, la práctica común es abatir el número máximo de corzos con un solo precinto (hasta que nos pare la guardia civil y haya que utilizarlo). La consecuencia de esta práctica tan común y conocida hasta por los indios es que la administración da por supuesto que va a pasar eso, con lo cual, al no tener un control preciso de la cantidad de corzos que se abaten dará menos precintos porque con pocos precintos se reduce enormemente la población. La ley de la oferta y la demanda obviamente hace que el precio de los precintos sea cada vez más alto y esto lleva a que las personas hagan trampas. Entonces ¿de quién es la culpa? Para mi entender, todo cazador que no se tome en serio las normativas que existen para proteger la fauna no es un cazador si no un destructor sediento de cantidad de trofeos.

Exactamente lo mismo pasa con el lobo (os animo a que leáis el texto que escribió mi predecesor Antonio Gil-Delgado en la etapa anterior de AOM). A diferencia del corzo, este animal está generando una gran controversia por la gran presión que tuvo a lo largo de los años 70 que casi lo llevan a la desaparición. Frank Cuesta, más conocido como Frank de la Jungla, es otra de las personas que ayudan a que sea un tema mediático por sus denuncias a los cazadores. Intentaré ahorrarme en la medida de lo posible mi opinión sobre este… señor que aparece en nuestras televisiones maleducando a los niños de España. El enemigo de la caza del lobo, y el que sea un problema real en el norte de España, no es otro que el propio colectivo de cazadores. No es algo razonable ni lógico que el 96% de los precintos de lobo sean entregados el último día de la temporada. No hay que juzgar tanto a la administración. ¿Se supone que tiene que creerse que todos los lobos se han matado el último día de la temporada?

Como punto final y conclusión, mi solución a este problema no se trata de buscar culpables ni de juzgar a unos y a otros, si no de crear unas normas mucho más sancionadoras como pasa en Alemania o aquí en EEUU (donde saltarse las normas es algo que está fuera de cualquier mente) de forma que se establece una mentalidad responsable y lógica hacia la caza que en ningún momento se acabará en España. Al fin y al cabo la caza es una actividad pura del hombre y de una profundidad que llama a los tiempos donde nuestras armas no eran otras que nuestras propias manos. Libertad y responsabilidad, no a papá Estado.

Leopoldo Rodriguez-Jurado