Armas y demás campañas políticas

CON ESTE ÚLTIMO ARTÍCULO DEL ALA OESTE DE LA MONCLOA, ME GUSTARÍA HACER HINCAPIÉ EN LA NECESIDAD DE SEGUIR CREANDO DEBATE PARA SABER QUÉ ESTAMOS DISPUESTOS A EXIGIR AL ESTADO. ¿EMPLEO O MORAL? LAS GUERRAS FINANCIAN MÁS CAMPAÑAS ELECTORALES QUE LOS IDEARIOS POLÍTICOS. PORQUE EL PAN ES EL PAN, PERO, ¿A QUÉ PRECIO?

Trabajos aquí, guerras allí. ¿Bueno y malo?, ¿bueno e indiferente? En las escalas de grises entran los valores y entran las razones, porque todos sabemos distinguir entre lo bueno y lo malo, pero a los gobiernos se les pide que elijan entre lo bueno y lo mejor. Y el coste de oportunidad de la decisión que tomen será usada en la próxima campaña como argumento para hundir su barco. Y así se funciona en el congreso. Todo es malo hasta que la decisión la tomas tú. Entonces deja de ser tan mala, “porque es que el paro…”, “porque es que la recuperación económica…

Y voy a empezar a mojarme: todos estamos a favor de los derechos humanos. Faltaría más. Todos sabemos que los de Arabia Saudí son malos malísimos, los de Irak ya ni te cuento. Y que a los malos no se les venden armas. Pero amigo, cuando llegas al gobierno te das cuenta de que si los malos tienen armas, los buenos tienen trabajo. Y digo los buenos porque son los que te votan, y tus votantes son siempre buenos buenísimos, ¿verdad?

Pero pongámonos en contexto: El informe de exportación de material de defensa y tecnología de doble uso del año 2016 confirmó la venta de armas a Arabia Saudí por valor de 116 millones y a Irak por 52,7 millones. Y aquí es donde empieza el debate; Podemos, ERC y PDeCat propusieron durante la Comisión de Defensa suspender la venta de armas a estos países. PP,PSOE y Ciudadanos han bloqueado esta propuesta. ¿Por qué? Por el empleo. Más claro, agua.

Podemos se lamenta de que se priorice la venta de armas a los derechos humanos y el derecho penal internacional. Los otros partidos celebran los 5 años de actividad y los 10.000 empleos que se van a crear a raíz de las 5 fragatas que Navantia está negociando con Arabia Saudí (por ejemplo, y entre otras operaciones)

Arabia Saudí está ahora en guerra contra Yemen, y son muchas las organizaciones internacionales (entre ellas las propias Naciones Unidas), ONGs y demás plataformas que han denunciado una continua violación de los derechos humanos. Ojos que no ven, corazón que no siente, y el gobierno se excusa en el “desconocimiento” de que sus armas hayan sido usadas en la guerra de Yemen. Aunque, por otro lado, para eso están las armas, ¿no? Puestos a coleccionar coleccionamos sellos, no tanques. Pero el desconocimiento es un argumento rápido contra la (in)moralidad de los actos.

Cierto es que la venta de armas va seguida de un control sobre su uso y unas estrictas cláusulas sobre el control parlamentario a dichas ventas. Cierto es que España es de los países que más control lleva, pero, ¿hasta qué punto es responsabilidad del Estado? Y sobre todo, ¿hasta qué punto se sacrifica un país en nombre de los derechos humanos? Cualquier elección traiciona parte de tu discurso; todos nos llenamos la boca en los congresos defendiendo los derechos humanos. Por poner un ejemplo, Morenés fue  de los primeros en firmar el Tratado Internacional de Venta de Armas por el que se prohibía la venta de material bélico a países con continuas violaciones de derechos humanos. Y aquí estamos, negociando con nuestro socios wahabitas. Pero el pan es el pan, y el empleo es el empleo. Que se lo digan a Podemos en Cádiz e Izquierda Unida en Ferrol,  que parecen haberse olvidado de la inmoralidad y la doble conciencia y han aprobado la venta del material bélico de Navantia en dichas zonas.

Como no gobiernan, en el Parlamento votan en contra de la venta de armas. Cuando están al mando de una región, como Ferrol o Cádiz, entonces sí están a favor. Jorge Suárez, alcalde de Ferrol de IU “tiene problemas de conciencia por esos contratos” pero firmados están. Elegir entre lo bueno y lo mejor tiene su aquel, y defender a la clase obrera es a veces  a expensas de un ideario político, sea azul o morado.

A todos nos gustaría actuar como pensamos, pero al final, somos muy maquiavélicos. Pero no lo digo de manera negativa; así es como debe ser el Estado. Cada uno vela por sus intereses, y es que si España no vende las armas, otro país las venderá. La incoherencia de los discursos políticos no es nada nuevo. Al final, el pan es el pan, y el voto es el voto. La guerra nos pilla lejos de casa. Las elecciones, a la vuelta de la esquina. Realpolitik, supongo.

Miki Barañano
Ministra de Defensa de AOM