Se alquila

UNA VEZ APROBADO EL PROYECTO DE LEY QUE REDUCE LAS COMISIONES Y REFUERZA LA TRANSPARENCIA DE LOS CRÉDITOS BANCARIOS, PARECE QUE EL MERCADO BANCARIO VA A PRESTAR MAYOR ATENCIÓN A LA HORA DE ACREDITAR SU DINERO. EN ESTE CONTEXTO, EL ALQUILER SE POSTULA COMO UNA ALTERNATIVA ATRACTIVA PARA EL INQUILINO.

Ya hablamos hace unos meses sobre el mercado inmobiliario y su tendencia y es ahora cuando el Gobierno da un paso adelante en la búsqueda de soluciones al problema de las hipotecas en España. Se trata de un problema complejo en el que intervienen muchos agentes y hay muchas partes implicadas. No es mi intención buscar un responsable o culpable en el fracaso de algunos acuerdos hipotecarios que han terminado perjudicando a clientes y/o entidades.

Históricamente en España la vivienda se consideraba un activo refugio, es por ello por lo que los españoles seguíamos fácilmente la tendencia a hipotecarnos, aunque supusiera una obligación mensual con el banco, nos reportaba cobijo “asegurado” y era una inversión que parecía interesante frente a otras menos conocidas. Con la renta fija en valores muy bajos, los depósitos bancarios próximos al 0% de interés y una renta variable difícil de precisar, la vivienda recobra protagonismo.

Por el contrario, es bastante reciente la crisis inmobiliaria y la explosión de la burbuja, por ello, no resulta un terreno recomendable para quien no puede hacer frente, con alta seguridad, a los pagos de la hipoteca. El Gobierno, en una búsqueda por reforzar la transparencia y reducir los gastos asociados a la modificación de los contratos hipotecarios, aprueba un Proyecto de Ley por el cual, entre otras cosas, se plantean:

  • Se abaratan las comisiones de amortización anticipada de los préstamos a tipo variable, hasta anularse a partir de cinco años.
  • Las comisiones por conversión de tipo variable a fijo se suprimen a partir del tercer año y se rebajan los gastos de notaría y registro.
  • El hipotecado recibirá asesoramiento gratuito del notario sobre el contenido del contrato durante los siete días previos a la firma.
  • Se amplía a nueve impagos o al 2 por 100 del capital el requisito para que la entidad financiera pueda iniciar la ejecución del préstamo.

Este paso, en contraste con la normativa todavía vigente, podría dificultar el acceso al crédito por parte de algunos clientes a los que sus entidades bancarias no quieran prestar dinero. Este Proyecto de Ley surge de una directiva europea aprobada en 2014 que pretende combatir una posible nueva burbuja inmobiliaria ante la apertura del grifo del crédito suscitada en cuanto comenzó la recuperación económica.

A todo esto hay que añadir que, siendo España un país a la cola de las estadísticas europeas en alquiler de vivienda, con un 22,2% de la población frente a un 30,7% de la media europea; y una continua subida de los precios del alquiler (un 13,5% en los últimos dos años). La modalidad del alquiler recibe además el apoyo por parte del Ministerio de Fomento tras la creación del nuevo grupo de trabajo que elaborará información y estadísticas oficiales sobre los arrendamientos.

Parece evidente que el mercado inmobiliario sigue mejorando y que cada vez se hace más viable la posibilidad de alquilar frente a la tradición española.

Juan Abascal
Ministro de Fomento de AOM

Economía a la Deriva

EL PROCÉS FRACASA ANTE EL ABANDONO MASIVO DE LAS EMPRESAS

Tras un par de meses de alta tensión en España por la ofensiva independentista del Govern catalán, el proyecto rupturista parece haber quedado herido de muerte. El golpe definitivo no se lo han dado ni las grietas internas del bloque separatista ni el anuncio de la aplicación del artículo 155. El problema principal del independentismo ha sido que las empresas no confían en el futuro de un hipotético estado catalán, ni éste ha obtenido verdadero reconocimiento internacional.

¿Por qué se van las empresas de Cataluña? Aunque los motivos están relacionados con la independencia, las causas son muy variadas. Por citar algunas, existe inseguridad jurídica por la posibilidad de dos administraciones tributarias, la realidad de quedar fuera del mercado interno de la UE es muy preocupante y la situación económica de una Cataluña independiente sería, cuanto menos, precaria. En resumen, las empresas se mueven por sus intereses, y a día de hoy quedarse en Cataluña es arriesgarse a quemar dinero.

Una hipotética declaración de independencia sería discutida por España, que jamás la reconocería. Por tanto, a la hora de pagar el impuesto de sociedades (o cualquier otro impuesto) ambas Administraciones pretenderían la recaudación del territorio, originando graves problemas. ¿Se imaginan ser una empresa y no saber a quién tienen que pagar impuestos? El pago en sí mismo implicaría la elección de un bando, y pagar a ambas o a ninguna no es una opción. La Administración repudiada respondería con multas y sanciones, y aunque se escogiese el bando ganador, causaría muchos perjuicios internos en el camino. Ante esta situación de inseguridad, lo más cómodo es moverse fuera de Cataluña y evitar el problema.

Yendo un paso más allá, supongamos que Cataluña se constituyese en un Estado independiente. En este caso, como se ha repetido hasta la saciedad pese a las mentiras independentistasel nuevo Estado no formaría parte de la Unión Europea. Normalmente nos fijamos en la libre circulación de personas porque es lo que más nos afecta en el día a día, pero para las empresas son más clave la libre circulación de capitales y mercancías, ahora anuladas. Una Cataluña independiente reduciría sus exportaciones, porque las tasas y aduanas encarecerían el precio de sus productos en el exterior. Supongamos un ejemplo: una tasa del 10% en precios de alimentos tendría dos efectos negativos para una empresa de alimentación. El primero es que al ser un 10% más caro es probable que las ventas caigan, al haber gente que ya no pueda permitirse esos precios. El segundo, al no haber cambiado los precios de la competencia, la gente comprará otros productos. Si una pizza de Casa Tarradellas es notablemente más cara que una de La Cocinera la gente comprará la de La Cocinera aun pudiendo permitirse ambas, ya que son productos sensibles al precio por su poca diferenciación. Una vez más, esto se evita moviendo la empresa fuera de Cataluña, permaneciendo a salvo de tasas y aduanas.

Por último, siguiendo con el ejemplo de una Cataluña independiente, un escenario probable sería que el hipotético Govern estuviese constituido por un tripartito de ERC, la CUP y En Comú Podem. Ante la perspectiva de una Administración compuesta por partidos de extrema izquierda, anticapitalistas, que creen en saltarse la ley cuando les conviene y que la expropiación es democracia, es entendible que las empresas quieran huir a toda velocidad.

Es impactante como ha ido cambiando el discurso nacionalista estos años, especialmente en el último mes. De los creadores de “los bancos se van a pelear por estar en Cataluña”, vino el “no va a haber una fuga de empresas en Cataluña”, y al “no hay motivos de alarma”, pero pronto se pasó a echar culpas, a asegurar que se iban de manera temporal sabiendo que es mentira y a otras declaraciones que parecen sacadas de El Mundo Today pero que son desgraciadamente ciertas.

Al final todo este desarrollo de los acontecimientos es bastante triste. La libertad de movimientos de las empresas es positiva, pero cuando el traslado no se corresponde a la mejora de las condiciones en la nueva sede sino a al empeoramiento de las condiciones en la antigua, todos salen perdiendo.

Gonzalo Aguilar
Ministro de Economía, Industria y Competitividad de AOM

A toda costa

LAS CONSECUENCIAS DE LA DUI SOBRE LA ECONOMÍA Y EL EMPLEO DE CATALUÑA NO SE HACEN ESPERAR: LA ‘FUGA’ DE EMPRESAS ES CADA VEZ MÁS CONSIDERABLE

Cuando uno se va fuera un tiempo, tiene la oportunidad de encontrarse con personas nuevas con las que compartir opiniones, ideas y posturas que hacen dar una vuelta a lo que en principio creemos tener bien asentado. Y si bien mi opción por una España unida no ha cambiado en estos meses, quizás haya de precisar algunas ideas.

Aunque me gustaría hablar del enorme valor que esta Comunidad Autónoma crea para toda España en muchos aspectos, mi cartera me obliga a centrarme en uno de ellos: el empleo. Cataluña es una enorme fuente de prosperidad y riqueza. Y como tal, sin duda, hay que cuidarla. Aunque eso sí, los términos habrá que fijarlos con atención, con respeto a leyes y principios que hayan sido acordados por todos los ciudadanos y desde la necesaria legalidad constitucional.

Esta Comunidad ha sido una de las líderes de la recuperación económica en nuestro país.  El número de empresas, y con ello el empleo, han crecido a una velocidad mayor que en muchas otras Comunidades Autónomas. Las características de sus contratos laborales, la mayoría indefinidos (cerca de un 80%), garantizan una estabilidad envidiable para los trabajadores. Sus salarios tienden a ser algo mayores que los de la media. Por todo esto, podemos afirmar con rotundidad que tener a Cataluña con nosotros es positivo y deseable. Que podemos aprender de ella a la vez que el resto de España le aporta a ella también.

Sin embargo, esta estabilidad de la que tan orgullosos podemos sentirnos tanto catalanes como no catalanes está ahora en juego. En un intento de demostrar una (fingida) coherencia, las autoridades catalanas han querido hacer a toda costa lo que no era posible, engañando así a sus ciudadanos con una supuesta independencia que deja a Cataluña al borde del abismo. Así, las temidas ‘fugas’ de empresas ya están teniendo lugar, habiendo comenzado incluso antes de que el presidente de la Generalitat hiciera esa curiosa, cuanto menos, declaración de ‘independencia’.

El número de empresas que, hasta el día 18 de octubre, habían trasladado su sede social de Cataluña ascendía a 800. Y no sólo eso, sino que la Agencia Tributaria está registrando numerosas peticiones de cambios en los domicilios fiscales, con las consiguientes desventajas sobre la recaudación de impuestos y el ocupación de los ciudadanos. De esta manera, el empleo sin ninguna duda va a verse muy afectado y, por ende, el sistema de pensiones, que de por sí se encuentra en una situación de importantes dificultades.

Lo que era motivo de orgullo hasta hace unos meses está entrando en zona de turbulencias. ¿Es posible que parte de la fuerza de Cataluña sea precisamente estar dentro de este país? ¿Es posible que todas esas ventajas, que son incuestionables, se deban en parte a su pertenencia a un estado como España, dentro de una comunidad como la Unión Europea? ¿Es posible que los datos no lleguen a ser tan favorables estando solos? Personalmente, mi respuesta a todas estas preguntas es SÍ.

Por eso, me gustaría apelar a la responsabilidad de todos, cada uno desde su ámbito y sus posibilidades, para no causar más fractura y división. Para que, desde la legalidad constitucional, tendamos lazos y evitemos que esto llegue a convertirse en una guerra civil pero sin lucha, donde unos odian a otros. Lo que más me preocupa y apena, sin duda, es la fractura social: familias divididas, grupos de amigos rotos, pueblos y zonas de España enfrentados encarnizadamente por algo que rebasa la mera discusión política.

Volvamos a la cordura, al orden y la legalidad y trabajemos para lograr una convivencia pacífica de todos los españoles.

Sol Sepúlveda
Ministra de Empleo y Seguridad Social de AOM

 

Otro chantaje a la sociedad

LA HUELGA EN EL AEROPUERTO DE EL PRAT CONSTITUYE ANTE TODO UN CHANTAJE A LA SOCIEDAD Y A LAS INSTITUCIONES

Hace un par de meses fui a una reunión de Young and Seekers, un grupo genial que tiene la búsqueda de la mejora y el aprendizaje como filosofía de vida. Allí estaba Alejandro Artacho; CEO y fundador de SPOTAHOME, mencionó en un discurso motivante que las personas estaban divididas en dos grupos: players y víctimas, animando a los presentes a ser players.

Me pareció una manera muy “startupera” de decirlo, políticamente correcta. Desde mi perspectiva la división entre gente responsable de su vida y gente que ve una conspiración mundial en su infortunio ha existido siempre. Si bien la evolución de la sociedad va restando argumentos progresivamente a estos últimos.

Si bien sus argumentos están en caída libre, el victimismo está de moda. Este victimismo se está reflejando en las polémicas huelgas.

Las huelgas se suponían una reacción a unas condiciones laborales injustas, estuvieron en auge en la Inglaterra industrial del siglo XIX, la clase obrera hizo uso de ellas como herramienta de presión para mejorar su situación. Mucho ha llovido desde la Inglaterra de los Peaky Blinders. La situación de indefensión que se sufría en el siglo XIX, con las dificultades de acceso a la formación y a la información, la reducida movilidad geográfica… etc, no tiene nada que ver con la situación actual donde todos tenemos acceso a la formación y la información. Como decía Matt Damon en El indomable Will Hunting a un alumno de Derecho de Harvard: “Te has gastado miles de dólares en una formación que te hubiese costado un par de pavos en retrasos en la biblioteca pública”.

En la actualidad hay muchos sectores que mediante la huelga pueden chantajear a la sociedad para que se mejoren sus condiciones laborales. En la compleja maquinaria económica nacional casi todos los engranajes son indispensables, pero no por ello tiene derecho cada pieza a poner en jaque constante el buen funcionamiento de nuestra economía.

El último ejemplo son los trabajadores de EULEN del aeropuerto de Barcelona. Estos individuos conocedores de su posición de poder han decidido que tenían que mejorar sus condiciones laborales. En vez de buscar en el libre mercado un puesto de trabajo que cumpliese con sus expectativas, o crear ellos una empresa y dar trabajo en unas condiciones acorde a sus demandas, han decidido chantajear a la sociedad española dificultando sus vacaciones y empeorando la imagen de España en el extranjero, imagen imprescindible, ya que como comentó en su día mi colega Sol Sepúlveda, el turismo supone más del 15% de la economía española.

Este patrón de comportamiento se repite mucho en la actualidad, alegar la indefensión y ejercer el chantaje; otros ejemplos son las huelgas de los recogedores de basura, las huelgas de los conductores de metro… etc.

Europa, pese a ser mejorable, es el paraíso del mundo, la gente es libre para cambiar de trabajo, tiene medios para aprender otras profesiones, tiene libertad de movimiento, tiene libertad de expresión… Nada impide a esos trabajadores de EULEN buscar otro trabajo, estoy seguro que con un 20% de paro en España, alguien querrá su puesto vacante.

Los empleados de EULEN con su caprichosa huelga están poniendo en riesgo la seguridad en el aeropuerto y están perjudicando a unos de los pilares de nuestra economía. Desde AOM, creo contar con el apoyo de todos mis compañeros de gabinete, estamos a favor de que se haya hecho uso de la Guardia Civil para continuar con la actividad normal del aeropuerto de El Prat. La Guardia Civil ha demostrado ser flexible a la hora de asumir nuevas funciones y tener gran vocación de servicio público.

Jorge Gancedo
Ministro del Interior de AOM

¿Nos abandona la FED demasiado pronto?

LA SITUACIÓN ECONÓMICA DE EEUU PARECE PODER AGUANTAR UNA SUBIDA PAULATINA DE TIPOS, ALGO YA DESCONTADO POR EL MERCADO, MIENTRAS QUE LA VIEJA EUROPA ES MAS DEPENDIENTE DEL ECB

El pasado 14 de diciembre la FED decidió incrementar en 25 puntos básicos el rango de tipos de interés para los fondos federales de Estados Unidos (Target Federal Funds Rate) estableciendo dicho rango entre 0.50% y 0.75%. Esta tasa, que estuvo en mínimos históricos desde 2008 a 2015, regula el tipo de interés por el cual los bancos se prestan dinero entre ellos generalmente en operaciones intradía. De esta forma, los bancos obtienen financiación rápida con la que poder cumplir con sus requerimientos de capital.

Pero, ¿por qué el mercado mira con tanta atención a las políticas de los diferentes Bancos Centrales respecto a esta tasa? La FED, principalmente, utiliza esta tasa para dos objetivos: estabilización de precios (con un objetivo actual de inflación del 2.0%) y la creación de empleo. Un incremento de esta tasa desalienta a los bancos a prestarse dinero entre sí para llegar a sus requerimientos de capital al incrementar el coste del mismo y por lo tanto deben recurrir a incrementar sus reservas internamente inyectando menos dinero en el mercado o incrementando el tipo de interés de sus préstamos. Por el contrario una bajada de esta tasa incentivaría los préstamos interbancarios y maximizaría la cantidad de capital que los bancos pueden inyectar en el mercado en forma de préstamos a la vez que reduciendo su coste para el consumidor.

Para entender si es el momento adecuado o no para que la FED suba tipos, si debe seguir haciéndolo y a qué ritmo es importante tener en cuenta el concepto de “Tipo de interés Natural”.  Este estado de equilibrio es aquel en el que la tasa de interés es consistente con una inflación estable y con la economía a su nivel más eficiente. Si se estableciese una tasa de interés por encima de su punto de equilibrio se podría dar una situación de falta de liquidez en el mercado ya que el coste que los bancos establecerían para financiar la economía sería excesivo para el sector productivo con la consiguiente caída económica y crecimiento de la morosidad lo que a su vez podría llevar a una caída de precios (pudiendo llegar al extremo de deflación) y además afectaría la propia solvencia de los bancos. Si la tasa de interés estuviese por debajo del punto de equilibrio se daría el caso contrario.

Por lo tanto debemos hacernos dos preguntas:

  1. ¿Se encuentra la economía de EEUU y la economía mundial suficientemente preparada para una subida de tipos?
  2. ¿Acompañaran el resto de Bancos Centrales el cambio de sentido en la política monetaria de la FED y al mismo ritmo?

Analicemos primero cual es el estado actual de los puntos cardinales sobre los que la FED y el resto de bancos centrales basan su política monetaria: la inflación y el empleo. La inflación en Estados Unidos cerro 2016 en 2.1%, su tasa más alta desde 2012, un 0.1% por encima de la inflación objetivo marcada por la FED. Los analistas esperan que si el precio del petróleo se mantiene estable la inflación americana se mantendrá entre el 2%-2.5%. Mientras que en la zona Euro la inflación ha crecido desde 0.2% en diciembre 2015 a 1.1% en diciembre 2016. Muy por debajo del target del BCE del 2.0%. Primera discrepancia entre momento macro de EEUU vs Europa, ya que mientras que EEUU llega a su target de inflación la Unión Europea está por debajo con estimaciones de analistas para los próximos años del 1%-1.6%.

En cuanto al empleo, la tasa de desempleo en EEUU a diciembre 2016 fue 4.7%, colocándose al mismo nivel que los mejores datos de desempleo en niveles pre 2008. Por el otro lado la tasa de desempleo de la zona Euro a diciembre de 2016 es de 8.3% en comparación con niveles pre 2008 de entorno al 6.5%. Aunque hay muchos matices a estos números como la creciente desigualdad de poder adquisitivo, problemas estructurales de algunos países de la zona Euro y el tipo/calidad de trabajo creado en comparación con hace una década se observa de nuevo en este dato macro cierta disparidad en la consolidación de la recuperación económica entre EEUU y Europa.

Aunque aún hay dudas sobre las políticas económicas que la administración Trump llevará a cabo las señales parecen indicar que se centrará en una reforma fiscal que sirva de estímulo a la economía previendo un crecimiento del PIB en 2017 del 2.1% vs 1.6% en 2016. Otras reformas fiscales como las llevadas a cabo bajo la administración Reagan y Bush ya tuvieron un importante éxito pero hay que tener en cuenta que en el caso de Trump el estímulo es para una economía operando ya a su máxima capacidad.

En conclusión la combinación de un crecimiento más acelerado de la economía americana como resultado en parte del posible estímulo fiscal y una inflación alineada con los objetivos de la FED contribuirán en mi opinión a más incrementos de los rangos de tipos de interés en 2017 y 2018. En esencia se está sustituyendo una política de estímulos basada en políticas monetarias de la FED (reducción de tipos de interés y Quantitative Easing) por estímulos fiscales. Por otro lado Europa y Japón no han consolidado de forma tan agresiva como EEUU su recuperación económica lo que hace pensar que los bancos centrales de estas regiones no llevaran a cabo una subida de tipos o al menos no tan rápido como la FED. De hecho, el BCE en su reunión del pasado 19 de enero no incremento los tipos aunque si rebajo la cifra del QE mensual de €80 billones a €60 billones a partir de marzo 2017.

Guillermo Mira
Ministro de Economía y Competitividad de AOM

¿Nos abandona la FED demasiado pronto?

LA SITUACIÓN ECONÓMICA DE EEUU PARECE PODER AGUANTAR UNA SUBIDA
PAULATINA DE TIPOS, ALGO YA DESCONTADO POR EL MERCADO, MIENTRAS
QUE LA VIEJA EUROPA ES MAS DEPENDIENTE DEL ECB

El pasado 14 de diciembre la FED decidió incrementar en 25 puntos básicos el rango de tipos de interés para los fondos federales de Estados Unidos (Target Federal Funds Rate) estableciendo dicho rango entre 0.50% y 0.75%. Esta tasa, que estuvo en mínimos históricos desde 2008 a 2015, regula el tipo de interés por el cual los bancos se prestan dinero entre ellos generalmente en operaciones intradía. De esta forma, los bancos obtienen financiación rápida con la que poder cumplir con sus requerimientos de capital.

Pero, ¿por qué el mercado mira con tanta atención a las políticas de los diferentes Bancos Centrales respecto a esta tasa? La FED, principalmente, utiliza esta tasa para dos objetivos: estabilización de precios (con un objetivo actual de inflación del 2.0%) y la creación de empleo. Un incremento de esta tasa desalienta a los bancos a prestarse dinero entre sí para llegar a sus requerimientos de capital al incrementar el coste del mismo y por lo tanto deben recurrir a incrementar sus reservas internamente inyectando menos dinero en el mercado o incrementando el tipo de interés de sus préstamos. Por el contrario una bajada de esta tasa incentivaría los préstamos interbancarios y maximizaría la cantidad de capital que los bancos pueden inyectar en el mercado en forma de préstamos a la vez que reduciendo su coste para el consumidor.

Para entender si es el momento adecuado o no para que la FED suba tipos, si debe seguir haciéndolo y a qué ritmo es importante tener en cuenta el concepto de “Tipo de interés Natural”.  Este estado de equilibrio es aquel en el que la tasa de interés es consistente con una inflación estable y con la economía a su nivel más eficiente. Si se estableciese una tasa de interés por encima de su punto de equilibrio se podría dar una situación de falta de liquidez en el mercado ya que el coste que los bancos establecerían para financiar la economía sería excesivo para el sector productivo con la consiguiente caída económica y crecimiento de la morosidad lo que a su vez podría llevar a una caída de precios (pudiendo llegar al extremo de deflación) y además afectaría la propia solvencia de los bancos. Si la tasa de interés estuviese por debajo del punto de equilibrio se daría el caso contrario.

Por lo tanto debemos hacernos dos preguntas:
  1. ¿Se encuentra la economía de EEUU y la economía mundial suficientemente preparada para una subida de tipos?
  2. ¿Acompañaran el resto de Bancos Centrales el cambio de sentido en la política monetaria de la FED y al mismo ritmo?
Analicemos primero cual es el estado actual de los puntos cardinales sobre los que la FED y el resto de bancos centrales basan su política monetaria: la inflación y el empleo. La inflación en Estados Unidos cerro 2016 en 2.1%, su tasa más alta desde 2012, un 0.1% por encima de la inflación objetivo marcada por la FED. Los analistas esperan que si el precio del petróleo se mantiene estable la inflación americana se mantendrá entre el 2%-2.5%. Mientras que en la zona Euro la inflación ha crecido desde 0.2% en diciembre 2015 a 1.1% en diciembre 2016. Muy por debajo del target del BCE del 2.0%. Primera discrepancia entre momento macro de EEUU vs Europa, ya que mientras que EEUU llega a su target de inflación la Unión Europea está por debajo con estimaciones de analistas para los próximos años del 1%-1.6%.



En cuanto al empleo, la tasa de desempleo en EEUU a diciembre 2016 fue 4.7%, colocándose al mismo nivel que los mejores datos de desempleo en niveles pre 2008. Por el otro lado la tasa de desempleo de la zona Euro a diciembre de 2016 es de 8.3% en comparación con niveles pre 2008 de entorno al 6.5%. Aunque hay muchos matices a estos números como la creciente desigualdad de poder adquisitivo, problemas estructurales de algunos países de la zona Euro y el tipo/calidad de trabajo creado en comparación con hace una década se observa de nuevo en este dato macro cierta disparidad en la consolidación de la recuperación económica entre EEUU y Europa.

Aunque aún hay dudas sobre las políticas económicas que la administración Trump llevará a cabo las señales parecen indicar que se centrará en una reforma fiscal que sirva de estímulo a la economía previendo un crecimiento del PIB en 2017 del 2.1% vs 1.6% en 2016. Otras reformas fiscales como las llevadas a cabo bajo la administración Reagan y Bush ya tuvieron un importante éxito pero hay que tener en cuenta que en el caso de Trump el estímulo es para una economía operando ya a su máxima capacidad.

En conclusión la combinación de un crecimiento más acelerado de la economía americana como resultado en parte del posible estímulo fiscal y una inflación alineada con los objetivos de la FED contribuirán en mi opinión a más incrementos de los rangos de tipos de interés en 2017 y 2018. En esencia se está sustituyendo una política de estímulos basada en políticas monetarias de la FED (reducción de tipos de interés y Quantitative Easing) por estímulos fiscales. Por otro lado Europa y Japón no han consolidado de forma tan agresiva como EEUU su recuperación económica lo que hace pensar que los bancos centrales de estas regiones no llevaran a cabo una subida de tipos o al menos no tan rápido como la FED. De hecho, el BCE en su reunión del pasado 19 de enero no incremento los tipos aunque si rebajo la cifra del QE mensual de €80 billones a €60 billones a partir de marzo 2017.