Se alquila

UNA VEZ APROBADO EL PROYECTO DE LEY QUE REDUCE LAS COMISIONES Y REFUERZA LA TRANSPARENCIA DE LOS CRÉDITOS BANCARIOS, PARECE QUE EL MERCADO BANCARIO VA A PRESTAR MAYOR ATENCIÓN A LA HORA DE ACREDITAR SU DINERO. EN ESTE CONTEXTO, EL ALQUILER SE POSTULA COMO UNA ALTERNATIVA ATRACTIVA PARA EL INQUILINO.

Ya hablamos hace unos meses sobre el mercado inmobiliario y su tendencia y es ahora cuando el Gobierno da un paso adelante en la búsqueda de soluciones al problema de las hipotecas en España. Se trata de un problema complejo en el que intervienen muchos agentes y hay muchas partes implicadas. No es mi intención buscar un responsable o culpable en el fracaso de algunos acuerdos hipotecarios que han terminado perjudicando a clientes y/o entidades.

Históricamente en España la vivienda se consideraba un activo refugio, es por ello por lo que los españoles seguíamos fácilmente la tendencia a hipotecarnos, aunque supusiera una obligación mensual con el banco, nos reportaba cobijo “asegurado” y era una inversión que parecía interesante frente a otras menos conocidas. Con la renta fija en valores muy bajos, los depósitos bancarios próximos al 0% de interés y una renta variable difícil de precisar, la vivienda recobra protagonismo.

Por el contrario, es bastante reciente la crisis inmobiliaria y la explosión de la burbuja, por ello, no resulta un terreno recomendable para quien no puede hacer frente, con alta seguridad, a los pagos de la hipoteca. El Gobierno, en una búsqueda por reforzar la transparencia y reducir los gastos asociados a la modificación de los contratos hipotecarios, aprueba un Proyecto de Ley por el cual, entre otras cosas, se plantean:

  • Se abaratan las comisiones de amortización anticipada de los préstamos a tipo variable, hasta anularse a partir de cinco años.
  • Las comisiones por conversión de tipo variable a fijo se suprimen a partir del tercer año y se rebajan los gastos de notaría y registro.
  • El hipotecado recibirá asesoramiento gratuito del notario sobre el contenido del contrato durante los siete días previos a la firma.
  • Se amplía a nueve impagos o al 2 por 100 del capital el requisito para que la entidad financiera pueda iniciar la ejecución del préstamo.

Este paso, en contraste con la normativa todavía vigente, podría dificultar el acceso al crédito por parte de algunos clientes a los que sus entidades bancarias no quieran prestar dinero. Este Proyecto de Ley surge de una directiva europea aprobada en 2014 que pretende combatir una posible nueva burbuja inmobiliaria ante la apertura del grifo del crédito suscitada en cuanto comenzó la recuperación económica.

A todo esto hay que añadir que, siendo España un país a la cola de las estadísticas europeas en alquiler de vivienda, con un 22,2% de la población frente a un 30,7% de la media europea; y una continua subida de los precios del alquiler (un 13,5% en los últimos dos años). La modalidad del alquiler recibe además el apoyo por parte del Ministerio de Fomento tras la creación del nuevo grupo de trabajo que elaborará información y estadísticas oficiales sobre los arrendamientos.

Parece evidente que el mercado inmobiliario sigue mejorando y que cada vez se hace más viable la posibilidad de alquilar frente a la tradición española.

Juan Abascal
Ministro de Fomento de AOM

No se paga más por ser catalán

DESPUÉS DE LA AMENAZA SECESIONISTA POR PARTE DE LA GENERALITAT DE CATALUNYA, EL GOBIERNO CENTRAL DEBE ENFRENTAR POSIBLES CONSECUENCIAS EN ÉSTA Y OTRAS COMUNIDADES. CEDER ANTE EXIGENCIAS NO FUNDAMENTADAS NO PARECE LA RESPUESTA QUE DEBA TOMAR EL EJECUTIVO.

Estoy absolutamente de acuerdo en la “plurinacionalidad” que caracteriza a España, las diferencias que existen entre comunidades, provincias y comunidades vecinales. Considero que es parte de la riqueza que tenemos y que es un error buscar nuevas diferencias con el único fin de dividirnos. Defiendo la conservación de esas diferencias en cultura, historia y lengua, así como en muchas otras áreas, pero distinguiendo el respeto y la protección frente a la intolerancia y la imposición.

Tal como sucede en otros ministerios, soy partidario de que desde Fomento se trasladen competencias a las autonomías, nadie mejor que los dirigentes que viven en un área determinada a la hora de comprender las necesidades requeridas. Sin embargo, hay competencias que desde mi punto de vista son únicas y exclusivas del Gobierno Central. Por ejemplo, que este obligue a defender el catalán, el euskera y las demás lenguas cooficiales, así como otras no oficiales como el asturiano o el aragonés, al mismo tiempo que protege el castellano como lengua principal.

Las comunidades autónomas de España, dentro del ordenamiento jurídico estatal, están dotadas de cierta autonomía legislativa con representantes propios, y de determinadas competencias ejecutivas y administrativas. Últimamente se habla mucho de la posibilidad de establecer una España federal. La realidad es que lo podemos llamar como queramos ya que, el hecho de ser un estado federado no implica tener una mayor descentralización de las competencias, y si es así, que alguien me explique el caso de la República Bolivariana de Venezuela. Lo que creo que ayudaría es tener un Senado que fuera efectivamente una cámara de representación territorial, algo que, desde mi punto de vista, no tenemos ahora mismo.

Las competencias más importantes que comparten nuestras comunidades se refieren a educación, sanidad, cultura y lengua, ordenación del territorio y urbanismo. Es cierto que algunas comunidades, como el País Vasco y Navarra, disponen de un poder y una autonomía fiscal más extensivos que el resto. Sin embargo, la Comunidad Autónoma de Cataluña coincide con las otras 14 al compartir la gestión de impuestos con el Gobierno Central, recogiendo por ejemplo sus propios impuestos de patrimonio y sucesiones, una parte del IRPF y un 50% del IVA y otros impuestos como el especial sobre el alcohol.

En un país en el que está más que asumido el hecho de que una persona con mayores ingresos pague, no sólo más impuestos si no un mayor porcentaje de IRPF, no entiendo como el principal argumento para independizarse es la oposición frente al principio de solidaridad entre comunidades. No me cansaré de repetirlo, no pagan más por ser catalanes, si no por tener mayores ingresos. Si tan convencidos están de semejante injusticia, que exijan al Govern una bajada de los impuestos sobre los que sí tienen autoridad.

Por otro lado, y para aprovechar la fecha de publicación de este artículo (siendo yo “no partidario” de acudir al artículo 155 para disolver el gobierno de la Comunidad Autónoma de Cataluña), viendo los últimos movimientos, prefiero que sea Rajoy quien suspenda la autonomía de Cataluña antes de que lo haga Puigdemont.

Juan Abascal
Ministro de Fomento de AOM

Visca Catalunya

BUSCAR LA SOLUCIÓN AL PROBLEMA DE QUE UNA PARTE DE LOS ESPAÑOLES NO SE CONSIDEREN ESPAÑOLES TAMBIÉN ES OBLIGACIÓN DEL GOBIERNO CENTRAL. EXPLICAR LOS MOTIVOS DE UNA RUPTURA FORZADA POR UNA PARTE DE LA POBLACIÓN TAMBIÉN ES OBLIGATORIO PARA CON EL RESTO DE ESPAÑOLES.

No es fácil plantear las posibles consecuencias tanto para el resto de España como para Cataluña si se produjera finalmente la independencia, sin embargo, es obligatorio esforzarse en encontrar lo que es bueno para el conjunto de los ciudadanos y trabajar por ello.

Estoy absolutamente a favor de una consulta catalana sobre qué es lo que mueve a aquellos que se sienten una nación diferente y a aquellos que se consideran españoles. De esta forma, podríamos encontrar aquellas realidades que nos unen y nos separan. Sería simplemente un ¿Sí/No? ¿Por qué? / Per què? Sin embargo, tenemos miedo a las preguntas y pavor a las respuestas. No imagino al señor Mariano Rajoy prestando atención a aquello que nos separa. Ni mucho menos al Presidente de la Generalidad de Cataluña, don Carles Puigdemont, repasando los motivos que nos unen.

Argumentos históricos, culturales, lingüísticos, económicos o sentimentales serían algunos de los más utilizados. Pensar que Cataluña se debe independizar porque tiene un origen que no es común al resto de España, llevaría a separar a su vez Cataluña en pequeñas naciones ya que, según que fecha elija cada uno, cada pueblo tendría motivos para crear un nuevo país. Y, cuando pase el tiempo que “alguien” estime necesario, si España y Cataluña llevan el “suficiente” tiempo unidos, ¿se terminará el argumento histórico? ¿Quién decide ese tiempo? ¿Por qué no cuando estaban los fenicios y existía ya el término i-spn-ya? ¿Con los visigodos o la España árabe dónde estaba Cataluña? Si por otro lado el argumento es cultural, no se puede debatir contra quien no quiere entender que, respetando y salvaguardando culturas propias y ajenas, el enriquecimiento social es superior.

Si la lengua es un motivo de peso, espero que no importen los acentos…nos encontraríamos con numerosos países ingestionables dentro de España. Peor aún, si por el contrario sucede que el uso de una lengua delimita fronteras, en unos años habrá tres países en el mundo: España, Inglaterra y China, Dios quiera que por ese orden. Económicamente no soy un experto en la balanza de pagos ni en el resultado del principio de solidaridad entre comunidades, pero estoy seguro de que en nuestra historia común ha habido decisiones que han impulsado el crecimiento económico de la comunidad catalana. Desde el punto de vista del Ministerio de Fomento, las inversiones en infraestructuras clave como el aeropuerto de El Prat, el puerto de Barcelona, el Corredor del Mediterráneo, las infraestructuras ferroviarias de alta velocidad entre Madrid-Barcelona o Barcelona-París con transporte de pasajeros y mercancías, no podrían ser respaldadas con la misma fuerza desde un Gobierno Autonómico sin subir los impuestos o reduciendo en otras partidas. No creo que los catalanes paguen más por ser catalanes si no porque son más ricos (aunque no esté de acuerdo en la distribución de impuestos de nuestro país, no es el tema que nos ocupa).

Contra argumentos sentimentales no encuentro replica posible, simplemente trabajar para, si en algún momento lo fueron, recuperar a esa parte de los españoles que también es imprescindible.

Juan Abascal
Ministro de Fomento de AOM

¡Por España! Bueno, y por los españoles

 

EN 2016 UNA ACTITUD EJEMPLAR DE LOS CIUDADANOS ESPAÑOLES CONFIÓ MÁS EN LO CONSEGUIDO POR LA ANTERIOR ADMINISTRACIÓN QUE EN LAS PROMESAS IRREALIZABLES DE LA IZQUIERDA

Una de los últimos artículos de opinión que vimos en la prensa en 2016 fue la tercera de ABC en la que Antonio Garrigues Walker despedía el año con unas profundas palabras. En ellas, el jurista afirmaba que “2017 puede ser una espléndida oportunidad para demostrar -como país- nuestra fuerza y nuestra capacidad de acción”. Un mensaje de futuro lleno de esperanza por ver con una determinación clara que el papel de España en el mundo puede ser crucial. Hablaba de futuro, al contrario que el -me atrevo ya a decir- intelectual Juan Ramón Ralló, quien en su columna en El Confidencial del día anterior hacia una reflexión de ese 2016 reflejo de todas las imperfecciones de la democracia.

Ambas tribunas me invitaron a la reflexión y tras algunos thoughts comprobé la doble satisfacción que tengo al contemplar tanto el agotado 16 como el prometedor 17. Si hace un año me hubieran dicho que España sería el único gran país donde el populismo no triunfaría, no me lo hubiera creído; como tampoco lo hubiera hecho si me dijeran que en Estados Unidos iba a ganar Trump o que Gran Bretaña se iba a desvincular del proyecto europeo. ¡Increíble!

Bien es cierto que nos costó sangre sudor y lágrimas formar un gobierno en España, pero finalmente se logró. No escondo mi simpatía por el actual Ejecutivo y por el presidente Rajoy, y los resultados electorales en junio mostraron a mi parecer una gran madurez en los españoles. Creí que los cantos de sirena podemitas podrían haber convencido a la sociedad para catapultarles a la segunda posición, pero una actitud ejemplar de los ciudadanos confió más en lo conseguido por la anterior administración que en las promesas irrealizables de la izquierda. ¿Voto del miedo? ¡Toma ya, claro que sí! “No quiero que mi país se arruine y voto a los que crean más de 1.500 puestos de trabajo al día a pesar de que son un partido ensuciado por la corrupción”, o en otras palabras, madurez. Y hablo de ‘madurez’ porque la diferencia entre un adulto y un niño es la correcta atribución de importancia a los problemas, y los españoles le dieron más importancia al empleo que a la renta mínima, al crecimiento que al reparto, al corto que al largo plazo. De verdad, muy orgulloso.

He de criticar aquí algunos de los gestos que ha tenido en los últimos días el gobierno del PP al tomar medidas alejadas de la libertad. Les puedo asegurar que hago todo lo posible por ponerme en la piel de Rajoy a la hora de ser un interlocutor entre Bruselas, oposición, instituciones y sociedad civil, pero me cuesta mucho entender mayores impuestos, subidas sorprendentes del SMI, o aumentos salvajes de gasto. Hay que pagar, hay que reducir, hay que ahorrar. Todo lo que tú quieras que ‘haya’ pero al final siempre queda mermado el bolsillo de las personas, su propiedad privada, su libertad.

Y con esto vuelvo al título donde reflejo un sentimiento de orgullo por nuestro país, pero también por sus ciudadanos, quienes han tenido una responsabilidad clave con su país y sin embargo ven como vuelven a ser las víctimas una vez más. No voy a ocultar que argumentos como “la subida del SMI”, “la imposición de tasas a empresas” o “el aumento de las pensiones” defienden que dichas medidas se han hecho para proteger al ciudadano. Claro, a corto plazo, tal y como haría cualquier gobierno de apariencia socialdemócrata y/o comunista. Volvamos a la senda de la reforma laboral, ese gran proyecto de la X legislatura que impulsó a través de unos intentos de libertad a la economía española y al crecimiento de todas sus gentes. Si se hizo una apuesta a largo plazo y funcionó electoralmente a pesar de tener la oposición más feroz vista en España, ¿por qué no iba a resultar eficaz ahora? El año que arranca nos exige olvidar los acuerdos cortoplacistas y los grandes pactos llenos de populismo. Como podría haber dicho un tocayo mío: “futuro, futuro y futuro”.

Cierro el estreno de AOM 2.0 con las mismas palabras de AGW. “Una España fuerte descubrirá que es mucho más importante y mucho más capaz de lo que creemos. Llegó nuestro momento”.

Julio Wais
Presidente de Gobierno de AOM

 

La unión como ideal

7 LEYES ÓRGANICAS EDUCATIVAS EN MÁS DE 40 AÑOS SON MUCHAS. CAMBIARLA CADA LEGISTALTURA ES MUCHO. ES MÁS QUE MUCHO, ES INADMISIBLE
Reconozco que no soy el mayor devoto del informe PISA. Aunque la idea me parece buena, creo que los resultados de los exámenes se malinterpretan, o no reflejan toda la verdad. Al PISA se le da demasiada importancia, en mi opinión. Según el último informe, España se encuentra en el grupo de países europeos que, en materia educativa, lidera incontestablemente Finlandia, aunque con algunos peros. Los números en ciencias y matemáticas, bajan; los de lectura, aumentan. Otro día hablamos de los países asiáticos, imbatibles.
Lo que yo creo es que ni somos los más listos del cotarro, ni los tontos del pueblo. Los números de PISA no deben entenderse como los de la Champions League. Sin embargo, debajo de todo lo que mide la OECD en términos educativos creo que subyace algo de verdad. Algo que nos hace, todavía, estar por debajo de aquellos países 'top'. Y algo que hace que sea necesario una unión, que es lo que quiero defender desde esta tribuna.

Yo quiero un AVE de esos (II)

ADEMÁS DE LAS COMPLICACIONES INGENIERILES QUE HA ENFRENTADO EL CONSORCIO, OTROS ASUNTOS MENOS TÉCNICOS HAN HECHO DE ESTE PROYECTO UNO DE LOS MÁS COMPLEJOS LLEVADO A CABO POR LA MARCA ESPAÑA. CERRAR DE MANERA EXITOSA ESTA OBRA ES UNO DE LOS GRANDES RETOS DEL FUTURO MÁS INMEDIATO PARA FIRMAS COMO OHL, ADIF, RENFE, TALGO E INECO.

Si fuera necesario elegir una palabra para definir este majestuoso proyecto sería: adversidad. La obra del AVE de los peregrinos se ha visto retrasada por varios motivos, entre los que se pueden enumerar los problemas técnicos, los cambios y modificaciones implementadas desde el inicio, los retrasos de la primera fase del proyecto (ejecutada por un consorcio chino) y, recientemente, ha salido a la palestra una noticia sobre la inundación de uno de los túneles próximo a la ciudad de Jeddah.

A todo esto, hay que añadir las tensiones existentes entre cliente y contratista, motivadas principalmente por los cambios respecto al contrato original y por los litigios sobre quién se hará finalmente cargo de los sobrecostes de la obra y en qué medida.

Aparentemente, los gastos extraordinarios es el punto más conflictivo de estos últimos años. En numerosas ocasiones hemos leído en la prensa las duras negociaciones que existen entre ambas partes para llegar a un consenso en este punto. Algunos cifran los sobrecostes en unos 200 millones de euros. Otros, más pesimistas, consideran que han podido llegar hasta los 1.600 millones. Como viene siendo habitual, en proyectos que involucran a tantas partes, resulta complicado demostrar la veracidad de los datos debido al oscurantismo que les caracteriza.

La obra del AVE de los peregrinos se ha visto retrasada por varios motivos. Fuente: La Vanguardia
No se puede definir con total certeza lo que está pasando realmente, seguramente ni los propios implicados lo sepan, sin embargo, resulta peculiar que el consorcio haya cambiado de CEO cuatro veces, motivadas, también presuntamente, por los conflictos de intereses entre las empresas participantes.

Sin embargo, por buscar una noticia positiva en la gestión de la obra de tren de los jeques, el consorcio, en continua supervisión por las autoridades públicas españolas, se muestra receptivo a la hora de encontrar una solucióna las diferencias existentes, a pesar de haber rechazado lo que consideraban “acercamientos económicos suficientes”.

La persona al frente de la obra es ahora Álvaro Senador-Gómez, encargado, si no cambian las cosas, de terminar un proyecto que se está prolongando más de lo esperado. Desde aquí animo al consorcio español-saudí a que concluya de la mejor forma posible y evitando un “choque de trenes” que fuera perjudicial para la marca España.


Juan Abascal