Cinco medidas clave para volver a la senda del crecimiento económico

EL FUTURO GOBIERNO NO PUEDE RETRASAR LAS REFORMAS ECONÓMICAS QUE
DESDE HACE AÑOS EL MERCADO RECLAMA. APOSTAR POR LA TECNOLOGÍA Y LA
BAJADA DE IMPUESTOS SON DOS ELEMENTOS FUNDAMENTALES.
Hace unos días asistíamos a uno de los debates más esperados, y como era de esperar tuvo una fuerte repercusión en todos los medios y especialmente en las rrss, de donde se pudo obtener una conclusión clara: los españoles no están dispuestos a votar por tercera vez. 
Hemos asistido atónitos desde primera fila a un espectáculo de circo. Desde los amores y desamores de Sánchez con Rivera e Iglesias (recordemos que el amor suele ser cosa de dos y no de tres), hasta la pasividad de Rajoy. Es sorprendente cómo cuatro políticos no han sido capaces de ponerse de acuerdo. ¿Demasiadas líneas rojas? ¿Puede ser que todos los intentos de acercamiento hubiesen sido puro teatro y lo que buscaban era una segunda votación? En cualquier caso, existe un hecho innegable: el país va a la deriva, sin rumbo. Las reformas se han frenado, y a todos parece preocuparles más el poder que la estabilidad necesaria para volver a la senda del crecimiento.
Desde este Ministerio se urge y anima a que, tras el 26-J, se tomen medidas económicas de calado, teniendo siempre en mente que la fortaleza de una economía se mide por la capacidad que tiene esta para reaccionar ante cambios en sus ingresos y no por la rijidez que se introduce en ella a través de leyes y decretos. Asimismo, es crucial discernir las medidas urgentes de las importantes y, sobre todo, hacerlo de manera que el más beneficiado sea el ciudadano y no las arcas públicas.
El futuro gobierno no puede seguir retrasando las reformas económicas que desde hace años el mercado exige

Las medidas con:

  1. Urgente: Aplicar una política fiscal expansiva a las familias, traduciéndose en bajadas de impuestos. Es imprescindible devolverles poder adquisitivo y permitirles consumir y ahorrar más. Así se les compensaría el esfuerzo exigido durante los años más duros de la crisis. La bajada de los tipos impositivos del IRPF y un aumento de las deducciones y exenciones fiscales serían buenos ejemplos.
  2. UrgenteDisminuir las cotizaciones sociales a las que las empresas deben hacer frente por cada trabajador. Reducir el coste de contratación y de mantenimiento de un empleado permite contratar a más trabajadores, disminuyendo el desempleo y aumentando el consumo. Se permitirá el crecimiento de las empresas, facilitando que las micropymes, nuestro principal tejido económico, puedan crecer, obtener competitividad y acceder a economías de escala. Al mismo la medida implicaría un aumento de la base imponible del sistema, haciéndolo más sostenible. Es preferible un sistema con un gran número de trabajadores pero que paguen cotizaciones más bajas.
  3. Urgente: Negociar con la UE la flexilización de los acuerdos previamente firmados, especialmente los referidos al déficit y los recortes presupuestarios. Las bajadas de impuestos suponen en el corto plazo una disminución de los ingresos del país, pero a medio y largo, implican aumentos de ingresos y creación de empleo. Es imprescindible flexibilizar los niveles acordados para así no frenar la bajada de impuestos, y por tanto, la recuperación. Afortunadamente, el actual gobierno en funciones se encuentra en negociaciones y algunos expertos apuntan a que se obtendrá cierta mejoría.
  4. ImportanteFomentar alternativas de inversión más allá de los bancos. Una regulación adecuada que promocione y facilite nuevos tipos de financiación (crowdfunding, crowdlending, capital semilla) y figuras como la de los business angels ayudaría a pymes a sortear problemas de crédito en caso de turbulencias en el mercado. La situación actual de fuerte dependencia crediticia a través de los bancos ha demostrado su inestabilidad y falta de predisposición hacia la pequeña empresa. Establecer reducciones de impuestos a sociedades y vehículos de inversión que financien a pequeños empresarios es un ejemplo del tipo de acciones a introducir.
  5. ImportanteFomentar la inversión privada en I+D como gran generadora de valor en la economía. Es esencial apostar por modelos que se cimenten sobre la tecnología y no sobre los bajos costes laborales para desarrollar un crecimiento sostenible. La transformación del modelo productivo es lenta y puede tardar años. Sin embargo, es una decisión que antes o después debe asumirse. No es admisible que la política económica se plantee y altere de acuerdo a perspectivas de 4 años. Aunque pueda parecer que el gobierno debe orientar al país hacia los sectores que crea más acertados, la realidad es que el modelo productivo no puede ser definido por la clase política a golpe de subvención y decreto, sino por la empresa privada, con la toma de decisiones y la asunción de riesgo. El fomento de la inversión por parte de la administración debería restringirse al establecimiento del marco regulatorio óptimo, que atrajese inversión nacional y extranjera, redujese la burocracia y los trámites administrativos.
Independientemente del resultado de las elecciones el futuro gobierno no puede seguir retrasando las reformas económicas que desde hace años el mercado exige. Situar a España a la cabeza de las economías no es tarea fácil, pero requiere del esfuerzo de sus ciudadanos y especialmente de su clase política. Los ciudadanos ya han cumplido. Le toca mover ficha a la clase política.

Gonzalo Bonelo

Europa, las sirenas y el déficit

EN MITAD DE LA RECUPERACIÓN, ES VITAL MANTENER LAS POLÍTICAS
QUE NOS HAN LLEVADO A ELLA, Y NO COMPROMETER EL FUTURO
ECONÓMICO DEL PAÍS POR LOS CANTOS DE SIRENA DEL POPULISMO
Ha salido a la luz recientemente una carta dirigida al jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker escrita por el presidente en funciones del Gobierno, Mariano Rajoy. En esta carta, el señor Rajoy se justifica por el incumplimiento del objetivo de déficit y promete nuevos recortes para alcanzarlo si sale elegido en un nuevo Gobierno.
Sin entrar en que un presidente en funciones no debe prometer nada a Europa basándose en la posibilidad de ser elegido, lo cierto es que el objetivo de déficit no se ha cumplido y hay que tomar medidas. Desde el Ministerio de Hacienda, nos parecen curiosas las medidas propuestas tanto por el PSOE como por Unidos Podemos. Estos partidos se quejan de que los recortes suponen un freno a la economía del país y al estado del bienestar, y proponen planes de incremento de la presión fiscalaumento del gasto público y de renegociación de los plazos del déficit. Está muy bien proponer estas medidas, con el ejemplo reciente de Tsipras en Grecia, quizá deberían hacer un ejercicio de responsabilidad y no caer en el populismo.
España ya está en el camino de la recuperación. Fuente Vozpópuli.com
En cuanto a los efectos en la economía, subir los impuestos de sociedades y patrimonio, como proponen, desde luego que no va a ayudar al crecimiento, y como mucho va a ser un parche para las arcas del Estado a cambio de crecimiento futuro. Se olvidan los señores Sánchez e Iglesias que para que el déficit se mantenga controlado es necesario no sólo controlar el gasto sino mantener los ingresos. Una subida del impuesto de sociedades podría provocar la salida de muchas empresas del país, que ya ven con recelo la situación política actual. Una subida de los impuestos difícilmente va a ayudar al crecimiento económico. El segundo punto, el ataque al estado del bienestar, se basa en una visión cortoplacista. El requisito para que haya estado del bienestar es que el Estado pueda pagar sus gastos. Cuanto mayor sea el déficit, mayor será la prima que le exigirán a España en los mercados para financiarse. Reducir el déficit puede servir también para que el gasto del futuro sea en escuelas y hospitales y no en intereses a terceros. Por último, la renegociación de los plazos no es un opción excesivamente viable, visto que la Unión Europea no quiere renegociar, y para ello habrá que enfrentarse a sus deseos. El ejemplo de Grecia, con su enfrentamiento con la UE, muestra que por ese camino hay bastantes más problemas que ventajas. Evitar la multa y mostrar a los posi-bles inversores que somos un país que cumple con sus obligaciones ayudarían muchísimo a la recuperación económica.
¿Cuál debe ser la acción del Ministerio? Realizar recortes, pero recortes inteligentes. Se gastan auténticas barbaridades en proyectos que suenan como poco, sospechosos como bien apuntaba hace poco el señor Anson. Cuando se habla de recortes, la gente piensa en salud y educación, pero recortes también son eliminar las dietas excesivas de muchos cargos públicos, eliminar programas que son un pozo de nepotismo, privatizar compañías y eliminar gastos superfluos.
España ya está en el camino de la recuperación. Se crea empleo, sube el PIB, y la situación económica general está mejorando. Ha sido necesario realizar duros recortes, pero gracias a ellos estamos en situación de crear empleo y mejorar el nivel de vida del país. La mejor muestra de compromiso que podrían realizar los distintos partidos políticos, como propone el expresidente Aznar, sería realizar un gran pacto que blindase la ruta económica del paísAcordar los recortes que sean necesarios en las áreas que sean superfluas, no aumentar la presión fiscal en mitad de la recuperación, y mantener el gasto público controlado, con el objetivo de cumplir con las obligaciones con la UE.

Gonzalo Aguilar

No hay motivos para temer la libertad

EL ÚNICO PUNTO DE ENCUENTRO REAL QUE PUEDE EXISTIR EN LA

SOCIEDAD NO ES NI LA IGUALDAD NI LA JUSTICIA, SINO LA LIBERTAD

A menudo uno escucha que los mensajes siempre deben ser positivos, que es preferible afirmar algo que negarlo. El artículo empieza con un “no” en el título. Y lo hago a conciencia porque no creo que haya motivos para tener miedo a la libertad. Sin embargo después de ver, escuchar y recibir muchísimos argumentos para creer en ella, solo falta por decir que no los hay para desconfiar. Y es que no queda más remedio que aceptar que el único elemento que nos puede igualar realmente a todos, tanto personas físicas como jurídicas, instituciones y organizaciones, es la libertad.

A la España de los 50 millones (de la cual hablaremos cuando llegue el momento oportuno) se debe llegar habiendo realizado un gran giro a la libertad, viéndose dicho movimiento reflejado en el ámbito político, económico y social.

El supuesto “ahorro” de la próxima campaña a las elecciones del 26J nos sirve como ejemplo. Como liberal que soy, parto de que la ley y su imperio deben ser la base de toda democracia. Pero ni la propia democracia debe imponerse en una sociedad que elija libremente no aceptar dicho sistema. Por ello no creo que la solución a todos nuestros problemas sea la democratización de los partidos políticos, sino la “liberalización” de sus mecanismos de funcionamiento. No pongo en duda ningún formato, simplemente defiendo la libertad individual de la institución para funcionar a su antojo. Porque el único punto de encuentro real que puede existir en la sociedad no es la igualdad ni la justicia, sino la libertad. Los partidos han estado discutiendo sobre qué partidas deberían recortar. Sin embargo, solo en la libertad individual de cada institución pueden estar de acuerdo: que cada uno ahorre en donde crea. Ser austero por obligación no tiene ni mérito ni sentido y no podemos encumbrar cualquier pacto por el mero hecho de haber sido consensuado. En esta línea entra el problema de la corrupción: como dije anteriormente en otro de mis artículos (Tenemos un problema) “debe ser cada institución la que decida su nivel de exigencia interna a la hora de tratar asuntos propios”. El comportamiento interno del partido tendrá unas consecuencias reflejadas en las urnas, pero no podemos construir un sistema democrático aboliendo la libertad institucional.

La Libertad guiando al pueblo se ha convertido en un icono universal de la lucha por la libertad.

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Por otro lado, hago aquí mi primer llamamiento a la libertad económica. Seguro que mis queridos ministros son capaces de explicar mucho mejor que yo todas las grandes ventajas que tiene la libertad económica. Simplemente querría hacer hincapié en el hecho de que en España nunca se ha producido un gran movimiento de libertad económica y el cuál creo que traería a España los mejores años de prosperidad y bienestar que veríamos en nuestro país. En estos momentos según la Fundación Heritage nuestro Estado ocupa un modestísimo puesto 43 en el Índice de Libertad Económica 2016. El argumentario liberal es amplio pero querría simplemente relacionar los datos de libertad económica, esperanza de vida y renta per cápita. Atendiendo al ILE 2016 observamos que los 5 países con un mayor índice (Hong-Kong, Singapur, Nueva Zelanda, Suiza y Australia) tienen altísimos niveles de renta per cápita (51.300 dólares de media) y una esperanza de vida de 83 años. Los números que ofrece el portal de datos Gapminder sitúan a estos cinco países en lo más alto. Vean en la tabla el increíble progreso que se produce


Con la llegada del capitalismo a mediados del siglo XX los datos mejoraron definitivamente
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Por último, la libertad tiene que avanzar por todas las vías. Desde nuestro gobierno queremos que así sea y nuestros ministros ya están haciendo una fuerte apuesta. Gonzalo Bonelo, ministro de Economía hablaba de la presión fiscal que existe en España y el poco respeto que hay por la propiedad privada que se ve acribillada a impuestos. Desde Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente Antonio Gil-Delgado puso en duda ciertas políticas de izquierda a la hora de manipular el mercado mediante subvenciones a ecoproyectos de dudosa ecoeficacia. Hablamos de una libertad que vincula ideas con sentimientos. Así lo reflejaba Jorge Gancedo, ministro de Interior, quien defendía que en España se debe contemplar cualquier planteamiento ideológico y que nuestra ley tiene que velar por ello, por la libertad de pensamiento de cada uno. Estas ideas también tienen que llegar a la cultura. La tauromaquia forma parte de nuestro bagaje histórico y por ello Amadeo Lora, ministro de Justicia, declaraba que los amantes de la fiesta nacionaltienen derecho a seguir disfrutándola y que al final, como en tantas otras ocasiones, la solución se encuentra en respetar la libertad. Una libertad que no puede reducirse a nuestras fronteras. Luis Miguel Melián, responsable de Exteriores habló de este asunto sobre Venezuela: “El gobierno venezolano ya no es legítimo, y se aferra al poder a través de la fuerza. Es hora de que España y Europa miren de frente a los problemas y tomen soluciones”.

La cabecera del blog dice que “con una fuerte apuesta por la libertad aspiramos a una nueva gran España”. Y no es otro nuestro objetivo, el de unas aspiraciones de libertad que pretenden alcanzar todos los ámbitos de la realidad española.


Julio Wais

Oportunidades perdidas, promesas incumplidas y reputación agotada

NO SE PUEDE CONDENAR AL PAÍS A LA PASIVIDAD, A LA
TIMIDEZ DE APROVECHAR OPORTUNIDADES A MEDIAS

“You can’t build a reputation on what you’re going to do”, Henry Ford

Crisis. ¡Qué gran palabra eres ! ¡Y qué pocos defensores tienes! Y es que a menudo solemos asociar la palabra ‘crisis’ a una situación adversa, aquella que entraña riesgos y concentra peligros. Pensemos por un momento en el ejemplo más claro y reciente: la crisis económica, concretamente la española. ¿Qué ha supuesto la crisis? Desempleo, “recortes”, economía sumergida… ¿Y, algo positivo? Oportunidades, oportunidades y más oportunidades.
Desde mediados de 2007, año en que comenzó una de las mayores crisis económicas, hasta el día de hoy, mucho ha llovido en España. Hemos asistido a un entorno cambiante, a un enorme caladero de oportunidades en el que se justifican medidas excepcionales y que la población está dispuesta a asumir.De esta forma, ante situaciones tan graves, se reflexiona mucho, se proponen ideas, se diseñan estrategias, pero a menudo son los hechos los que se quedan cortos. ¿Por qué no replantearse el modelo completo? ¿Por qué no dar un giro de timón? El principal impedimento parece ser el miedo. Miedo a lo desconocido, a arriesgarlo todo y no poder volver atrás.
El mejor ejemplo de miedo es el que representa el actual gobierno. Cuando ocupaban los escaños de la oposición, las medidas y propuestas parecían no tener fin, las recetas y soluciones mágicas brotaban de debajo de cada uno de los sillones del hemiciclo. Sin embargo, tan pronto llegaron al poder, les invadió el vértigo. Las promesas ya no eran tales, dejaban de ser dogmas y pasaban a ser refutables, se permitían modificaciones a gusto propio, e incluso, algunas dejaban de ser necesarias, eran demasiado complejas, sus resultados serían lentos… Ahí se incluye la bajada impuestos, la reforma de la sanidad, la disminución del gasto público, la reforma laboral que nos devolvería al pleno empleo, la reforma educativa que nos situaría a la cabeza, la defensa de la unidad de España, la lucha contra el terrorismo, la modernización de la justicia y un largo etcétera que parece no tener fin. ¡Qué bien se ven los toros desde la barrera!

Cómo cambia la realidad desde la oposición

Por favor, no piensen que se trata de una crítica a las medidas del gobierno, no se critica su saber hacer, se critica el hacer propiamente. Se critica la falta de hacer. Este es el comentario oficial que se hace desde este gobierno virtual de El Ala Oeste de la Moncloa desde donde lanzamos nuestra propuesta como oposición. El no aprovechamiento de las oportunidades que el entorno brinda. De esta forma, el caso de la reforma laboral sería un interesante ejemplo ya que no son pocos los economistas que defienden las medidas tomadas (Daniel Lacalle: Sí, a la reforma laboral) ni tampoco las instituciones que han aplaudido muchas de las decisiones del actual gobierno, pero tan pronto se dice que sí, como ahora se dice que no. No, a seguir así, sí, a seguir profundizando. No se puede vivir eternamente del pasado, hace falta tomar decisiones urgentemente, medidas que ya deberían estar ejecutándose, y que por miedo no se ejecutan. ¿Acaso perder las elecciones es peor que aparecer eternamente en los libros como aquel que prometió y nunca cumplió? ¿Será que la velocidad de cumplimiento de la promesa es más lenta que la realidad? ¿Habrá que seguir esperando para ver cumplido aquello que se prometió para un periodo que ya ha acabado?

Es ahora o nunca. Construyeron una reputación durante años en la oposición, consiguieron mantenerla hasta alcanzar el poder, mantuvieron el tipo a duras penas y ahora quieren que se continúe confiando en aquella reputación que se basaba en el queremos hacer y que no pudo actualizarse con el hemos hecho. Difícil decisión, ¿no? Oportunidades, oportunidades y más oportunidades para demostrar aquello que prometían. No prometan, cúmplanlo. No condenen al país a la pasividad, a la timidez de aprovechar oportunidades a medias. Pesquen en el caladero de las oportunidades, echen las redes sin miedo hasta el fondo y compartan los resultados con los demás.


Gonzalo Bonelo

El déficit y la financiación del Estado

EL DÉFICIT MAL UTILIZADO, PUEDE HUNDIR LA ECONOMÍA
ESTATAL, DESTRUIR EL BIENESTAR DEL PAÍS, Y ACABAR CON LA
CONFIANZA EXTRANJERA EN LAS INVERSIONES NACIONALES
Es noticia estos días en España el déficit. El Gobierno ha incumplido el déficit acordado con Bruselas por casi un punto, teniendo un déficit del 5%, lo que supondrá un ajuste fiscal considerable, posiblemente llevando a nuevos recortes.

Lo primero que viene a la mente es qué significa el déficit y en qué afecta al país. El déficit no es ni más ni menos que el exceso de gasto que el Gobierno realiza sobre los ingresos que adquiere. Cualquier persona que se dedicase a gastar por encima de sus ingresos de manera continuada acabaría en la ruina, pero los gobiernos mundiales se permiten hacerlo con regularidad. ¿Por qué se permite y por qué rara vez ajustan los ingresos con los gastos?

Hay un principio económico que dice que vale más el dinero que se tiene hoy que el dinero que se tiene mañana. Existen múltiples factores que ayudan a esta percepción, como la inflación (por lo que para comprar algo mañana necesitaré más dinero que hoy), la incertidumbre (existen muchos factores de distinta probabilidad que podrían causar que no recibiese nunca el dinero mañana) y la preferencia por lo inmediato (preferimos tener algo desde hoy que tenerlo desde mañana).

Este principio, en el que se basa el negocio bancario, hace que para prestar hoy 100, mañana querré recibir una cantidad superior a esos 100. En el caso del déficit, esta diferencia entre gastos e ingresos se financia mediante endeudamiento, por lo que el Gobierno se compromete a devolver una cantidad mayor que la que ha pedido, obtenida mediante la aplicación de un interés. Los Gobiernos prestan a tipos de interés muy bajos (Alemania ha llegado a pagar tipos de interés negativos) por lo que en muchos casos, tiene más valor el dinero que reciben que el que pagarán finalmente (es decir, 100 € a fecha de hoy tendrán un valor mayor que los 100+x€ que podría devolver el Gobierno al vencimiento de la deuda). Un particular no siempre cuenta con esa opción de intereses bajos, por lo que el apalancamiento bancario tiene que medirse mucho más.
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Determinados partidos creen que el déficit puede ser una barra libre de gasto

Esta capacidad de endeudamiento estatal, sin embargo, tiene varios límites. El primero es la confianza en la continuidad del Estado. Los prestamistas están dispuestos a dejarle dinero al Estado a intereses bajos, porque están seguros de que en el futuro el Estado va a continuar existiendo y siendo solvente. Por ello, en los peores momentos de la crisis la prima de riesgo española crecía, porque los inversores veían más y más probable que España acabase en bancarrota y no pudiese devolverles su dinero. El segundo es la cuota sobre el total del gasto estatal. Los préstamos hay que devolverlos, por lo que no se puede pedir tanto que en un año el repago de los préstamos amenace con recortar servicios públicos. Un dato a tener en cuenta es que el déficit se mide mejor como porcentaje que como total. Por la mencionada inflación anterior, es lógico que las cifras se disparen y cada vez sean mayores. Esto no es problemático, siempre y cuando este aumento sea proporcional a la economía del país.


El déficit bien manejado puede ser una útil herramienta de financiación. A diferencia de las empresas, que antes o después necesitan ingresos para sobrevivir, el Estado puede permitirse un resultado negativo a perpetuidad (siempre y cuando suponga un interés menor que la riqueza que el Estado puede crear con ese dinero extra). El problema surge cuando determinados partidos no entienden cómo funciona esta herramienta y creen que el déficit puede ser una barra libre de gasto. Esto lleva a (1) déficits desmedidos que no se corresponden con la capacidad económica del país; a (2) que en el futuro haya que recortar pensiones, subsidios, becas y servicios porque haya que pagar a los inversores; a (3) que los países se conviertan en la Grecia acosada por la Troika, que quiere recuperar el dinero que anteriormente prestó. Querer gastar más para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos puede tener un efecto trágicamente contrario si no se basa este gasto en un crecimiento real.

En conclusión, el déficit es una buena idea que se aprovecha de las particularidades del ente estatal, por el bajo riesgo que lleva asociado y su enorme capacidad económica respecto a empresas y particulares. Mal utilizado, puede hundir la economía estatal, destruir el bienestar del país, y acabar con la confianza extranjera en las inversiones nacionales.


Gonzalo Aguilar

¿Y si vivimos en un infierno fiscal?

LA RESPUESTA CORRECTA SERÍA CONVERTIR A ESPAÑA EN UN
LUGAR ATRACTIVO, QUE PROMOVIESE LA ACTIVIDAD ECONÓMICA
Y PERMITIESE QUE LOS PATRIMONIOS ASPIRARAN A RESIDIR EN ELLA


“If you can’t win them join them”, El arte de la guerra, Sun Tzu


Mucho se ha hablado -y se seguirá hablando- sobre los famosos Panama Papers a raíz de las investigaciones que se han publicado semanalmente tanto por medios de índole nacional (El Confidencial y La Sexta), como internacional (The Guardian, Süddeutsche Zeitung, etc.). Sin embargo, poco o nada se ha reflexionado sobre del origen de aquello que nos ha traído hasta aquí, de aquello que ha alentado a determinadas personas a arriesgarlo todo. No solo su patrimonio, sino también su imagen. Esa que si se daña, provoca que se cuestione su presente, pasado y futuro.
Si cualquiera echa un vistazo a la prensa, tanto online como escrita, todos los medios están centrados en desenmascarar a “famosos”, de medio o gran pelo, pero famosos. Pilar de Borbón, Rodrigo Rato, Miguel Blesa, Felipe González, José Manuel Soria… Pero, alguien se ha parado a pensar: ¿por qué lo hicieron?
La respuesta a esa pregunta no es fácil, y nunca lo sabremos. Sin embargo, podemos intentar aproximarnos al por qué.
Para poder analizar el motivo, primero debemos saber qué es una sociedad “offshore” y para qué se utiliza. Se llama “offshore” a cualquier sociedad creada según las leyes de un Estado extranjero y cuya actividad se realiza fuera de la jurisdicción en la que está registrada. Por ello, se suele relacionar el término a compañías creadas en un paraíso fiscal donde no llevan a cabo ninguna actividad sino que aprovechan las ventas fiscales y el secretísimo de la jurisdicción. Su principal utilidad será la de acumular patrimonio -lícito o ilícito-, evitando la tributación.
En segundo lugar, es importante conocer que no es sencillo establecer una sociedad “offshore” en otro país sin un intermediario, es necesario un extenso conocimiento de las leyes fiscales de los países y poseer una amplia experiencia. Por tanto, se requiere de empresas especializadas o personas que han trabajado en sectores como la banca, las finanzas, la abogacía, etc.
El español medio trabaja medio año para pagar impuestos
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En tercer, y último lugar, existe un denominador común en las declaraciones y justificaciones de los “afortunados” que han sido portada de los medios: Se montó una sociedad en ese país porque lo recomendó mi asesor financiero, mi auditor, etc. Es una manera lícita de acumular patrimonio y tributar lo mínimo posible.
La clave del análisis y que puede ayudarnos a obtener una respuesta a la cuestión inicial reside en esto último: “tributar lo mínimo posible”. Coincidirán conmigo en que pocos hay que estén orgullosos de que le cobren impuestos, sobre todo cuando el afán recaudador del Estado no cesa, y usted ve cómo trabaja prácticamente medio año para pagar impuestos(calcule qué día del año deja de trabajar para el beneficio del Estado con la calculadora de Think Tank Civismo). ¿Acaso ha pensado usted que en el caso de que ingresase ingentes cantidades de dinero, fruto de su esfuerzo, más de la mitad del dinero obtenido anualmente iría a las arcas de Estado?
A la mayoría de los “desenmascarados” no se les acusa de obtener dinero ilícito y ocultarlo, se le acusa de poseer cuentas en otros países y evadir el pago de impuestos. No se cuestiona si el dinero proviene de sus empresas o de si es resultado del tráfico de armas o drogas, no. Se cuestiona la tributación del dinero. Dinero que probablemente no habría ido a parar a paraísos fiscales si la tributación hubiese sido baja. en España ¿Merecería la pena arriesgarse a dañar para siempre la imagen de uno mismo por un pequeño ahorro? Algunos pensarán que sí, pero la mayoría opinarán que no.
Con esta reflexión no se quiere justificar al lector las acciones de algunos, sino hacerle pensar sobre qué ha facilitado su origen. ¿Se ha planteado usted que quizás vivamos en un infierno fiscal? (Algunos piensan que sí). De ser así, ¿habría solución? Sí, poner a dieta al Estado. Aplicarle un régimen que lo hiciera sostenible, disminuyendo los impuestos y permitiendo a sus ciudadanos disfrutar del fruto de su trabajo. La respuesta correcta no sería convertir a España en un paraíso fiscal, sino reducir los niveles de tipos impositivos, convirtiéndola en un lugar atractivo, que promoviese la actividad económica y permitiese que los patrimonios aspiraran a residir en ella.

Gonzalo Bonelo