El afán recaudatorio de Hacienda puede perjudicar gravemente su salud

LAS CUENTAS NO CUADRAN DEBIDO AL ENORME DESPILFARRO DE UN ESTADO MONSTRUOSO E INEFICAZ, Y EL YA MALTRATADO BOLSILLO DEL ESPAÑOL DE CLASE MEDIA VUELVE A SUFRIR LAS CONSECUENCIAS.

Si han leído recientemente los medios de comunicación se habrán percatado de una noticia que no por su relevancia carece de poca importancia: la fiscalización a la formación continuada de los médicos está cerca de convertirse en una realidad. ¿Y que quiere decir ésto?, sencillo; Hasta ahora las ayudas que los profesionales recibían de los laboratorios estaban exentas de tributar, pues se consideran un aspecto fundamental en la profesión y no es un beneficio que redunda en el sanitario, ya que de la actualización de su conocimiento depende que usted tenga mejor porcentaje en supervivencia del cáncer, no se equivoque en el tratamiento cuando tenga un infarto, o renueve ese tema que lo tenía ya en el olvido, y que habla sobre las complicaciones tratamientos post-transplantes de riñón, corazón….Así hasta una infinidad de temas, que debido a la limitación de cualquier ser humano, nos obliga a estar continuamente estudiando y formándonos para poder ofrecerles una solución pertinente a cualquiera de sus enfermedades.
Hasta aquí todo lógico. El problema comenzó hace un par de meses cuando se presento una proposición no de ley para que los médicos tributaran por esas ayudas. No salió adelante tras una ajustada votación donde los partidos de centro-derecha (PP-Ciudadanos) votaron en contra y los partidos de izquierda (Psoe-IU-Podemos) siguiendo su discurso basado en aumentar los impuestos votaron a favor.
Posterior a esta proposición, hace un par de día salió un informe de la Agencia Tributaria exponiendo sus razones técnicas para que los médicos tengan que tributar. Siendo estrictos con la ley debería ser así, pero el sentido común nos hace pensar lo contrario. ¿Saben ustedes cuanto puede costar la inscripción a un congreso médico?. Existen muchos tipos de congresos, pero los nacionales suelen estar por encima de los 500 euros. Sumen comidas, estancias, desplazamientos.. y hagan números. Si consideramos además que los médicos españoles poseen una de las retribuciones más bajas de toda Europa ,y que desde el famoso “recorte” del ex-presidente Zapatero han perdido cerca de 20% de su sueldo (5% de recorte directo sumado a recortes en las guardias y a la no revalorización del sueldo con IPC), podemos entender el malestar general.
Pero la administración no entiende de sentido común. Las cuentas no cuadran debido al enorme despilfarro de un estado monstruoso e ineficaz, y el ya maltratado bolsillo del español de clase media vuelve a sufrir las consecuencias. Supondría una recaudación a las arcas de aproximadamente unos 121 millones de euros (creanme una cantidad ridícula frente a a certeza de saber que cuando acude a un hospital, está entrando en uno de los 10 mejores sistemas sanitarios del mundo). En la práctica tributar por estas ayudas supone que el médico tiene que pagar por formarse, y entenderán cuales pueden ser las consecuencias de estos actos. Ojalá que imperé el sentido común, pues ya decía la canción: 3 cosas hay en la vida: Salud Dinero y Amor, pero ¿tienen claro el orden y prioridades de las mismas?

La utilización del sufrimiento como negocio lucrativo, una costumbre que no pasa de moda

“PUES BIEN, LES CONTARÉ ALGO QUE PROBABLEMENTE NADIE LES DIJO Y, QUIZÁS, LO QUE DIGA SEA POLÍTICAMENTE INCORRECTO, PERO TENEMOS UNA PEQUEÑA PARTE DE RESPONSABILIDAD EN ESTE TEMA”

Hace unos días, salió en todos los medios de comunicación el caso de Paco Sanz, apodado el hombre de los “dos mil tumores”, que simuló padecer una rara enfermedad Síndrome de Cowden y por la cual estafó más de 250.000 euros a cerca de 8000 personas. Tristemente, fuimos también testigos del caso de Nadia, dónde, si consideran repugnante la actitud del primer individuo, no me gustaría saber que clase de adjetivos utilizarían para definir a un padre que utiliza a su propia hija enferma para su lucrativo beneficio.

Y de estas situaciones el ser humano tiene que aprender, porque les guste o no, es la única forma por la cual aprendemos, equivocándonos y volviéndolo a intentar. Pues bien, les contaré algo que probablemente nadie les dijo y, quizás, lo que diga sea políticamente incorrecto, pero tenemos una pequeña parte de responsabilidad en este tema. Como sociedad, estamos facilitando que éstos individuos rastreros, florezcan en un contexto, donde cada vez, somos más sentimentales. Y remarco la connotación negativa que lleva dicho adjetivo, y por la cual, quiero referirme a personas que por sus (con todas seguriad inmejorables) sentimientos (y no juzgo su voluntad) no dejan lugar a lo que vulgarmente llamamos “sentido común”

¡Quede claro! Lo vuelvo a repetir, no dudo ni dudaré de la buena voluntad de todas aquellas personas que han sido estafadas. Les honra su actitud, y nos demuestran una vez más que el ser humano siempre es capaz de lo mejor. Dicho lo cual, hago un llamamiento a una de las virtudes que tanto nos cuesta (y me incluyo) alcanzar: la prudencia y la templanza.

Cómo médico (y pasado mi largo peaje del MIR) me enfrentaré en pocos días al inicio de mi vida laboral, pero ya por los comienzos de mi andadura universitaria, una de las cosas que se preocuparon mucho de inculcarnos, es aprender a manejar situaciones extremas, a no dejarnos llevar por lo que sentimos (porque si, somos humanos y sufrimos como todos), pues en determinadas circunstancias, no nos dejan pensar con claridad. Si no fuera así, ¿Cómo creen ustedes que podría ejercer un oncólogo? Caerían en la desesperación de ver como una buena parte de sus pacientes morirá, a no ser, que manejen las situaciones con serenidad, prudencia y templanza.

¡Ayuden, ayuden y vuelvan a ayudar! Pues creo que todavía es poca la ayuda que nosotros, la propia sociedad civil, brindamos a nuestros semejantes, abandonados a la suerte de una maquinaria estatal, que en estos tiempos que corren tiene cada vez menos capacidad de hacerlo. Pero sean cautos, y estén “ojo avizor”, para que buitres como los mencionados, no hagan uso fraudulento de sus ayudas ,que tanta falta le hacen a muchos otros, pues desgraciadamente, lucrarse del sufrimiento ajeno es una costumbre que no pasará de moda.

Miguel Ángel Rojas

El autobús naranja, un tema que ni nos va, ni nos viene

UN PAÍS DECENTE DEBE DE DEFENDER LA IGUALDAD, SÍ. PERO TAMBIÉN LA IGUALDAD DE CADA PERSONA A EXPRESAR LIBREMENTE SU OPINIÓN AUNQUE LA MAYORÍA ESTÉ EN DESACUERDO

No irás hablar del tema, ¿verdad?, tal y como están las cosas cualquiera opina algo! Así me respondió un buen amigo cuando le comenté mi interés en escribir sobre el dichoso autobús. Sólo con esa opinión ( y después de las innumerables horas de ataque que ha supuesto el tema en todas las televisiones, radios y prensa) empecé a sospechar que la libertad de expresión en este país está en peligro de extinción.

Un país decente debe de defender la igualdad, sí. La igualdad en derechos de personas de diferentes razas, sexo u orientación sexual. Pero también la igualdad de cada persona a expresar libremente su opinión aunque la mayoría esté en desacuerdo. Es un principio básico, que en España teníamos asumido, pero que ciertos sectores de la sociedad están muy interesados en aniquilar por completo.

¿Cómo no puede considerarse una flagrante ofensa a las creencias de millones de personas que se escenifique a la virgen María como una drag queen, ? No hace falta ser católico para entenderlo, lo único necesario es poseer una mínima sensibilidad hacia otro ser humano. Independientemente de lo que opine sobre el autobús ( no es el tema a tratar), si éste es motivo de ofensa hacia un colectivo minoritario en el que incluso actúa la fiscalía, no entiendo porque lo acontecido en el festival canario es una gran demostración de libertad de expresión sin un pero detrás.

En este país existe un doble rasero demasiado evidente para girar la cabeza y hacer como que no ocurre nada. En España y aunque ustedes no lo sepan, se PROHIBE la entrada de Catedráticos a las universidades porque opinan o han hecho algún comentario contrario a lo que un determinado Lobby quiere imponer.

Y doy algún nombre (existen incontables ejemplos): Jokin de Irala. Se han manipulado hasta la saciedad sus opiniones e investigaciones, su carrera como orador ha sido truncada porque no se le deja asistir a debates en facultades que quieren conocer la verdad de distintos asuntos tanto de sexualidad como otros tantos. Conozco bien el tema de primera mano, y es sólo una víctima de la imposición de una ideología que no busca el bien de las personas a las que tanto dicen defender, sólo la destrucción de aquellas que con sentido de la honradez buscan mejorar en la medida de lo posible la sociedad.

A la mayoría de nosotros es un tema que ni les va ni les viene. Desde nuestras casas, de cenas con nuestros amigos, o en otras tantas situaciones cotidianas decimos y defendemos nuestras opiniones sin pensar que nada por lo que opinamos pueda traernos problemas. Piense que puede usted disfrutar de ese derecho porque hay muchos otros que se juegan su integridad, futuro profesional y sus familias para que eso siga igual. No podemos quedarnos en silencio. Desde el respeto tenemos que movilizarnos porque usted y yo nos jugamos mucho en una guerra que aparentemente ni nos va ni nos viene.

Miguel Ángel Rojas

¡Por España! Bueno, y por los españoles

 

EN 2016 UNA ACTITUD EJEMPLAR DE LOS CIUDADANOS ESPAÑOLES CONFIÓ MÁS EN LO CONSEGUIDO POR LA ANTERIOR ADMINISTRACIÓN QUE EN LAS PROMESAS IRREALIZABLES DE LA IZQUIERDA

Una de los últimos artículos de opinión que vimos en la prensa en 2016 fue la tercera de ABC en la que Antonio Garrigues Walker despedía el año con unas profundas palabras. En ellas, el jurista afirmaba que “2017 puede ser una espléndida oportunidad para demostrar -como país- nuestra fuerza y nuestra capacidad de acción”. Un mensaje de futuro lleno de esperanza por ver con una determinación clara que el papel de España en el mundo puede ser crucial. Hablaba de futuro, al contrario que el -me atrevo ya a decir- intelectual Juan Ramón Ralló, quien en su columna en El Confidencial del día anterior hacia una reflexión de ese 2016 reflejo de todas las imperfecciones de la democracia.

Ambas tribunas me invitaron a la reflexión y tras algunos thoughts comprobé la doble satisfacción que tengo al contemplar tanto el agotado 16 como el prometedor 17. Si hace un año me hubieran dicho que España sería el único gran país donde el populismo no triunfaría, no me lo hubiera creído; como tampoco lo hubiera hecho si me dijeran que en Estados Unidos iba a ganar Trump o que Gran Bretaña se iba a desvincular del proyecto europeo. ¡Increíble!

Bien es cierto que nos costó sangre sudor y lágrimas formar un gobierno en España, pero finalmente se logró. No escondo mi simpatía por el actual Ejecutivo y por el presidente Rajoy, y los resultados electorales en junio mostraron a mi parecer una gran madurez en los españoles. Creí que los cantos de sirena podemitas podrían haber convencido a la sociedad para catapultarles a la segunda posición, pero una actitud ejemplar de los ciudadanos confió más en lo conseguido por la anterior administración que en las promesas irrealizables de la izquierda. ¿Voto del miedo? ¡Toma ya, claro que sí! “No quiero que mi país se arruine y voto a los que crean más de 1.500 puestos de trabajo al día a pesar de que son un partido ensuciado por la corrupción”, o en otras palabras, madurez. Y hablo de ‘madurez’ porque la diferencia entre un adulto y un niño es la correcta atribución de importancia a los problemas, y los españoles le dieron más importancia al empleo que a la renta mínima, al crecimiento que al reparto, al corto que al largo plazo. De verdad, muy orgulloso.

He de criticar aquí algunos de los gestos que ha tenido en los últimos días el gobierno del PP al tomar medidas alejadas de la libertad. Les puedo asegurar que hago todo lo posible por ponerme en la piel de Rajoy a la hora de ser un interlocutor entre Bruselas, oposición, instituciones y sociedad civil, pero me cuesta mucho entender mayores impuestos, subidas sorprendentes del SMI, o aumentos salvajes de gasto. Hay que pagar, hay que reducir, hay que ahorrar. Todo lo que tú quieras que ‘haya’ pero al final siempre queda mermado el bolsillo de las personas, su propiedad privada, su libertad.

Y con esto vuelvo al título donde reflejo un sentimiento de orgullo por nuestro país, pero también por sus ciudadanos, quienes han tenido una responsabilidad clave con su país y sin embargo ven como vuelven a ser las víctimas una vez más. No voy a ocultar que argumentos como “la subida del SMI”, “la imposición de tasas a empresas” o “el aumento de las pensiones” defienden que dichas medidas se han hecho para proteger al ciudadano. Claro, a corto plazo, tal y como haría cualquier gobierno de apariencia socialdemócrata y/o comunista. Volvamos a la senda de la reforma laboral, ese gran proyecto de la X legislatura que impulsó a través de unos intentos de libertad a la economía española y al crecimiento de todas sus gentes. Si se hizo una apuesta a largo plazo y funcionó electoralmente a pesar de tener la oposición más feroz vista en España, ¿por qué no iba a resultar eficaz ahora? El año que arranca nos exige olvidar los acuerdos cortoplacistas y los grandes pactos llenos de populismo. Como podría haber dicho un tocayo mío: “futuro, futuro y futuro”.

Cierro el estreno de AOM 2.0 con las mismas palabras de AGW. “Una España fuerte descubrirá que es mucho más importante y mucho más capaz de lo que creemos. Llegó nuestro momento”.

Julio Wais
Presidente de Gobierno de AOM

 

La unión como ideal

7 LEYES ÓRGANICAS EDUCATIVAS EN MÁS DE 40 AÑOS SON MUCHAS. CAMBIARLA CADA LEGISTALTURA ES MUCHO. ES MÁS QUE MUCHO, ES INADMISIBLE
Reconozco que no soy el mayor devoto del informe PISA. Aunque la idea me parece buena, creo que los resultados de los exámenes se malinterpretan, o no reflejan toda la verdad. Al PISA se le da demasiada importancia, en mi opinión. Según el último informe, España se encuentra en el grupo de países europeos que, en materia educativa, lidera incontestablemente Finlandia, aunque con algunos peros. Los números en ciencias y matemáticas, bajan; los de lectura, aumentan. Otro día hablamos de los países asiáticos, imbatibles.
Lo que yo creo es que ni somos los más listos del cotarro, ni los tontos del pueblo. Los números de PISA no deben entenderse como los de la Champions League. Sin embargo, debajo de todo lo que mide la OECD en términos educativos creo que subyace algo de verdad. Algo que nos hace, todavía, estar por debajo de aquellos países 'top'. Y algo que hace que sea necesario una unión, que es lo que quiero defender desde esta tribuna.