En clase de Historia

EL VERDADERO VALOR DE UNA SOCIEDAD MULTICULTURAL RESIDE PRECISAMENTE EN LA RIQUEZA QUE OTORGA LA DIVERSIDAD

En 1964 el astrofísico ruso Nikolái Kardashov propuso un método para medir la evolución tecnológica de una civilización, comúnmente conocido como la Escala de Kardashov. Este método, expone que hay tres tipos de civilización: Tipo I, Tipo II y Tipo III. Numerosas personalidades de la comunidad científica, como el físico teórico Michio Kaku o el archiconocido astrofísico Carl Sagan, concuerdan en que la humanidad se encuentra actualmente en el proceso de convertirse en una civilización Tipo I de la Escala, que es una civilización que ha logrado el dominio de los recursos de su planeta de origen. Kaku va más allá y defiende que nos encontramos inmersos en un momento de transición encaminándonos a convertirnos en un Tipo I en los próximos 100 años, en una sociedad multicultural, científica y tolerante, en definitiva, una sociedad planetaria, lo que hoy en día conocemos como globalización.

Hay numerosos indicadores en todos los ámbitos de nuestra sociedad que reflejan esta transición, como es internet, la música, el inglés, la moda, los grandes bloques económicos, las criptomonedas, las redes sociales e incluso el fútbol. Tendencias globales que hacen que personas separadas por miles de kilómetros tengan muchos puntos de referencia comunes, una serie de puentes intangibles que salvan las distancias ya no solamente geográficas, sino también culturales.

Ahora bien, también podemos observar múltiples corrientes que van en contra de esta evolución, que buscan mantener su modelo de sociedad monocultural, que no quieren integrarse en la sociedad global, que quieren cerrar puertas en vez de tender puentes. Trump, el Terrorismo Islámico, el auge de las ideologías extremista; todo son muestras de la prepotencia inherente al ser humano por la cual lo mío es mejor que lo de los demás. Y España está experimentando esta contracorriente de primera mano.

El verdadero valor de una sociedad multicultural reside precisamente en la riqueza que otorga la diversidad, pero es innegable, a pesar de que muchos se empeñen, que son mucho más fuertes los lazos que nos unen que las diferencias que nos separan. A lo largo de la historia de la humanidad, hemos evolucionado de las pequeñas tribus nómadas a las grandes naciones y bloques económicos de hoy en día, como NAFTA, la UE o la UA con la integración, no con la separación.

El historiador Santiago Posteguillo afirma que el comienzo del declive del imperio romano comenzó con la llegada al poder del emperador Adriano. Este decidió imponer una política aislacionista y nos deja una gran metáfora con la que me despido: destruyó el puente del Danubio, que conectaba el Oeste con el Este; y construyó la obra por la cual es principalmente famoso: el muro de Adriano. Lecciones de la historia.

Guillermo González
Ministro de Energía, Turismo y Agenda digital de AOM