¿TUA CULPA?, ¿MEA CULPA?

LA RADICALIZACIÓN EMPIEZA EN CASA. Y DEBE ACABAR EN CASA. ESTAMOS EN MEDIO DE UN CÍRCULO VICIOSO. LOS POPULISTAS NOS PROMETEN ACABAR CON EL TERRORISMO CERRANDO LAS FRONTERAS, PERO EL TERRORISMO YA ESTÁ EN CASA. Y SE NUTRE A BASE DE INTERNET. Y ES HUMANA Y TECNOLÓGICAMENTE IMPOSIBLE CONTROLARLO. NO SÉ QUIÉN TIENE MÁS CULPA, PERO SÍ CREO QUE EUROPA NO SE ESTÁ PLANTEANDO BIEN ESTE TEMA

Nuestro querido amigo Boris Johnson pedía, y cito textualmente, “Recuperar el control de nuestras fronteras, recuperar el control de la inmigración, recuperar el control de nuestra democracia” y como era de esperar, al Daesh le ha dado exactamente igual. Creó, y es mi humilde opinión, que más que la institución que respalde a Reino Unido, al Daesh le importa su acción exterior, la presente, y no sabemos hasta qué punto la pasada. La huella del colonialismo  no ha empezado ni a diluirse, pero el señor Johnson veía más en Europa que en la intervención exterior (continua y desmesurada) la razón de tanto terrorismo.

Y me pregunto, y quiero que se entienda bien mi pregunta, ¿de quién es la culpa?, ¿de oriente?, ¿de occidente?, ¿de los dos?, ¿del Islam? ¿de las religiones extremistas? Porque tendemos a simplificar etiquetando sin cuidado. Ellos, “los malos malísimos”, nosotros, “los buenos buenísimos”. Y no aceptamos ninguna valoración entre medias.

La inmigración es un movimiento natural del hombre, desde todas partes hacia todas partes. Europa inclusive. De hecho, tengo mis más fundadas sospechas de que cuando (generosa y desinteresadamente) firmamos en Europa todas las regulaciones sobre asilo e inmigración era para cubrirnos las espaldas a nosotros mismos. Ahora, según muchos, es la causa de tanta inmigración descontrolada. Ergo, ¿tanto terrorismo?

Y es indudable que el nuevo terrorismo, como ya se le conoce académicamente (y sí, no yo también pienso que no se  han pensado mucho el nombre) es el fundamentalista, el que mata en nombre de Alá. Pero los últimos atentados muestran, y corroboran que los terroristas en su mayoría SON NACIONALES. Son hijos de inmigrantes, comúnmente conocidos como inmigrantes de segunda e incluso de tercera generación.

Y vuelvo a plantear, ¿de quién es la culpa?, por qué no son inmigrantes. Los hermanos Kouachi eran de nacionalidad francesa. Salman Abedi, el terrorista del concierto de Manchester era británico. Mohamed Abrini, uno de los sospechosos de los atentados de Bélgica era belga. Hijo de. Siempre hijos de. Y aquí mi teoría: ¿hasta qué punto la actuación de un nacional es problema de un autodenominado estado?

Por supuesto que Daesh reivindica todos los atentados, y no sé hasta qué punto realmente Daesh ha estado detrás. El término “lobo solitario” le ha venido que ni pintado. Tantas portadas, tanta repercusión mediática y tanto miedo infundido, es perfecto para ellos. Europa se está convirtiendo en la mejor empresa de marketing del terrorismo. Y no nos estamos dando ni cuenta. Y el miedo lleva al miedo, y este a la desconfianza, y es IN-E-VI-TA-BLE, que se llegue al racismo. Y, ¿entonces? El musulmán se siente poco aceptado, menospreciado, siente que la gente se cambia de sitio al sentarse en el metro, siente que sus contratos de trabajo disminuyen de manera inversamente proporcional al número de atentados. Y se refugia en su comunidad. Y se aísla. Y ahí, y solo ahí, es donde entra el Daesh, y sus procesos de radicalización.

¿De quién es la culpa? Pues creo que un poco de todos, creo que es un problema nacional que un nacional atente contra los demás nacionales. Creo que es un problema ideológico que una banda terrorista mate en nombre de su Dios. Pero la radicalización empieza en casa. Y debe acabar en casa. Estamos en medio de un círculo vicioso. Los populistas nos prometen acabar con el terrorismo cerrando las fronteras, pero el terrorismo ya está en casa. Y se nutre a base de internet. Y es humana y tecnológicamente imposible controlarlo. No sé quién tiene más culpa, pero si creo que Europa no se está planteando bien este tema.

Creo que el inmigrante no es terrorista. Creó que el refugiado no es terrorista. Creó que el DAESH, el extremismo, el fundamentalismo, la ignorancia y la desesperación son terroristas. Y etiquetar, y juzgar, y meter a todos en el mismo saco, solo hace que salgan cada vez más y más terroristas. Nacionales.

Miki Barañano
Ministra de Defensa de AOM

*Fuente imagen: Alerta Digital

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