Visca Catalunya

BUSCAR LA SOLUCIÓN AL PROBLEMA DE QUE UNA PARTE DE LOS ESPAÑOLES NO SE CONSIDEREN ESPAÑOLES TAMBIÉN ES OBLIGACIÓN DEL GOBIERNO CENTRAL. EXPLICAR LOS MOTIVOS DE UNA RUPTURA FORZADA POR UNA PARTE DE LA POBLACIÓN TAMBIÉN ES OBLIGATORIO PARA CON EL RESTO DE ESPAÑOLES.

No es fácil plantear las posibles consecuencias tanto para el resto de España como para Cataluña si se produjera finalmente la independencia, sin embargo, es obligatorio esforzarse en encontrar lo que es bueno para el conjunto de los ciudadanos y trabajar por ello.

Estoy absolutamente a favor de una consulta catalana sobre qué es lo que mueve a aquellos que se sienten una nación diferente y a aquellos que se consideran españoles. De esta forma, podríamos encontrar aquellas realidades que nos unen y nos separan. Sería simplemente un ¿Sí/No? ¿Por qué? / Per què? Sin embargo, tenemos miedo a las preguntas y pavor a las respuestas. No imagino al señor Mariano Rajoy prestando atención a aquello que nos separa. Ni mucho menos al Presidente de la Generalidad de Cataluña, don Carles Puigdemont, repasando los motivos que nos unen.

Argumentos históricos, culturales, lingüísticos, económicos o sentimentales serían algunos de los más utilizados. Pensar que Cataluña se debe independizar porque tiene un origen que no es común al resto de España, llevaría a separar a su vez Cataluña en pequeñas naciones ya que, según que fecha elija cada uno, cada pueblo tendría motivos para crear un nuevo país. Y, cuando pase el tiempo que “alguien” estime necesario, si España y Cataluña llevan el “suficiente” tiempo unidos, ¿se terminará el argumento histórico? ¿Quién decide ese tiempo? ¿Por qué no cuando estaban los fenicios y existía ya el término i-spn-ya? ¿Con los visigodos o la España árabe dónde estaba Cataluña? Si por otro lado el argumento es cultural, no se puede debatir contra quien no quiere entender que, respetando y salvaguardando culturas propias y ajenas, el enriquecimiento social es superior.

Si la lengua es un motivo de peso, espero que no importen los acentos…nos encontraríamos con numerosos países ingestionables dentro de España. Peor aún, si por el contrario sucede que el uso de una lengua delimita fronteras, en unos años habrá tres países en el mundo: España, Inglaterra y China, Dios quiera que por ese orden. Económicamente no soy un experto en la balanza de pagos ni en el resultado del principio de solidaridad entre comunidades, pero estoy seguro de que en nuestra historia común ha habido decisiones que han impulsado el crecimiento económico de la comunidad catalana. Desde el punto de vista del Ministerio de Fomento, las inversiones en infraestructuras clave como el aeropuerto de El Prat, el puerto de Barcelona, el Corredor del Mediterráneo, las infraestructuras ferroviarias de alta velocidad entre Madrid-Barcelona o Barcelona-París con transporte de pasajeros y mercancías, no podrían ser respaldadas con la misma fuerza desde un Gobierno Autonómico sin subir los impuestos o reduciendo en otras partidas. No creo que los catalanes paguen más por ser catalanes si no porque son más ricos (aunque no esté de acuerdo en la distribución de impuestos de nuestro país, no es el tema que nos ocupa).

Contra argumentos sentimentales no encuentro replica posible, simplemente trabajar para, si en algún momento lo fueron, recuperar a esa parte de los españoles que también es imprescindible.

Juan Abascal
Ministro de Fomento de AOM

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